En los colegios pupilos, todo lo que pasa es educativo, no hay un momento en donde el alumno deja de ser alumno. Fuente: Pablo Pineau, doctor en educación y profesor titular regular de la cátedra de Historia de la Educación Argentina y Latinoamericana de la Universidad de Buenos Aires y docente en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). La desaparición del pupilaje fue imperiosa tras la aparición de los colegios secundarios y de educación superior en las ciudades del interior de la provincia. Esto provocó que las familias ya no necesitaran enviar a sus hijos lejos del hogar para formarlos. Esta fotografía que ilustra la nota fue tomada en la quinta del Roque situada más o menos al final de la Av. Santa Catalina y la vieja usina Termoeléctrica de EMSA llamada Zulser desde hace varios años, fuera de servicio).
(Actualmente y Eran 12 hectáreas. En Catastro está registrado como Chacra N.º 176, y entre la gente del lugar la conocían como el campo de los curas o Quinta del Colegio Roque González Por estas 12 hectáreas corre un arroyito llamado Itá. En la quinta había instalaciones deportivas, 2 piletas de natación, con quincho y un refugio, una hermosa huerta, chiquero y gallinero, para abastecer la cocina de los pupilos y la comunidad. Hasta la década del 60 (1965 fue el último año con pupilos) era rito consabido pasar los sábados en la Quinta. Dos factores principales incidieron para acelerar la decadencia de este lugar privilegiado del colegio: 1º) El avance de la urbanización de Posadas y 2º) la construcción de la represa Yacyretá. Fuente: página web del Colegio Roque González
Betty Ríos Susana Racciopi Liliana Díaz María Lidia Correa Neca Fuch Susy Laico en visita al hotel Saint George Sept 2021