JUANITA, MUJER VALIENTE
Jcuántos pisos.
uanita vivía en Posadas, en el barrio Villa Sarita, en una casita de madera, ubicada entre dos edificios modernos de no sé
Para entrar había que separar un portón, que siempre estaba abierto, jamás se cerraba pues sus bisagras estaban todas arrumbadas. Entre el portón y la casa había que recorrer un pequeño sendero con muchas plantas y hermosas flores, mariposas multicolores abundaban por doquier. Al llegar al porche, ella te gritaba: ¡Adelante, adelante! Y allí estaba Juanita, la rebelde, Juanita, la intelectual, Juanita, la paraguayita morocha y hermosa, de los bellos ojos negros, ahora ya con el cuerpo lerdo y delgado de la extrema vejez.
Cuando la conocí, hace un par de años, ya había rebasado los ochenta. Debía de haber sido muy linda y atractiva en sus años juveniles. Todavía le quedaba en la cara algunos rasgos de sus pómulos salientes y simétricos, un lunar en el labio superior, le daba el toque de elegancia. Vivía de una exigua pensión, muy austeramente. Vestía un usado vestido de jersey y un suéter gastado de color claro, todo limpio y bien planchado, un detalle que me llamó la atención, al cuello llevaba un viejo collar de fantasía, gracioso y humilde. Con todo esto quiero