¿Cuáles son las diferencias? Ambas contienen una gran fuente de vitaminas y probióticos, su diferencia radica en que la espinaca tiene ácido fólico, un complejo mayor para producir células nuevas, según el CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades). Según María del Carmen Moreu, farmacéutica en tecnología de los alimentos, diplomada en nutrición, el contenido de grasa de la espinaca es muy bajo, aproximadamente de 0,3 0,65 g por 100 g. En cuanto a su proteína tampoco es muy alto, pues es de 2,5 g por 100 g de parte comestible. Por su parte, la acelga tiene de grasa 0,20 g por cada 100 g y su proteína aporta 1,88 g por cada 100 g comestible. Es decir que la diferencia de estás depende mucho de su valor nutricional, a la hora de hacer una dieta, puesto que algunas tienen mayores beneficios reductores. No obstante, si quiere utilizar estas plantas con fines medicinales, siempre es importante que consulte con su médico cabecera o nutricionista especializado en el tema.