EL ÁNGEL DE LA SELVA
Dicen que Papá Noel existió en el monte, puede ser. La leyenda cuenta que el viejo Ernesto Hiller sería el Papá Noel misionero. En toda la región se lo conoce como El Ángel de la selva aunque entre los lugareños, esta afirmación divide a los pobladores, algunos creen, otros no. Don Ernesto Hiller era muy conocido en el paraje La Aurorita vivía desde hace muchos años en ese lugar, muy cerca de San Javier, a orillas del río Uruguay, en la provincia de Misiones. Nadie sabe cuándo llegó don Ernesto a La Aurorita pero era tan querido como cualquier otro colono que existieron en ese lugar. La leyenda cuenta que don Ernesto vivía solo, no tenía a nadie que le viniera a visitar o que le cuidara porque ahora que era anciano, algunas cosas que quería hacer, se le complicaban, sin embargo, don Ernesto era gentil con todos los que se cruzaban a su paso y por eso era muy querido, no sólo en la colonia, sino también a sus alrededores.
Los vecinos de don Ernesto siempre lo consideraron como si fuera el abuelo de sus nietos, porque con la edad avanzada y la imposibilidad de moverse solo tenía que ser cuidado, sin embargo, don Ernesto siempre vivió en su rancho, muy bien arreglado, con dos ventanas al frente, un portón en la entrada y una pequeña huerta, en el que lo único que sobresalía era una planta de limón. En los alrededores del paraje La Aurorita hay muchos niños pobres, algunos son huérfanos que no tienen padre o madre, y don Ernesto en varios casos cuidaba de ellos. Muchos terminaron alojados en su casa, mientras él les encontraba un mejor lugar para vivir o