UN TAL FÉLIX LALO CÁCERES
Esta historia es un reflejo de los exilados paraguayos diseminados por el mundo. Félix Lalo Cáceres, nacido en Luque, Paraguay, hijo de inmigrantes españoles, como muchos habitantes de ese bonito pueblo cercano a la capital, Asunción, fanático de Sportivo Luqueño donde su abuelo fue uno de los fundadores. Desde muy joven Lalo ese era su apodo, trabajó para ayudar a su gente, no eran tiempos fáciles para estas familias que llegaron al país a principio del 1900. Con diecisiete años, tuvo que hacer el servicio militar obligatorio. Allí se iniciaría su participación en la vida política, luego de ver como los jefes del regimiento, casi todos pertenecientes al ANR Partido Colorado, trataban a los conscriptos. En una oportunidad se puso a favor de un soldado que le estaba pasando mal, quiso ayudarlo. La represalia fue inmediata recibiendo un duro castigo de calabozo y aislamiento. Pero tuvo suerte, una revuelta en el regimiento producto de los tiempos convulsionados que vivía el país lo salvó. Es así que Lalo Cáceres volvió a sus tareas habituales, pero ya la mecha política de resistencia y de rebeldía afloraba en su piel y al salir del cuartel comenzó su militancia. Al concluir el secundario ingresó a la Facultad de Odontología que ese año se inauguraba en la Universidad Nacional de Asunción, eran tiempos difíciles en la política y económicamente, peor, pero Lalo Cáceres tenía definido su vocación y con mucho sacrificio culminó la carrera de Odontología en el año 1945, siendo integrante de la primera promoción de dicha Facultad. Ese mismo año, un general de turno asumía el gobierno de forma ilegítima, en el marco de un desastre económico que sufría el Paraguay. La Guerra del Chaco todavía estaba fresca en la memoria de los paraguayos y continuaba la inestabilidad, es así que el gobierno de la ANR Partido Colorado prohibió la libertad de prensa, las reuniones públicas, y privadas, y se estableció la pena de muerte por motivos políticos.