gico, comenzando por el viejo y desfondado Tratado de No Proliferación.
Pero hay otro segmento que podría correr la misma suerte: el de la IA, un segmento que implica un poderosísimo instrumento de poder, el más colosal de la historia. No existe aquí un esbozo de orden “inter-IA”, situación que dificul ta sobremanera la construcción de una configuración internacional y mundial. No quiere decir ello que no exista cooperación, pero el "territorio" de competencia es mucho mayor. Estados Unidos y China se hallan muy por delante en relación con la predominancia y avance de este activo hiperestratégico que deja al mundo ad portas de escenarios para los que no estaríamos preparados.
Este mundo complejo y peligroso encuentra a Latinoamérica desunida, con los patrones de complementación en declive, con escasa construcción de poder y carente de élites cuando más que nunca necesitamos de ellas.
En breve, el mundo navega sin hoja de ruta en un océano donde las aguas son cada vez más rojas y menos azules, es decir, recurriendo a la jerga que se utiliza en el mundo de las empresas, escenarios donde predomina la rivalidad, suceden eventos disruptivos y reina el desconcierto.
Alberto Hutschenreuter