dueño y señor de los aires. Tirado en el suelo boca arriba las gotas de sudor se mezclaban con mis lágrimas y con los mocos que resbalaban por mi cuello, como suave gelatina amarronada. Así quedé hasta que las luciérnagas comenzaron su luminosa danza. Todo se había teñido de un gris oscuro. Iba a recibir un reto a mi regreso, pero ya no me importaba.
Siguieron días de apasionada búsqueda.
Estaba obsesionado, no podía pensar en otra cosa. Revisé las granjas de la zona una por una, pero no hallé ni una hilacha de la cola. Nada.
Por mucho tiempo me quedó la manía de mirar las copas de los árboles para ver si encontraba, aunque sea, un pedacito de mi recuerdo. A lo largo de los años tuve otros barriletes, no niego que fueron mejores, ¡pero ninguno como el primero!”
Liliana Bardessono
Distinción del Jurado (Junín, Argentina)
Mención de Honor. Medalla de Bronce. (Saladillo, Argentina)
Mención de Honor en versión abreviada (CABA)
Autor Distinguido (España)
Pertenece al libro Media Mujer: ISBM9786316701053