Nunca pensó Que esto ocurriría. Porque no lo pudo ver. El tiempo pasó y pasó Se entrelazaron como Dos gemas preciosas, perfectas y juntos brillaron. Como mitades, se unieron y fueron uno. La felicidad desbordaba en ellos a flor de piel. Se emborracharon, saciando su sed. De todo lo prohibido Y la realidad que los trajo de nuevo a la tierra. Ahora... ¿Como enfrentar al mundo? Mientras en sus corazones, el deseo, la pasión y el frenesí los unía.
Graciela Enríquez