By luz briceño
Nuestra segundo edición de Fabulario 2026. Recoge los sueños, creaciones y producciones artísticas de nuestra comunidad educativa "Reino de Holanda"
«El arte no es lo que ves, sino lo que haces ver a los demás». Edgar Degas
Los cambios a veces nos dan miedo, sobre todo cuando llegan de manera tan abrupta que nos hacen sentir impotencia, desesperanza o que algunos logros, alcanzados poco a poco, pueden perderse.
Hay cambios que transforman los espacios, otros que modifican nuestras costumbres y algunos que, sin darnos cuenta, van dejando en el camino aquello que durante mucho tiempo nos ha dado identidad. Por eso, vale la pena preguntarnos qué lugar ocupan la memoria, la cultura y el arte en una sociedad. ¿Qué perdemos cuando dejamos de mirar, escuchar o valorar aquello que otros crearon para expresar lo que sentían, pensaban o soñaban?
Una obra de arte, una escultura y una obra literaria son mucho más que aquello que vemos. En ella habitan una época, una mirada del mundo, una historia que alguien quiso contar y que otros pueden descubrir, incluso muchos años después. Tal vez por eso, cuando algo deja de estar presente, no siempre desaparece su significado; a veces, su ausencia nos recuerda cuánto valor tenía.
Sin embargo, hay algo que no puede desaparecer mientras existan personas dispuestas a imaginar, crear y compartir: nuestra voz. La palabra, hecha literatura, y el pincel, convertido en trazo y color, son formas de contar la historia de una sociedad; de dejar huella de sus avances y retrocesos, de sus alegrías y dificultades, de sus victorias y derrotas. Escribir, leer, pintar, cantar o bailar son maneras de expresar lo que somos, recrear nuestra cultura y mantener viva esa memoria que nos permite reconocernos como parte de una comunidad.
Fabulario también hace parte de esa historia. En sus páginas se recoge la memoria de nuestra comunidad educativa, el Colegio Reino de Holanda, y se reflejan los esfuerzos, los talentos y los sueños que nacen del trabajo individual y colectivo. Cada integrante de esta comunidad tiene algo que aportar y una manera particular de expresarlo. Aquí compartimos algunas muestras de esa riqueza creativa que nos permite reconocernos en las ideas, las palabras, los dibujos y las historias de los demás.
Por eso, seguiremos abriendo estas páginas a quienes tengan algo que contar, imaginar o expresar. Queremos que Fabulario continúe siendo un espacio para crear, recordar, descubrir y dar lugar a las voces que merecen ser escuchadas.
Porque los espacios pueden cambiar, las obras pueden dejar de estar a la vista y los tiempos pueden traer nuevas formas de pensar; pero una sociedad que conserva su memoria, valora su cultura y permite que el arte siga hablando, mantiene viva una parte esencial de sí misma.
Luz Marina Briceño López Docente