By luz briceño
Nuestra segundo edición de Fabulario 2026. Recoge los sueños, creaciones y producciones artísticas de nuestra comunidad educativa "Reino de Holanda"
Un cuento al revés 001
Érase una vez un pobre lobillo que llevaba la comida de su abuela en un hatadillo y en medio del bosque, entre sombras y hojas tropezó con la terrible Caperucita Roja. Armada con un trabuco, peluda como un cuco, adivine ustedes que paso después… Ella le habló con amabilidad y él estaba muy confundido, ella intento hacerse amiguita del lobillo y el lobo no le vio problema. Ella le preguntó: ꟷ¿para dónde llevas ese hatadillo con ese olor tan delicioso?
El lobillo le respondió: ꟷ adonde mi dulce y tierna abuela. Ella pidió acompañarlo, pero el lobo no confiaba del todo. Caperucita Roja le propuso hacer un juego, el que llegara primero donde la abuela gana y el que llegue después le toca la ruleta rusa. Él sin saber de qué se trataba el juego, aceptó. No sabía que ese juego era su perdición. Caperucita contó: ꟷuno, dos y tres… a correr… El salió velozmente, pero Caperucita tenía su atajo, “obviamente”. Llego más rápido y tocó la puerta de la abuela lobillo. La abuela al verla le pregunto: ꟷ¿¡Quién eres!?
Caperucita le inventó una historia y la abuela la dejó pasar y le confeso que su nieto lobillo no la quería, que se la pasaba diciendo que era un estorbo. Ellas hicieron un plan (plan de Caperucita). El lobo llegó sudando con muchas esperanzas de haberle ganada a Caperucita. La abuela le abrió, y este le contó lo que le pasó en el bosque hace unos minutos. La abuela le dijo: ¡PERDIO! Caperucita salió y le dijo:ꟷ Ahora tienes que jugar a la ruleta rusa, ¡vamos! Él salió con ella y jugaron, él no tuvo la oportunidad de seguir con vida, por una apuesta ridícula y sin sentido…
Emily Cristal Camargo 701
Érase una vez un pobre lobillo que llevaba la comida de su abuela en un hatadillo y en medio del bosque, entre sombras y hojas tropezó con la terrible Caperucita Roja. Armada con un trabuco, peluda como un cuco, adivine ustedes que paso después… Caperucita Roja miró al lobillo y le preguntó que tenía en aquel hatadillo. El lobillo respondió que era de su abuela y que llevaba comida para ella. La malvada Caperucita con sus malas intenciones le dijeron que ella podía ayudarlo a llegar más rápido a la casa de su abuela. El lobillo muy inocente el chiquillo, aceptó. Él se fue por el caminillo más largo, mientras que Caperucita por el corto. Cuando llegó Caperucita se encontró con el cazador, quien le iba a ayudar en su plan. Entraron a la casa de la abuela, quien dormía plácidamente en su cama. El cazador levantó a la abuela y la amarró en una silla tapándole la boca para que nadie la escuche. Mientras tanto el lobillo seguía caminado, al llegar se encontró con la sorpresa de que Caperucita dejó su trabuco afuera. El lobillo entró, sin pensarlo, mordió al cazador y rasguño a Caperucita, los sacó de una patada y usando el trabuco. Así salvo a su abuelita, la desató y le dio de comer Pero la malvada Caperucita Roja no quedó contenta, ahora venganza buscará…Continuará.
Faryerlis Castro 701