By luz briceño
Nuestra segundo edición de Fabulario 2026. Recoge los sueños, creaciones y producciones artísticas de nuestra comunidad educativa "Reino de Holanda"
El flautista que salvo a un pueblo de su perdición
El flautista llegaba al pueblo, encomendado para una misión, que le encargó el rey del pueblo: ꟷTenemos un gran problema, necesitamos tu ayuda, hay una manifestación de ratas, están invadiendo el pueblo, los aldeanos se van por temor, por salubridad, necesito, que hagas lo que sea necesario. Así le dijo el rey, el flautista aceptó, pero al estar llegando tuvo un cambio de planes… El flautista empezó a cantar, bueno a tocar su flauta, pasando de casa en casa, logro regular el 80%, la gran mayoría de los pueblerinos ya estaban tranquilos, a gusto. Pero las minorías se quejaban, y no hacían más que eso, era como si sus mentes solo tuvieran una habilidad “quejarse”. El flautista lo veía, veía, que el problema en el pueblo no era la salubridad, era la ignorancia. Ninguno, antes de que llegará el flautista se la pasaban solo quejándose y echarse la culpa los unos a los otros. En vez de buscar las causas, o sacar las ratas ellos mismo. Entonces el flautista decidió hacer algo, en lugar de usar su flauta para encantar ratas, la iba a usar para hacerlos pensar. Y empezó a tocar su flauta, todos los pueblerinos por fin resolvieron sus problemas por ellos mismos. Y así un flautista salvo a un pueblo de su perdición.
Juan Sebastián Suspes 701
Siempre, todos los días, en un pueblito llamado Adiendris, vivían siete enanitos, todos los llamaban “mocositos”, ya que eran pequeños y verdes. Un día los mocositos salieron a recolectar frutas y trigo, como todos los días, pero notaron que el trigo se estaba dañando y tomando un color muy llamativo.
Los mocositos se sorprendieron y empezaron a recolectarlo todo, esto provocó que un dragón, muy gigante, saliera furioso, ya que ese trigo era su alimento. Eso era lo que lo volvía grande y fuerte. El dragón se puso a quemar todos lo que se le atravesaba, entonces los enanitos se escondieron y empezaron a comerse ese trigo. De repente comenzaron a crecer, ponerse musculosos y fuertes.
Empezaron a luchar con el dragón, lo derrotaron. El pueblo sorprendido de su crecimiento y su valentía los nombraron “los emperadores del pueblo”. Todo gracias al trigo deslumbrante.
Leonexy Duran 701