Robert Lefort
Rosine Lefort
Ocupar un lugar de interviniente, de analista, de docente, implica no querer nada del sujeto autista, es saber encarnar ese no actuar positivo que plantea Lacan en Intervención sobre la Transferencia (Escritos 1 pagina 220) Este no querer el bien del sujeto va en contra de toda lógica del cuidado y conlleva del lado del interviniente, a consentir prestar el cuerpo para que el autista se haga el suyo. Es decir, se trata de dejarse usar en lo real. De esta posición testimonia el trabajo de Robert y Rosine Lefort con todos sus pacientes. En el caso Robert, dice J.A. Miller que Rosine toma la palabra LOBO! como metáfora transferencial (SE.S.T. Pagina 146). La palabra LOBO! Indica que Robert está dentro del lenguaje y tocado por él, aunque sea una palabra fuera del sentido. Y Rosine Lefort, se apoya en esta palabra para dirigir el tratamiento. Podemos afirmar entonces que el autismo hace patente que el lazo es con un lugar e importa poco o nada quien lo ocupe sino que lo importante son las condiciones en las que alguien lo hace posible.