EL LOBO N°4
En la actualidad, siempre que puede abre el piano de pared que hay en la escuela y practica sus movimientos estructurando una forma musical, una coincidencia motriz de sus dedos y una mirada en sus espaldas, cuando los demás estudiantes se detienen a observar y escuchar atentamente. En Agustín, la música ya no es sólo sonido sino que forma parte de una red que cobra valor en el intercambio, en un singular lazo social. Se convierte en su voz, que entendida en el sentido lacaniano: “no es una mera emisión, sino un objeto que bordea el goce”.. De este modo, la música no reemplaza la palabra, pero la bordea, la acompaña, la sostiene. Y el objeto piano, funciona como puente entre el silencio y la palabra, como una extensión de sí mismo que habilita el lazo social.Podemos entonces trazarunabreve líneade desplazamiento de su goce y objeto autístico. De niño, el uso del inglés inventado y el baile como primeras formas de juego sonoro. Luego, el recurso de los lentes y las máscaras como protección frente a la mirada del Otro. Después, el pasaje hacia el objeto piano como instrumento musical que le permitió a este estudiante autista, expresarse sin ocultarse y por último, el reconocimiento del entorno escolar y familiar de su producción musical como su interés específico e invención singular.
Prof. de Música Daniel Reinoso.