Fundacion Robert y Rosine Lefort
Donna Williams
“Recuerdo el Grado de Preparatoria y el aprendizaje de letras asociadas con imágenes; la “A” es para Apple y así sucesivamente... Entonces, vino la lectura, que aprendí a hacer de memoria, disfrutando la capacidad de citar libros enteros a los 9 años. Se descubrió, que no podía entender lo que estaba leyendo, a pesar de que me habían enseñado a leer relacionando con imágenes. El problema era que yo veía mi mundo en pedazos; así que el aprendizaje no se efectuaba, podía entender las palabras individuales incluidas en listas, pero comprender una cadena larga, comprender frases escritas, era tan difícil como entender las oídas. Finalizaban en una caída en el sin-sentido. Cuando fui capaz de permanecer sentada en un asiento, pude copiar frases de la pizarra y a partir de allí aprendí a escribir con la mano... fui una ávida observadora de la gente. Toda mi vida, mapeando sus conductas, como un espía maestro. Mi carrera de escritora, comenzó cuando una máquina de escribir fue dejada en mi habitación, a los 9 años. Como la mayoría de los objetos introducidos, no me fueron presentados con instrucciones para conocerlos, ya que se sabía que en mi mundo, ante todo sordo al significado, ésa era una forma segura de poner tu propio sello sobre él. La máquina de escribir, pareció haberse introducido a así misma, estuvo simplemente allí” ...
“Alguien en algún lugar” Donna Williams. Año 2012