Revista de actualidad, geopolítica y estrategia.
El contraste no significa que toda Alemania se haya dividido en dos bloques perfectamente simétricos. La AfD dispone de una fuerza electoral mucho mayor que Die Linke en el conjunto del país, y su capacidad de comprender el malestar de la población en representación parlamentaria es superior. Pero el resultado conjunto sí muestra que el centro político está dejando de ser el lugar natural de la competencia. Los votantes ya no se desplazan únicamente entre la Unión Demócrata Cristiana y el Partido Socialdemócrata. En muchos territorios buscan respuestas en opciones situadas a derecha e izquierda de ese eje. La cuestión decisiva no es solo quién gana cada elección. Es qué sucede cuando los partidos que durante décadas administraban el consenso dejan de ser capaces de representar al mismo tiempo a las grandes ciudades, las regiones rurales, los trabajadores industriales, las C E EC E EC E EC E E