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La crisis energética como síntoma de un modelo agotado La electricidad se ha convertido en el indicador más visible del deterioro, la red cubana depende de centrales térmicas antiguas, de importaciones de petróleo y de una infraestructura que carece de mantenimiento y repuestos suficientes. El respaldo soviético ayudó durante décadas a sostener esa estructura, pero la desaparición de ese apoyo dejó una deuda tecnológica que no ha sido resuelta. En mayo de 2026, Reuters informó que el ministro cubano de Energía declaró que el país se había quedado sin diésel y fuel oil, sin reservas disponibles. En varios barrios de La Habana los apagones alcanzaron entre 20 y 22 horas diarias, la falta de electricidad afectó el transporte, la conservación de alimentos, el bombeo de agua y el funcionamiento de hospitales. 102