Revista de actualidad, geopolítica y estrategia.
-El segundo paso sería reformar la Constitución, el corrupto y dictatorial Partido Comunista dejaría de ser la autoridad superior del Estado y de no proscribirse, pasaría a competir con otras organizaciones. La nueva carta constitucional, redactada en libertad, debería proteger la libertad de prensa, la propiedad privada y cooperativa, la libertad sindical, la independencia judicial, la autonomía universitaria y el derecho a protestar. -El tercer paso sería organizar elecciones con observación internacional y competencia real, no bastaría con cambiar nombres o permitir candidatos independientes sin acceso a medios. Las reglas deberían incluir registro de partidos, financiación transparente, debates, padrones confiables, una autoridad electoral autónoma y tribunales capaces de resolver disputas.