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2027 Plan Departamental Risaralda

By andrea manrique

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https://covver.com/magazine/andrearuizmanrique30/2027-plan-departamental-risaralda
Published
Oct 8, 2026
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53
Language
Spanish

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  • JUAN DIEGO PATIÑO OCHOAGobernador del departamento de Risaralda. EDGAR HERNANDO NAVARRO ZULUAGA
  • 1. IntroducciónEl departamento de Risaralda enfrenta desafíos significativos en materia de consumo de sustancias psicoactivas que demandan una respuesta integral, coordinada y basada en evidencia científica. La formulación del Plan Integral Departamental de Drogas 2024-2027 representa un esfuerzo estratégico para abordar esta problemática de salud pública desde una perspectiva intersectorial, territorial y comunitaria, en consonancia con los lineamientos establecidos por la Política Nacional de Drogas 2023-2033[1]. [1] Ministerio de Justicia y del Derecho & Ministerio de Salud y Protección Social. (2023). Política Nacional de Drogas 2023-2033. Bogotá: Gobierno de Colombia.
  • Page 5Transformación del territorio y reducción de vulnerabilidades. Los determinantes sociales identificados en el proceso diagnóstico señalan como factores de riesgo preponderantes la disfuncionalidad familiar, el fácil acceso a las sustancias, la edad de inicio temprana alrededor de los 11 años, la falta de oportunidades educativas y laborales, el desempleo, y la normalización cultural del consumo[1]. Estos hallazgos se articulan con los postulados de la Organización Mundial de la Salud respecto a la multicausalidad del fenómeno de las drogas, donde convergen factores individuales, familiares, comunitarios y estructurales que incrementan la vulnerabilidad de las personas frente al uso problemático de sustancias[2]
  • Page 6El enfoque adoptado por el Plan Departamental integra los cinco ejes estratégicos definidos en la Política Nacional de Drogas: transformación del territorio y reducción de vulnerabilidades, abordaje del consumo desde el cuidado integral y los derechos humanos, promoción de la salud mental, reducción de riesgos y daños, y afectación a las estructuras del narcotráfico, esta arquitectura programática reconoce que el fenómeno de las drogas trasciende la dimensión sanitaria y requiere intervenciones coordinadas en los ámbitos económico, social, educativo, judicial y de seguridad. Prevención
  • La dimensión territorial del PlanReconoce las particularidades de cada uno de los catorce municipios del departamento, desde las dinámicas urbanas de Pereira y Dosquebradas, hasta las realidades rurales de municipios como Mistrató, Pueblo Rico y Quinchía, donde confluyen factores adicionales como la presencia de grupos armados organizados, economías ilícitas vinculadas al narcotráfico, y condiciones de ruralidad dispersa que dificultan el acceso a servicios, por lo que esta diferenciación territorial exige estrategias adaptadas que consideren las especificidades culturales, étnicas y socioeconómicas de cada contexto. La sostenibilidad financiera del Plan representa un desafío estructural que requiere la articulación de múltiples fuentes de financiación: recursos del Sistema General de Participaciones, recursos ordinarios de los presupuestos departamentales y municipales, Fondo Nacional de Estupefacientes, recursos de cooperación internacional, y mecanismos innovadores como la destinación de bienes extinguidos al narcotráfico para programas de atención integral. La continuidad de los programas más allá de los períodos gubernamentales exige la institucionalización de las intervenciones mediante su inclusión en los planes de desarrollo territorial y la asignación de recursos de destinación específica
  • JustificaciónLa formulación del Plan Integral Departamental de Drogas 2024-2027 para Risaralda responde a una necesidad imperativa de abordar de manera estructural, coordinada y basada en evidencia la problemática del consumo de sustancias psicoactivas, fenómeno que trasciende la dimensión individual y se configura como un asunto de salud pública, seguridad ciudadana, desarrollo social y garantía de derechos humanos[1]. La complejidad del fenómeno de las drogas en el departamento exige una respuesta integral que articule acciones de prevención, atención, reducción de riesgos y daños, inclusión social y control territorial, superando los enfoques fragmentados y punitivos que históricamente han caracterizado las políticas públicas en esta materia. [1] Organización de Estados Americanos - OEA. (2019). Lineamientos hemisféricos de la CICAD sobre políticas de prevención del consumo de drogas. Washington D.C.: CICAD/OEA.
  • Page 9El marco normativo vigente establece obligaciones precisas para las entidades territoriales en materia de drogas, bajo la Ley 1566 de 2012 reconoce el consumo, abuso y adicción a sustancias psicoactivas como un asunto de salud pública y bienestar familiar, estableciendo que el tratamiento, la atención y la rehabilitación de las personas afectadas deben ser prioridades del Sistema General de Seguridad Social en Salud[1]. Por su parte, la Política Nacional de Drogas 2023-2033 constituye el marco orientador que define los ejes estratégicos, objetivos y líneas de acción que los territorios deben adaptar a sus realidades específicas mediante la construcción de planes integrales departamentales y municipales[2]. El presente Plan se inscribe, además, en el cumplimiento de los compromisos asumidos por Colombia en instrumentos internacionales como el Documento Final del Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas (UNGASS 2016), que insta a los Estados a adoptar enfoques equilibrados, multidisciplinarios, científicos y centrados en la salud y los derechos humanos[1].
  • Page 10La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) recomiendan enfáticamente las intervenciones en reducción de riesgos y daños, intervenciones como componentes esenciales de una política de drogas basada en derechos humanos y salud pública. El componente de prevención del Plan se fundamenta en la necesidad de fortalecer factores protectores en los diferentes momentos del curso de vida y entornos específicos donde transcurre la vida cotidiana de las personas. La dimensión territorial del Plan reconoce las particularidades geográficas, demográficas, culturales y socioeconómicas del departamento y Risaralda presenta una configuración heterogénea que incluye zonas urbanas densamente pobladas como el Área Metropolitana Centro Occidente (Pereira, Dosquebradas, La Virginia), municipios intermedios con dinámicas mixtas urbanas, y territorios rurales de difícil acceso como Mistrató y Pueblo Rico, algunos de los cuales presentan presencia de grupos armados organizados, economías ilícitas vinculadas al narcotráfico, y población indígena que requiere enfoques diferenciales respetuosos de la cosmovisión y prácticas culturales propias[1].
  • Page 11El fortalecimiento de dispositivos de base comunitaria, juntas de acción comunal, organizaciones juveniles, colectivos cannábicos, grupos de autoayuda y redes de pares constituye una estrategia efectiva para ampliar la cobertura de servicios, reducir barreras de acceso, generar confianza con poblaciones estigmatizadas, y movilizar recursos sociales disponibles en los territorios. El contexto de transformación de la política de drogas a nivel nacional e internacional genera una ventana de oportunidad para implementar enfoques innovadores, por lo que la Política Nacional de Drogas 2023-2033 representa un cambio paradigmático al priorizar la salud pública, los derechos humanos, el enfoque de reducción de daños, la justicia restaurativa y la regulación legal de ciertos mercados como alternativa a la prohibición y criminalización. Finalmente, el monitoreo, seguimiento y evaluación constituyen componentes esenciales que garantizan la rendición de cuentas, la transparencia y el aprendizaje institucional, en el que el Plan establece una matriz de indicadores de resultado e impacto alineados con los objetivos estratégicos, define responsables institucionales para cada acción, establece metas cuantificables en el horizonte temporal 2024-2027, e incorpora mecanismos de evaluación periódica que permitan realizar ajustes adaptativos en función de los resultados observados. La participación de instancias de control social, veedurías ciudadanas, organizaciones de la sociedad civil y organismos de control institucional en los procesos de seguimiento y evaluación fortalece la transparencia y legitimidad del Plan.
  • Page 12CONTEXTO departamental. Generalidades del departamento:
  • Contexto territorial del departamento de RisaraldaEl departamento de Risaralda constituye una de las entidades territoriales más dinámicas y estratégicas de la región centro-occidental de Colombia, caracterizada por su posición geográfica privilegiada en el corazón del denominado Eje Cafetero, su diversidad ecosistémica que abarca desde valles interandinos hasta zonas de alta montaña, y su rol histórico como epicentro de la cultura cafetera colombiana. Creado mediante Ley 70 de 1966, el departamento surgió de la segregación territorial del antiguo Gran Caldas, consolidándose como una entidad administrativa autónoma que adoptó su nombre en honor al río Risaralda, afluente del río Cauca que atraviesa buena parte de su geografía. La extensión territorial de 4.140 kilómetros cuadrados, aunque relativamente modesta en comparación con otros departamentos colombianos, alberga una extraordinaria complejidad geográfica, climática y ecosistémica que se traduce en múltiples vocaciones productivas y potencialidades de desarrollo. El territorio departamental se estructura administrativamente en 14 municipios: Pereira (capital), Dosquebradas, La Virginia, Apía, Balboa, Belén de Umbría, Guática, La Celia, Marsella, Mistrató, Pueblo Rico, Quinchía, Santuario y Santa Rosa de Cabal, cada uno con características socioeconómicas, demográficas y culturales particulares que configuran un mosaico territorial heterogéneo. La configuración demográfica del departamento, según los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda (CNPV) realizado por el DANE en 2018, evidencia una población censada de 839.597 habitantes, que ajustada por omisión censal del 11,0% alcanza un total estimado de 943.401 habitantes[1]. Esta cifra posiciona a Risaralda como el décimo segundo departamento más poblado del país, con una densidad poblacional aproximada de 228 habitantes por kilómetro cuadrado, significativamente superior al promedio nacional de 46 habitantes por kilómetro cuadrado.
  • Page 15reconocimiento, protección y garantía de derechos en el marco del Estado pluriétnico y multicultural consagrado en la Constitución Política de 1991.La presencia de población ROM o gitana (218 personas), raizal (2.084 personas) y población negra, mulata o afrocolombiana, aunque en proporciones menores, contribuye a la riqueza cultural del departamento. Las condiciones de vida y bienestar de la población risaraldense presentan indicadores diferenciados que reflejan persistentes brechas entre zonas urbanas y rurales. El Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) para 2011 se ubicó en 17,47% a nivel departamental, con marcadas diferencias entre cabeceras municipales (13,06%) y zonas rurales (32,06%), evidenciando que aproximadamente una tercera parte de la población rural experimenta carencias críticas en dimensiones como vivienda, servicios públicos, dependencia económica, ausentismo escolar y hacinamiento.
  • Page 16Sin embargo, la economía departamental ha experimentado procesos de diversificación significativos, con fortalecimiento de sectores como manufactura (confecciones, metalmecánica, alimentos procesados, papel), comercio y servicios, construcción, agroindustria (caña panelera, frutales), y más recientemente turismo y economía creativa. La posición geográfica estratégica del departamento en el centro-occidente colombiano, equidistante de los principales centros urbanos del país (Bogotá, Medellín, Cali) y con acceso al puerto de Buenaventura sobre el Océano Pacífico, confiere ventajas competitivas para la integración a mercados nacionales e internacionales. La infraestructura vial departamental se articula con corredores estratégicos como la Troncal de Occidente y la vía al Magdalena, que conectan el interior del país con el litoral pacífico, facilitando flujos comerciales y movilidad de personas. El Aeropuerto Internacional Matecaña en Pereira, aunque con limitaciones de capacidad, permite conectividad aérea nacional e internacional, constituyendo un activo importante para la competitividad regional. La diversidad ecosistémica del departamento constituye un patrimonio natural de extraordinario valor, abarcando desde bosques húmedos tropicales en las estribaciones de la cordillera Occidental hacia el Chocó biogeográfico, pasando por ecosistemas de bosque andino, páramos y zonas nivales en el Parque Nacional Natural Los Nevados. El departamento alberga áreas protegidas de importancia nacional como los Parques Nacionales Naturales Los Nevados y Tatamá, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, y diversas reservas forestales protectoras y áreas de manejo especial que en conjunto representan aproximadamente el 20% del territorio departamental. La configuración climática del departamento, influenciada por su posición tropical, la disposición de la cordillera y los sistemas de circulación atmosférica genera condiciones de alta pluviosidad con promedios anuales de 3.000 milímetros, distribuidos en régimen bimodal con picos en abril-mayo y octubre-noviembre.
  • Page 17Esta disponibilidad hídrica, sumada a la diversidad de pisos térmicos que van desde cálido (9% del territorio), templado (51%), frío (8%), páramo y nival (1%), genera condiciones favorables para múltiples sistemas productivos agropecuarios, pero también plantea desafíos en términos de gestión del riesgo ante amenazas hidroclimáticas como inundaciones, deslizamientos y eventos de variabilidad climática asociados al fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). El perfil epidemiológico y las condiciones de salud de la población risaraldense reflejan un proceso de transición epidemiológica avanzada, caracterizado por el predominio de enfermedades crónicas no transmisibles (cardiovasculares, cáncer, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas), problemas de salud mental (depresión, ansiedad, trastornos por uso de sustancias), causas externas (violencias, accidentes de tránsito, suicidios), coexistiendo con problemas de salud pública persistentes como enfermedades transmisibles (dengue, tuberculosis, VIH/SIDA, hepatitis virales) y determinantes sociales de la salud que generan inequidades en el acceso y resultados sanitarios.
  • Page 18El proyecto DOMES se consolido como un proyecto de demostración desde una visión Integral del fenómeno de la demanda del consumo y prevención del tráfico de Drogas, con un enfoque de salud pública, de respeto por los derechos humanos, facilitando la integración social e Intersectorial, optimizando los recursos desde el nivel Institucional, comunitario y familiar, fue liderado por la Sección de Asuntos Internacionales contra el Narcotráfico y Aplicación de la Ley de la Embajada Americana, con Socios de Organizaciones e Instancias Internacionales líderes del tema, entre las que se encontraba la CICAD - OEA, UNODC, Colombo Plan, CADCA, OPS, así como desde la Nación participan el Ministerio de Justicia y el Ministerio de salud y Protección Social. Durante cuatro años a partir del año 2023, se llevó a cabo la implementación de programas basados en evidencia en los diversos Entornos: Familiar, Escolar, Comunitario, Institucional (Carcelario) y Laboral. Partiendo de la realización de un estudio de consumo en una muestra de hogares en 12.000 hogares en Pereira y en 6.600 hogares en el municipio de Dosquebradas.
  • Page 19Algunas relaciones sobre el fenómeno de las drogas se relacionan en estudios recientes en el marco del proyecto DOMES, proyecto de demostración mundial que pretende reducir la demanda de drogas y los delitos asociados, así: Según los datos relacionados en el estudio realizado por PIRE en el marco del proyecto Demostrativo a nivel Nacional, denominado DOMES, hace referencia a los siguientes datos: respecto a la muestra del proceso de investigación , para el municipio de Pereira, se representan 12139, el 46% corresponde al género masculino y el 54% al género masculino, la población más y Dosquebradas 6667 de los cuales el 53% corresponde al género femenino y el 47% al género masculino, la población más representativa esta esta entre los 20 a 29 años con el 20 y 21% del total de los grupos poblacionales.
  • Page 20un 6% en el 2019 y paso al 7 % en el 2022, en cada municipio, en Pereira los analgésicos opioides sin prescripción pasaron de un 0% a un 3% y tranquilizantes en Colombia estaba con un 1% y paso a un 3% en el 2022, mientras en Dosquebradas los analgésicos opioides de un 0% a un 2% y los tranquilizantes de un 1 % a un 2% en el 2023. Según el estudio de cero prevalencia del año 2021: Entre los resultados más relevantes, la prevalencia de VIH por ciudad fue: Bogotá 3,2% (IC 1,2% - 8%); Medellín 11,2% (IC 7% - 17,2%); Pereira-Dosquebradas 17,6% (IC 12,1% - 24,7%) y Cali 23,9% (IC 17,4% - 31,8%). Esta prevalencia ha aumentado en las ciudades de Medellín, Cali y Pereira-Dosquebradas en varios puntos porcentuales, desde la última medición en 2014, mientras en Bogotá ha permanecido estable. Además, se estima que hay un total de 6601 personas que se inyectan drogas en los cuatro centros de estudio, siendo la red más amplia la de Bogotá con 2841 personas y la más reducida la de Medellín con 1183 personas. En Cali se estima que habrían 1349 PID y en Pereira- Dosquebradas 1228.
  • Page 21Referencia sobre los datos que hacen parte del resumen ejecutivo del Ministerio de Salud en presentación denominada, Consumo De Sustancias Psicoactivas Desde El Cuidado Integral, La Salud Pública Y Los Derechos Humanos, se detiene inicialmente en referir los ejes estructurales de la Política Nacional, posterior presenta el diagnostico situación general del consumo:
  • Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población EscolarEl Observatorio de Drogas de Colombia (ODC) del Ministerio de Justicia y del Derecho ha desarrollado un sistema de estudios nacionales periódicos que abordan población escolar, universitaria, población general, personas privadas de la libertad, adolescentes en el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA), y mortalidad asociada al consumo, generando información estratégica para la comprensión integral del fenómeno. El consumo de sustancias psicoactivas en Colombia constituye un fenómeno complejo y multicausal que afecta de manera diferenciada a diversos grupos poblacionales, requiriendo aproximaciones epidemiológicas rigurosas que permitan caracterizar su magnitud, distribución, tendencias y factores asociados como fundamento para el diseño de políticas públicas basadas en evidencia.
  • Page 24El Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar 2022, realizado con una muestra representativa de 87.508 estudiantes entre 12 y 18 años provenientes de 1.192 sedes educativas de 86 municipios del país, constituye la fuente de información más actualizada sobre patrones de consumo en adolescentes escolarizados. Este estudio revela datos preocupantes que evidencian la necesidad de fortalecer estrategias preventivas integrales en el entorno educativo, particularmente considerando que la adolescencia constituye un período crítico de vulnerabilidad neurobiológica, experimentación y consolidación de patrones de comportamiento que pueden persistir durante la vida adulta. Los estudios epidemiológicos han identificado consistentemente diversos factores que incrementan o reducen la probabilidad de inicio y mantenimiento del consumo de sustancias psicoactivas en población adolescente y el involucramiento parental emerge como uno de los factores protectores más robustos, evidenciándose que, entre los escolares con menor involucramiento de sus padres o cuidadores en su vida cotidiana, existen mayores indicadores de consumo de sustancias. Esta asociación refuerza la importancia de programas preventivos que fortalezcan las competencias parentales, promuevan la comunicación familiar efectiva, favorezcan la supervisión y monitoreo apropiados según la edad, y construyan vínculos afectivos seguros que constituyan factores protectores fundamentales. La prevalencia de consumo de sustancias muestra variaciones significativas según el puntaje académico de los estudiantes.
  • Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población UniversitariaEntre los escolares con menor rendimiento académico (puntaje 0-1 en escala de desempeño), la prevalencia de consumo de uso de sustancias en el último año resultó significativamente mayor (18,4%) comparada con estudiantes de alto rendimiento académico, quienes presentaron prevalencias más cercanas al promedio nacional (6,7%). Esta asociación puede interpretarse bidireccionalmente: el bajo rendimiento académico puede constituir tanto un factor de riesgo que incrementa la vulnerabilidad al consumo (por frustración, baja autoestima, desvinculación del proyecto educativo), como una consecuencia del consumo de sustancias (por deterioro cognitivo, ausentismo, problemas de concentración). El Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Universitaria proporciona información valiosa sobre patrones de consumo, factores asociados y necesidades de atención en este segmento poblacional que representa un capital humano estratégico para el desarrollo del país. Los datos del estudio universitario evidencian prevalencias de consumo superiores a las observadas en población escolar para la mayoría de las sustancias, confirmando que la transición hacia la educación superior y el período de juventud temprana se asocian con mayor experimentación y consumo de sustancias psicoactivas. Esta tendencia se explica por múltiples factores incluyendo mayor autonomía personal, reducción de supervisión parental, integración a grupos de pares con normas de consumo, exposición a ambientes festivos y de ocio nocturno, estrés académico, y en algunos contextos, mayor accesibilidad económica a sustancias.
  • Page 26Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes
  • Page 27El Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Adolescentes del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA) 2023 aborda una población particularmente vulnerable que presenta elevadas prevalencias de consumo problemático y trastornos por uso de sustancias. Los adolescentes en el SRPA representan un grupo que ha experimentado múltiples formas de exclusión, vulneración de derechos, exposición a violencias, y en muchos casos, vinculación a economías ilícitas y estructuras criminales, factores que se asocian fuertemente con el uso problemático de drogas. Los resultados del estudio en población SRPA evidencian prevalencias de consumo significativamente superiores a las observadas en población escolar general, confirmando la fuerte asociación entre consumo problemático de sustancias y conductas delictivas en adolescentes. Las sustancias de mayor consumo en este grupo incluyen marihuana, bazuco (pasta base de cocaína), cocaína, inhalables y alcohol, con patrones frecuentemente caracterizados por policonsumo, inicio temprano, consumo diario o casi diario, y presencia de síntomas de dependencia. La elevada prevalencia de trastornos por uso de sustancias en adolescentes del SRPA subraya la necesidad de garantizar acceso efectivo a servicios especializados de tratamiento y rehabilitación como componente esencial de los procesos de responsabilización, reparación y reintegración social que constituyen la filosofía del sistema de justicia juvenil restaurativa. El vínculo entre consumo problemático de sustancias y delincuencia juvenil resulta complejo y multidireccional, el consumo puede preceder y facilitar la comisión de delitos mediante mecanismos como la necesidad de obtener recursos para financiar el consumo (delitos adquisitivos), la desinhibición comportamental producida por sustancias psicoactivas que reduce el control de impulsos y favorece conductas violentas o temerarias, y la vinculación a redes de narcotráfico y microtráfico como proveedores o distribuidores de sustancias. Simultáneamente, la vinculación a actividades delictivas puede facilitar el acceso a sustancias, normalizar su consumo en los grupos de pares delincuenciales, y generar condiciones de estrés, trauma y desesperanza que incrementan la vulnerabilidad al uso de drogas como mecanismo de afrontamiento desadaptativo. La atención de adolescentes en el SRPA con problemas de consumo de sustancias exige enfoques integrales que articulen las dimensiones de justicia restaurativa, garantía de derechos, atención en salud mental y adicciones, protección, educación, formación para el trabajo y construcción de proyectos de vida alternativos. Los modelos de justicia terapéutica juvenil, que priorizan el tratamiento especializado sobre medidas exclusivamente punitivas, han demostrado efectividad en la reducción de reincidencia delictiva y facilitación de procesos de reintegración social exitosa cuando se implementan con calidad, integralidad y continuidad.
  • Mortalidad asociada al consumo de SPAEl Estudio de Mortalidad Asociada al Consumo de Sustancias Psicoactivas 2013-2022 del Observatorio de Drogas de Colombia constituye un aporte fundamental para comprender las consecuencias más graves del consumo de sustancias, cuantificar su impacto en términos de años de vida potencialmente perdidos, identificar tendencias temporales y variaciones geográficas, y orientar estrategias de prevención de muertes evitables. La mortalidad asociada al consumo de sustancias representa apenas la punta del iceberg de la carga de enfermedad y sufrimiento humano generado por los trastornos por uso de drogas, pero constituye un indicador trazador de máxima gravedad que refleja fallas en los sistemas de prevención, detección temprana y atención oportuna. El análisis de la década 2013-2022 revela tendencias preocupantes en diversos indicadores de mortalidad. las muertes por intoxicación aguda con sustancias psicoactivas, incluyendo sobredosis por opioides (heroína, fentanilo, medicamentos opioides), estimulantes (cocaína, anfetaminas) y otras sustancias, han mostrado incrementos en años recientes, particularmente asociados a la circulación de sustancias adulteradas o de alta potencia, el policonsumo que incrementa exponencialmente los riesgos, y el limitado acceso a servicios de emergencia y medicamentos salvavidas como naloxona. Las causas de muerte asociadas a consumo crónico de sustancias incluyen enfermedades hepáticas (cirrosis alcohólica, hepatitis virales en personas que se inyectan drogas), enfermedades cardiovasculares (cardiomiopatías, arritmias, infartos asociados al consumo de cocaína y otras sustancias estimulantes), neoplasias (cánceres asociados al consumo de tabaco y alcohol), enfermedades infecciosas (VIH/SIDA, tuberculosis, endocarditis bacteriana en usuarios de drogas inyectables), y trastornos mentales graves con comorbilidades físicas. Estas muertes, aunque ocurren tras años o décadas de consumo problemático, frecuentemente afectan a personas en edades productivas, generando un impacto devastador en familias, comunidades y sistemas de salud.
  • Page 29Los suicidios asociados a trastornos por uso de sustancias representan otra dimensión crítica de la mortalidad, la comorbilidad entre trastornos por uso de sustancias y trastornos mentales, particularmente depresión, trastorno bipolar, trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático, incrementa significativamente el riesgo suicida. Las personas con trastornos por uso de sustancias presentan tasas de suicidio entre 10 y 14 veces superiores a la población general, riesgo que se acentúa durante períodos de intoxicación aguda (que favorece comportamientos impulsivos), durante crisis de abstinencia (que genera disforia y desesperanza), y en contextos de deterioro social progresivo asociado al consumo crónico. Las muertes violentas asociadas indirectamente al consumo de sustancias, incluyendo homicidios en contextos de narcotráfico, ajustes de cuentas por deudas relacionadas con drogas, violencias interpersonales facilitadas por intoxicación, y accidentes de tránsito bajo efectos de sustancias, representan una proporción significativa de la mortalidad en población joven, aunque la causalidad resulta compleja y multicausal, la evidencia epidemiológica documenta asociaciones consistentes entre consumo problemático de sustancias y mayor riesgo de victimización y perpetración de violencias. El análisis de mortalidad por Departamentos revela importantes variaciones geográficas que reflejan diferencias en patrones de consumo, acceso a servicios de salud, exposición a sustancias de alta potencia, prevalencia de inyección de drogas, y capacidades de respuesta institucional ante emergencias por intoxicación. Departamentos como Risaralda, con presencia documentada de consumo de heroína inyectable y bazuco, enfrentan riesgos específicos de mortalidad por sobredosis, transmisión de enfermedades infecciosas, y complicaciones médicas asociadas a la inyección de sustancias, lo que exige fortalecer estrategias de reducción de daños, distribución de naloxona, educación en prevención de sobredosis, y servicios de bajo umbral que permitan alcanzar a poblaciones usuarias marginalizadas.
  • Tendencias emergentesPlan Integral y desafíos futuros El panorama epidemiológico del consumo de sustancias psicoactivas en Colombia y específicamente en Risaralda evidencia tendencias emergentes que plantean desafíos significativos para las políticas públicas. La aparición de nuevas sustancias psicoactivas (NSP) sintéticas, comercializadas bajo denominaciones como "Tusi" (mezcla que frecuentemente contiene ketamina, MDMA y otras sustancias), "sales de baño", cannabinoides sintéticos, y diversas variantes de fentanilos y análogos sintéticos, representa un reto para los sistemas de vigilancia epidemiológica, control sanitario y respuesta clínica. La transformación de los mercados de drogas con mayor presencia de sustancias adulteradas, mezclas de múltiples componentes comercializadas bajo una denominación única, y variabilidad en pureza y composición, incrementa exponencialmente los riesgos para personas usuarias que desconocen la verdadera naturaleza de lo que consumen. Esta realidad justifica la implementación de servicios de análisis de sustancias (drug checking) como estrategia de reducción de daños que permite informar a usuarios sobre la composición real de las sustancias, alertar sobre presencia de adulterantes peligrosos, y generar sistemas de alertas tempranas que protejan a comunidades usuarias.
  • Proceso del Identificación y diagnósticoOferta de Drogas La caracterización de la oferta de drogas en el departamento de Risaralda evidencia un fenómeno complejo relacionado con la posición geográfica estratégica del territorio, la presencia de corredores de tráfico que conectan zonas de producción con centros de consumo y puertos de salida, dinámicas de microtráfico consolidadas en zonas urbanas vulnerables, y transformaciones en los mercados locales de sustancias psicoactivas, según los resultados en las mesas de trabaja grupo focal del Comité Departamental de Drogas se encuentra las siguientes respuestas además de los mapeos de referenciación del fenómeno en tres dimensiones
  • Focalización de municipiosLa focalización de municipios para la implementación de intervenciones específicas del Plan Departamental de Drogas se realizó mediante análisis multicriterio que consideró indicadores epidemiológicos, vulnerabilidad sociodemográfica, capacidades institucionales instaladas, características geográficas y de accesibilidad, y priorización participativa realizada por actores territoriales en los Comités Departamentales de Drogas.
  • Page 33En cuanto al desarrollo de los Mapas de Diagnóstico de Drogas, en el departamento de Risaralda, se ubicaron dentro de los mapas de diferentes municipios los puntos referentes a: consumo y expendio de sustancias (Puntos rojos), factores de protección (Puntos verdes), oferta institucional (Puntos azules). Nota. No todas las convenciones se reflejan en el mapa por la dificultas para la ubicación geográfica Figura 1.
  • Page 34Figura 2. Mapa de diagnóstico de drogas para el municipio de Santa
  • Page 35Figura 4. Mapa de diagnóstico de drogas para el municipio de La Celia
  • Page 36Figura 6. Mapa de diagnóstico de drogas para el municipio de Dosquebradas
  • Page 37Figura 8. Mapa de diagnóstico de drogas para el municipio de Mistrató
  • Page 38Figura 10. Mapa de diagnóstico de drogas para el municipio de La Virginia
  • Page 39El proceso de diagnóstico del Plan Integral Departamental de Drogas de Risaralda se desarrolló mediante metodologías participativas que incluyeron cuatro Comités Departamentales de Drogas realizados entre julio y noviembre de 2024, ejercicios de mapeo territorial por municipios, mesas de trabajo sectoriales, grupos focales con actores institucionales y comunitarios, y análisis de información secundaria proveniente de estudios nacionales y registros administrativos departamentales y municipales. La validación de problemas contó con la participación de 61 actores representantes de instituciones públicas, academia, organizaciones de la sociedad civil, prestadores de servicios de salud, organizaciones comunitarias de base, colectivos juveniles y personas Los mapas evidencian una marcada concentración del fenómeno del consumo y expendio de sustancias psicoactivas en el Área Metropolitana Centro Occidente conformada por Pereira, Dosquebradas y La Virginia, que alberga aproximadamente el setenta por ciento de la población departamental. En estos territorios urbanos se identificaron múltiples puntos de expendio ubicados estratégicamente en cercanías de instituciones educativas, parques públicos, zonas de comercio informal y barrios de alta vulnerabilidad socioeconómica.con experiencia vivida en consumo de sustancias. La cartografía participativa revela la existencia de "ollas" o lugares de consumo abierto en sectores específicos, viviendas abandonadas utilizadas como espacios de consumo, y corredores urbanos donde opera el microtráfico de manera sistemática. Esta geografía del consumo se superpone con mapas de pobreza, desempleo juvenil, deserción escolar y violencias urbanas, confirmando la multicausalidad del fenómeno y la necesidad de respuestas integrales que aborden simultáneamente determinantes sociales estructurales y consecuencias sanitarias inmediatas mediante servicios especializados de alto impacto.
  • Plan de AcciónLos mapas identifican "hotspots" o zonas de alta concentración donde convergen expendio, consumo y vulnerabilidad social extrema, territorios que requieren intervenciones intensivas, integrales y sostenidas que articulen salud, protección social, justicia, seguridad ciudadana y desarrollo comunitario. Esta información especializada constituye insumo estratégico para focalización de recursos limitados hacia territorios y poblaciones prioritarias. Los ejercicios de mapeo incorporaron la identificación y georreferenciación de la oferta institucional disponible para prevención, tratamiento y reducción de daños, evidenciando una distribución inequitativa con alta concentración de servicios especializados en Pereira (Hospital Mental Universitario de Risaralda, CAMAD, servicios de salud mental en IPS privadas, programas universitarios de prevención) y disponibilidad limitada o inexistente en municipios pequeños y zonas rurales dispersas.
  • Page 46Conclusiones y recomendaciones
  • Page 47El diagnóstico integral desarrollado mediante metodologías participativas durante el año 2024 confirma que el consumo de sustancias psicoactivas en el departamento de Risaralda constituye un fenómeno complejo, multicausal y heterogéneo que afecta de manera diferenciada a diversos grupos poblacionales y territorios. El alcohol emerge como la sustancia de mayor prevalencia e impacto sanitario y social, con consumo normalizado culturalmente que afecta a más del 30% de estudiantes escolares a nivel nacional según datos de referencia del Estudio Nacional de consumo 2022. La marihuana se consolida como la sustancia ilícita de mayor consumo presente en los catorce municipios del Departamento, mientras que sustancias de alto impacto como heroína inyectable y bazuco se concentran principalmente en zonas urbanas vulnerables del Área Metropolitana. La edad promedio de inicio en el consumo se ubica entre los once y trece años, evidenciando que la experimentación con drogas ocurre durante la adolescencia temprana, período de máxima vulnerabilidad neurobiológica y social que requiere intervenciones preventivas intensivas, oportunas y basadas en evidencia científica.
  • Page 48El diagnóstico de la red prestadora de servicios revela brechas críticas en la disponibilidad, accesibilidad, calidad y continuidad de intervenciones de prevención, tratamiento y reducción de daños. La prevención universal presenta cobertura insuficiente, discontinuidad programática relacionada con cambios de gobierno, limitada implementación de programas basados en evidencia científica y débil articulación intersectorial. Los servicios de detección temprana e intervención breve resultan escasos en atención primaria por capacitación insuficiente del talento humano y ausencia de protocolos estandarizados. La oferta de tratamiento especializado se concentra geográficamente en Pereira con capacidad limitada, altos costos que constituyen barreras para población vulnerable, y escasa diversificación de modalidades (ambulatorias, residenciales, hospitalización día). Las estrategias de reducción de riesgos y daños presentan implementación incipiente limitada a experiencias puntuales como CAMAD en Pereira y programas focalizados de intercambio de jeringas, mientras persiste ausencia de salas de consumo supervisado, distribución comunitaria masiva de naloxona, servicios de análisis de sustancias y tratamientos de sustitución opiácea con metadona o buprenorfina. Esta caracterización evidencia que el sistema Departamental de respuesta al consumo de sustancias requiere fortalecimiento integral, ampliación de cobertura territorial y diversificación de modalidades de atención.
  • Page 49El diagnóstico identifica poblaciones específicas en situación de máxima vulnerabilidad que requieren intervenciones diferenciadas, intensivas y especializadas. Los niños y adolescentes entre once y diecisiete años constituyen grupo prioritario por encontrarse en edad crítica de iniciación al consumo, con factores de riesgo acumulativos como disfunción familiar, bajo rendimiento académico, deserción escolar, exposición a violencias y escasas oportunidades de desarrollo. Las personas que se inyectan drogas (PID) concentradas en zonas específicas de Pereira y Dosquebradas enfrentan riesgos extremos de sobredosis, transmisión de VIH y hepatitis virales, complicaciones médicas asociadas a inyección, estigmatización severa y exclusión de servicios de salud, demandando urgentemente estrategias integrales de reducción de daños que incluyan intercambio de jeringas, distribución de naloxona, testeo de enfermedades infecciosas, vinculación a tratamiento de sustitución y atención de comorbilidades. La población en situación de habitabilidad en calle que consume bazuco y heroína requiere dispositivos de bajo umbral, servicios de acogida, satisfacción de necesidades básicas, atención de salud sin condicionalidad de abstinencia y rutas de inclusión social.
  • Page 50La formulación del Plan Integral Departamental de Drogas 2024-2027 constituye paso fundamental hacia la institucionalización, pero debe complementarse con la elaboración y aprobación formal de una Política Pública de Drogas de Risaralda mediante ordenanza departamental que establezca principios rectores, objetivos estratégicos, líneas de acción prioritarias, mecanismos de financiación sostenible, sistemas de monitoreo y evaluación, y asignación de competencias institucionales que garanticen continuidad independientemente de cambios en administraciones gubernamentales. En vista de lo anterior, se recomienda ampliar progresivamente la cobertura del programa Familias Fuertes, Amor y Límites hasta alcanzar como mínimo trescientas familias anuales en los catorce municipios del Departamento durante la vigencia del plan, priorizando familias con adolescentes en situación de riesgo identificadas mediante trabajo articulado entre sectores de salud, educación y protección social.
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Justificación

La formulación del Plan Integral Departamental de Drogas 2024-2027 para Risaralda responde a una necesidad imperativa de abordar de manera estructural, coordinada y basada en evidencia la problemática del consumo de sustancias psicoactivas, fenómeno que trasciende la dimensión individual y se configura como un asunto de salud pública, seguridad ciudadana, desarrollo social y garantía de derechos humanos[1]. La complejidad del fenómeno de las drogas en el departamento exige una respuesta integral que articule acciones de prevención, atención, reducción de riesgos y daños, inclusión social y control territorial, superando los enfoques fragmentados y punitivos que históricamente han caracterizado las políticas públicas en esta materia.

[1] Organización de Estados Americanos - OEA. (2019). Lineamientos hemisféricos de la CICAD sobre políticas de prevención del consumo de drogas. Washington D.C.: CICAD/OEA.