El Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar 2022, realizado con una muestra representativa de 87.508 estudiantes entre 12 y 18 años provenientes de 1.192 sedes educativas de 86 municipios del país, constituye la fuente de información más actualizada sobre patrones de consumo en adolescentes escolarizados. Este estudio revela datos preocupantes que evidencian la necesidad de fortalecer estrategias preventivas integrales en el entorno educativo, particularmente considerando que la adolescencia constituye un período crítico de vulnerabilidad neurobiológica, experimentación y consolidación de patrones de comportamiento que pueden persistir durante la vida adulta.
Los estudios epidemiológicos han identificado consistentemente diversos factores que incrementan o reducen la probabilidad de inicio y mantenimiento del consumo de sustancias psicoactivas en población adolescente y el involucramiento parental emerge como uno de los factores protectores más robustos, evidenciándose que, entre los escolares con menor involucramiento de sus padres o cuidadores en su vida cotidiana, existen mayores indicadores de consumo de sustancias. Esta asociación refuerza la importancia de programas preventivos que fortalezcan las competencias parentales, promuevan la comunicación familiar efectiva, favorezcan la supervisión y monitoreo apropiados según la edad, y construyan vínculos afectivos seguros que constituyan factores protectores fundamentales. La prevalencia de consumo de sustancias muestra variaciones significativas según el puntaje académico de los estudiantes.
Factores de Riesgo y Protección en Población Escolar