El enfoque adoptado por el Plan Departamental integra los cinco ejes estratégicos definidos en la Política Nacional de Drogas: transformación del territorio y reducción de vulnerabilidades, abordaje del consumo desde el cuidado integral y los derechos humanos, promoción de la salud mental, reducción de riesgos y daños, y afectación a las estructuras del narcotráfico, esta arquitectura programática reconoce que el fenómeno de las drogas trasciende la dimensión sanitaria y requiere intervenciones coordinadas en los ámbitos económico, social, educativo, judicial y de seguridad.
Prevención
Eje de prevención:
En el marco del eje de prevención, el diagnóstico territorial identificó como prioritario el fortalecimiento de estrategias universales, selectivas e indicadas diferenciadas por curso de vida y entornos específicos, la implementación del programa basado en evidencia "Familias Fuertes: Amor y Límites", constituye una experiencia relevante que demuestra la viabilidad de intervenciones preventivas estructuradas cuando existe articulación intersectorial y compromiso político y los resultados de las evaluaciones pretest-postest aplicadas evidenciaron mejoras significativas en las habilidades parentales, la comunicación familiar y los factores protectores de los adolescentes participantes.
Emerge como un componente innovador que busca minimizar las consecuencias adversas asociadas al consumo de sustancias, sin exigir como prerrequisito la abstinencia, las propuestas territoriales incluyeron la implementación de salas de consumo supervisado para personas que se inyectan drogas, programas de intercambio de jeringas, distribución de naloxona para la prevención de sobredosis, servicios de análisis de sustancias y sistemas de alertas tempranas ante la circulación de drogas adulteradas o de alta potencia. Estas intervenciones, ampliamente respaldadas por la evidencia internacional y promovidas por organismos como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), representan un cambio paradigmático hacia un abordaje humanitario, pragmático y basado en derechos humanos[1].
[1] UNODC & OMS. (2020). Normas Internacionales para el Tratamiento de los Trastornos por Consumo de Drogas. Edición revisada. Viena. https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/82b4508a-c1ad-4561-9a4c-de29e43a70f9/content
Detección, tratamiento y atención integral:
constituye otro pilar fundamental del Plan, ya que la oferta de servicios actual presenta limitaciones en términos de accesibilidad, continuidad y diversificación de modalidades de atención, las mesas de trabajo identificaron como necesidad prioritaria la implementación de dispositivos de bajo umbral, como los Centros de Atención a las Adicciones Móviles y Ambulatorios (CAMAD), que permitan reducir las barreras de acceso y ofrecer respuestas flexibles adaptadas a las características de las personas usuarias[1]. Asimismo, se reconoció la importancia de fortalecer los servicios de intervención breve, telesalud y atención de comorbilidades en salud física y mental, bajo un enfoque de atención primaria en salud.
[1] Ministerio de Salud y Protección Social. (2025). Lineamientos técnicos para Centros de Atención Móvil a Drogodependientes - CAMAD. Bogotá. lineamientos-abordaje-consumo-sustancias-psicoactivas-implementacion-camad-2023.pdf (minsalud.gov.co)
Y protección de personas usuarias de drogas reconoce que el estigma y la discriminación constituyen barreras significativas para el acceso a servicios sociales, educativos, laborales y de salud, bajo las acciones propuestas incluyen estrategias de sensibilización dirigidas a actores institucionales y comunitarios, fortalecimiento de dispositivos de base comunitaria, promoción de la responsabilidad social empresarial para la inclusión laboral, y garantía de derechos para poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad como personas en situación de habitabilidad en calle.