Pao encontró en su profesión una fuente inmensa de felicidad. Trabajó con orgullo, con valentía y con una entrega que siempre la caracterizó.
Pao deja a sus hijos un legado hermoso: hacer en la vida lo que nos apasiona, disfrutar nuestro trabajo y poner nuestros talentos al servicio de Dios, de los demás y de nuestro país.
Gracias, familia del CTI, por haber sido parte de la vida de Pao y por todo el amor que le entregaron.