Porque así era Pao: sinónimo de unión, amor, alegría y berraquera. Una mujer extraordinaria, valiente y llena de vida, que siempre encontró motivos para celebrar y compartir con los que amaba.
Pero quizás una de las muestras más hermosas de lo que significa esta familia fue verlos unidos alrededor de Pao hasta el último momento. Cada uno, a su manera, estuvo presente: acompañándola, abrazándola, dándole ánimo, orando con ella y agradeciéndole por tantos años de amor y momentos compartidos.
Y en medio de todo, hay una bendición enorme: Andrés, Samuel e Isabella tienen una familia maravillosa que los ama, que los abraza y que seguirá caminando a su lado. Ese es también uno de los regalos más grandes que Pao les deja: unas raíces profundas, una historia llena de amor y una familia que siempre será suya.