Una familia de puertas abiertas
Junto a Andrés nos regaló dos sobrinos y nietos maravillosos. Y con ella también llegó Janeth, su mamá, una mujer increíble que se convirtió en parte de nuestra familia.
Las reuniones familiares nunca volverán a ser lo mismo sin Pao. Nos hará falta su alegría, sus ocurrencias, sus comidas y esa manera tan suya de reunirnos a todos.
¡Qué alegría haber sido tu familia, Pao! Qué regalo tan grande que hayas sido parte de la nuestra y, sobre todo, gracias por haber amado a Andrés como lo amaste.