By adnjoven
EL VALOR DEL ABURRIMIENTO:
Por qué tu mente necesita "no hacer nada"
Vivimos con el celular pegado en la mano. En cuanto tenemos un par de minutos libres (un descanso luego de estudiar, en una fila o en un recreo) automáticamente sacamos el celular para scrollear en Instagram o TikTok, o bien, contestar mensajes. Nos hemos acostumbrado tanto a la estimulación constante generada por el avance de la tecnología que el solo hecho de estar sin hacer nada nos genera incomodidad.
Sin embargo, desde la psicologia ya advierten un fenómeno: al eliminar el aburrimiento de nuestras vidas, estamos eliminando un elemento clave de nuestro cerebro.
El cerebro humano no está diseñado para recibir información y estímulos de forma ininterrumpida. Cuando saltamos de red en red o consumimos contenido constantemente, nuestro cerebro humano libe- mina . Esto genera una ilusión realidad mantiene a la mente -nua . Y el estar todo el tiempo estemos descansando . Todo lo -lación puede derivar en agota cidad de concentración.
Cuando nos aburrimos y deja- una tarea externa, el cerebro
-ra pequeños picos de dopa de entretenimiento, pero en en un estado de alerta conti- entretenidos no significa que contrario, Esta sobreestimu- miento mental y menor capa mos de prestar atención a activa un conjunto de regio-
-nes interconectadas conocido como la Red Neuronal por Defecto (RND). Esta red se enciende cuando dejamos que nuestra mente vague libremente. Y es durante estos momentos aparentemente "inútiles" cuando el cerebro aprovecha para reflexionar, consolidar aprendizajes o procesar emociones. En general, activar nuestra creatividad o imaginación.
Gran parte de las mejores ideas, historias o soluciones a problemas no surgen cuando estamos concentrados frente a una pantalla, sino cuando estamos haciendo tareas automáticas o simplemente aburridos (en la ducha, caminando, etc.).
Al no recibir estímulos externos, la mente se ve obligada a buscar entretenimiento de forma interna, activando la imaginación y el pensamiento divergente.
Hacer espacio para calmarse no significa dejar el celular de lado, sino aprender a tolerar momentos breves sin pantallas ni estímulos. Se puede probar con salir a caminar, comer o hacer alguna actividad automática sin sacar el celular de tu bolsillo; o bien, dedicar de 10 a 15 minutos al día para descansar sin un objetivo claro, mirar por la ventana o escuchar el entorno.