By adnjoven
Como entender lo que siente tu mente
Últimamente, es muy común escuchar frases como "estoy muy estresado" o "estoy con mucha ansiedad", y es normal pensar que estás dos palabras (estrés y ansiedad) sean sinónimos. Pero si nos introducimos en cada uno de los conceptos, descubrimos que para la psicología no es lo mismo.
Saber diferenciar entre el estrés y la ansiedad no es simplemente un mero juego de palabras, sino que es la clave para saber identificar que le pasa a tu cuerpo y saber reaccionar de la mejor manera.
El estrés, por definición, es una reacción física y mental ante una demanda, desafío o situación de peligro concreta del presente. A diferencia de la ansiedad, está tiene un origen claro: puede ser un examen al día siguiente, un partido importante, acumular varias tareas un día, etc. Al ser un motivo concreto el que origina la preocupación, la sensación de estar abrumado es temporal, y desaparece cuando se resuelve la causa.
Por otro lado, la ansiedad es una respuesta emocional natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes o exigentes. En contraste con el estrés, estás situaciones no suelen presentarse, sino que se basan en la idea de lo que podría llegar a pasar. Es básicamente un estado de alerta sostenido ante situaciones futuras, amenazantes, aunque no haya un peligro real o inmediato.
Tener picos de estrés o momentos de ansiedad es completamente normal y forma parte de la vida. Sin embargo, cuando la preocupación es constante, te frena en tu día a día, interfiere con tu descanso o te impide disfrutar de lo que te gusta, es momento de hablarlo.
Recurrir a un profesional no es señal de debilidad, sino una herramienta para aprender a gestionar lo que sientes con acompañamiento calificado.