By adnjoven
PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
Cuidar la salud mental también es pedir ayuda
Dedicar tiempo a las actividades que disfrutamos puede contribuir a nuestro bienestar. Escuchar música, practicar deportes, compartir momentos con otras personas, conectarnos con la naturaleza o desconectarnos por un rato de las redes sociales son algunas alternativas. Si bien estos pequeños momentos no solucionan todos los problemas, pueden aportar alivio y favorecer la conexión con nosotros mismos y con los demás.
No hace falta esperar a estar al límite para hablar con alguien. Un docente, un familiar, un preceptor o un profesional de la salud mental pueden ayudarnos a encontrar alternativas y acompañarnos en momentos difíciles
● Escuchá sin juzgar: no minimices el dolor de otra persona ni le digas que está exagerando.
● Buscá vínculos que te hagan bien: rodéate de personas que te respeten, te escuchen y te permitan ser vos mismo.
● Dedicá tiempo a lo que disfrutás: encontrá pequeños momentos para descansar, crear, compartir o realizar actividades significativas.
● Hablá con alguien de confianza: si te sentís desbordado, recordá que no tenés que resolverlo todo por tu cuenta.
● Si un amigo está sufriendo, acompañalo: escuchalo, tomá en serio lo que expresa y ayúdalo a buscar un adulto de confianza. No prometas guardar en secreto una situación en la que su seguridad está en riesgo.
● Pedí ayuda profesional: si el malestar persiste o aparecen pensamientos relacionados con el suicidio, buscá acompañamiento cuanto antes.
En Argentina, ante una urgencia de salud mental, se puede llamar al 0800-999-0091, una línea gratuita y confidencial disponible las 24 horas, todos los días del año. Si existe peligro inmediato, buscá ayuda de un adulto de confianza y acudí a una guardia o a los servicios de emergencia.
Hablar, escuchar y acompañar puede marcar una diferencia. Tu vida importa, lo que sentís merece ser escuchado y siempre podés pedir ayuda. ¡No estás solo/a!
Entonces, recordá: