A pesar de la asimetría de potencial, ambos contendientes (Argentina y Gran Bretaña) tuvieron a lo largo del conflicto armado similar número de bajas en el escenario terrestre. No así en la cuenta total, ya que el hundimiento del crucero ARA "General Belgrano" por parte del submarino nuclear HMS "Conqueror" desbalanceó el saldo en contra de la Argentina. En orden de importancia, los daños materiales sufridos por el Reino Unido en la contienda fueron muy superiores, destacándose el alto número de sus naves hundidas o puestas fuera de combate por la Fuerza Aérea y la Aviación Naval argentinas.
Como saldo de la experiencia bélica de la que fue la última gran guerra colonial del siglo XX, librada en la antesala de la Antártida por dos naciones con antiguos vínculos culturales y comer- ciales, cuyos pueblos están muy lejos de odiarse o de mantener diferencias raciales o religiosas, la industria internacional de las armas obtuvo importantes réditos. Pudieron probarse en el campo de batalla armamentos pertenecientes a la última horneada tecnológica, tales como los misiles aire-aire norteamericanos (AIML 9 Sidewinder) o los aire-mar franceses (AM 39 Exocet), que fueron estrellas, recíprocamente, de ambos bandos en este drama en el Atlántico Sur.
Malvinas, la historia documentada revela la guerra y sus laberintos políticos y diplomáticos, las causas y consecuencias que desató, y analiza todas las operaciones y batallas con información rigu- rosamente documentada. En los primeros dos tomos de la obra, se describe la situación del país y el mundo antes de la Guerra de las Malvinas. A continuación, comienzan el relato que hace la Junta Militar y el de otros protagonistas y testigos de la época sobre la Argentina y su universo a partir del quinto día de 1982. Saldrán a la luz vanas especulaciones y promesas sin sentido que sobrevo- laban ese año. A la guerra hay que hacerla alegremente, dijo en una oportunidad Domingo Faustino Sarmiento. Hubo rostros sonrientes que marcharon al campo de combate, según muestran algunas imágenes de entonces. La alegría duró poco y, luego del 14 de junio de 1982, la tristeza y la frustra- ción, manifestaciones del fracaso, invadieron el territorio argentino de Sur a Norte. "Creo que el futuro del Proceso va a comenzar este año", dijo el general de división (RE) Carlos Suárez Mason. El entonces poderoso jefe militar volvió a equivocarse. El gobierno que llevó al país a la guerra se derrumbó es- trepitosamente, y poco después retornaba la democracia. Está claro que esa no fue la intención con que pronunció sus palabras. Los documentos hablan.
De lo que trata Malvinas, la historia documentada es, precisamente, de la historia chica de esa re- cuperación, que, como veremos, transitó sobre un carril patriótico generalizado y con una finalidad espuria, no revelada: salvar el Proceso de Reorganización Nacional. Todo, en un mundo signado por la Guerra Fría que emitía innumerables mensajes, señales, alianzas que los jefes militares argentinos no supieron desentrañar correctamente.
Juan Bautista Yofre
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