MALVINAS, LA HISTORIA DOCUMENTADA
La desconfianza hacia Chile levó a los los mandos militares a acelerar una suerte de rearme del país, asignando mayor presupuesto a la compra de armamentos. Diversas comisiones de las Fuerzas Armadas exploraron las posibilidades de adquirir in- sumos por un lado y reemplazos por el otro. Pero, por firme que fuera esta decisión, se hizo muy difícil conseguir que los fabrican- tes de material bélico obtuvieran autorización de sus respectivos gobiernos para venderles. La condición de gobierno no democrá- tico y las numerosas denuncias de organismos de derechos huma- nos fueron determinantes para trabar más de una gestión. Uno de los principales obstáculos lo constituyó la administración del presidente norteamericano James Earl Carter, quien estableció un bloqueo total a la venta de insumos bélicos a países goberna- dos por dictaduras. Y fue en aquel tiempo cuando se le presentó al Estado de Israel la oportunidad de incrementar su comercio y mejorar su balanza de pagos con la Argentina, que hasta ese mo- mento registraba un saldo negativo. Es así como, precisamente en los años previos al conflicto del Atlántico Sur, la opción israelí se convirtió en la adoptada por los militares argentinos.
Entre las compras más destacadas figuran los aviones MV Dagger, una realización de la Israeli Air Industries-IAI-derivada del modelo francés Mirage, máquina que la Fuerza Aérea Argenti- na ya conocía y operaba con muy buen rendimiento. El cierre de la provisión norteamericana había dejado también sin repuestos ni actualizaciones a la línea de aparatos Skyhawk que poseían tanto la aviación militar como la naval argentinas, y fue también de origen israeli el abastecimiento de diversos insumos muy necesa- rios. Tal el caso de la munición de calibre 30 mm para los cañones Hispano de dichos aviones, así como de los misiles aire-aire que necesitaban. Los aviadores argentinos buscaban los Sidewinder fabricados en Estados Unidos, pero como estos les estaban veda- dos por la Enmienda Humprey-Kennedy, la opción se constituyó en los Shafrir israelíes, que sí se podían vender a países donde gobernaban dictaduras militares.
El bloqueo de Washington le permitió a Israel vender no solo a la Argentina, sino también a Chile, Perú, El Salvador, Nicara gua, Brasil y Honduras, entre otras naciones. En el caso argentino, en ocasión de la Guerra de las Malvinas, el gobierno encabezado por Leopoldo Fortunato Galtieri se quedó con el 12 por ciento de las ventas del Estado judío al mundo entero y con el 40 por ciento de las colocaciones en América Latina. Estas cifras y un detallado balance de las ventas se revelan en el documentado informe de Hernán Dobry para su libro Operación Israel, publicado en Buenos Aires en junio de 2011.
La compra a Francia del sistema de armas avión Super Éten- dard- misil Exocet no fue entonces un hecho aislado. Su incorpo ración acelerada y su puesta a punto ya en la misma Guerra de las Malvinas fueron un verdadero alarde del talento y la capacidad de improvisación de los técnicos argentinos. Reconocidas virtu- des ambas, pero que, en un contexto desorganizado, no alcanzan para ganar guerras.
Un eficaz Dagger de la Fuerza Aérea Argentina, aviones de construcción israelí que combatieron sobre Malvinas. Es un diseño original del Mirage V francés, modificado.
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