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Religion & Spirituality

El Crsiano 1°

By jorge campana

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Published
Oct 4, 2026
Pages
16
Language
Spanish

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  • Edicion 1- Noviembre /1- 2024EL CRISTIANO Mientras esperamos que vuelva el Maestro
  • Page 3Ser santo significa ser «puro, consagrado, separado para Dios». Dios llama a sus hijos a vivir una vida de santidad la cual es posible gracias a la obra de Jesucristo. Él entregó su vida por nosotros para purificarnos y hacernos santos (Efesios 5:25-27). Pidamos a Dios que nos ayude a vivir en santidad. Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9) Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2) Escoger vivir en santidad es parte de nuestra adoración a Dios. Agradamos a Dios y alegramos su corazón cuando todo lo que hacemos, decimos o pensamos le glorifica a él. Nos sometemos a Dios y nos apartamos del pecado por amor y porque ese es el deseo de Dios para nosotros. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo». (1 Pedro 1:15-16) Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. (2 Corintios 7:1) PAG 2
  • Page 4Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14) ... así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. (Efesios 5:25b-27) Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. (Juan 17:17) En la Palabra de Dios encontramos guía y dirección para vivir la vida de santidad. Mientras más nos acercamos a Dios, más crecerá nuestro deseo de agradarle y de vivir conforme a su voluntad. Llenándonos de él y de su Palabra, nos será más fácil rechazar las cosas que no le agradan. Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. (1 Tesalonicenses 4:7) La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa. (1 Tesalonicenses 4:3-4) Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. (1 Tesalonicenses 3:12-13) Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. (Efesios 5:3) Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4:22-24) Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él! (1 Samuel 2:2) Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. (Salmo 139:23-24) Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2 Timoteo 1:9) ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? (1 Corintios 3:16) Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. (1 Corintios 3:17) Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la santidad. (Romanos 6:19) Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. (Romanos 6:22) Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto. (Mateo 5:48) PAG 3
  • Page 5Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. (Filipenses 2:14-16) Habrá allí una calzada que será llamada Camino de santidad. No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios; será solo para los que siguen el camino. (Isaías 35:8) «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré». «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso». (2 Corintios 6:17-18) Todo el que tiene esta esperanza en Cristo se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3:3) Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose. (Apocalipsis 22:11) Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. (Lucas 1:73-75) En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. (Hebreos 12:10) Yo soy el Señor su Dios, así que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros por causa de los animales que se arrastran. (Levítico 11:44) Sean ustedes santos, porque yo, el Señor, soy santo, y los he distinguido entre las demás naciones, para que sean míos. (Levítico 20:26) Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Éxodo 19:5-6) El Señor le ordenó a Moisés que hablara con toda la asamblea de los israelitas y les dijera: «Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. (Levítico 19:1-2) ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (Salmo 119:9) Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable. (Génesis 17:1) PAG 4
  • Sermin #2002Volume 34 Ser#2002 Palpito del Tabernieslo Metropolitano
  • Sermin #2002Volume 34 Sermin #2002
  • Page 8S2002 El Secreto dd Poder de la Oración den que está sentado a la diestra de Dios, y sepan que "juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestia- les. Yo veo de manera muy clara por qué la rama obtiene todo lo que necesita mientras permanece en el tronco, pues todo lo que necesita se encuentra anticipadamente en el tronco, y está colocado allí para dar- selo a la rama. ¿Qué cosa adicional a lo que el tronco puede suminis- trarle necesita el pámpano? Si necesitara más no podría obtenerlo; pues no tiene otros medios de vida excepto sorber su vida del tronco. Oh, mi precioso Señor, si yo necesito algo que no está en Ti, deseo en- tonces estar siempre sin eso. Yo deseo que se me niegue cualquier de- seo que se desvie de Ti. Pero si el cumplimiento de mi deseo ya está en Ti para mí, ¿por qué habría de ir a otra parte? Tú eres mi todo; ¿dónde más deberia buscar?
  • Page 9El MANDATO DE JESÚS FUE CLARO... “ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA” POR Jorge L. Campana
  • TestimoniosTestimoniosTestimoniosAna Ysabel Opez Venezuela Les bendigo bajo la bendición del padre hijo y espíritu santo. Aunque conocía a Cristo desde niña, desde los 7 años, fue hasta el año 2007 en que le recibí en mi corazón ya como adulta pues, porque en mi niñez aunque mi padre no nos permitían asistir a la iglesia cristiana una vecina nos llevaba a escondidas cada oportunidad que tenia, pero si mi padre lo descubría la paliza que nos daba hay santo.... A todas estas, desde los 5 años mi padre nos metió en la santería por medio de una doctrina llamada espirita cristiana que hacen creer que sirven a Jesucristo pero en realidad es santería pura... yo viví atada a este mundo hasta el año 2007, en el cual el Señor abrió mis ojos y me mostró que a quien le servía no era a el.. aunque llegué a ese mundo a los 5 años, fue hasta mis 27 años en el cual, en medio del proceso, el Señor me mostró ellos hicieron que yo prestara mi cuerpo para que sus demonios se apoderaran de mi, me decían que si no lo hacia perdería mi hogar, mis hijos mis estudios todo. y yo cedí, en el año 2007 perdí todo eso, el que era mi compañero en ese año me abandonó, me quito mis hijos, mi casa, todo. Yo empecé a clamarle a Dios y le decía :Señor, pero si tu me dijiste que si yo te servía nada de esto pasaría y entonces porqué me fallaste..? . y fue allí donde escuché su voz por primera vez diciéndome, a quien le estas sirviendo no es a mi sino a principados a demonios, y pude ver todo ese ese mundo donde estaba metida, y ver como le daba permiso a esos demonios para que usaran mi cuerpo.. pero aquella tarde, escuche la voz del todopoderoso, y tomé todo ese altar que tenia una cruz que llevaba en el pecho, un cordón que tenia en la cintura contras toda plegaria todo un traje blanco y zapatos blanco que usaba todo lo quemé, recuerdo que aquella tarde mi abuela casi mete las manos en esa candela y me decía: Dios te va a castigar y le dije: no abuela, el me esta libertando, son demonios abuela, demonios, no es Jesús al que le servíamos. y desde aquel día, empecé el camino del señor, han sido muchas cosas las que he pasado a lo largo de estos años, pero lo importante es que a pesar de todo el ataque que he tenido y todo lo que han tratado de hacer para apartarme de DIOS aquí he permanecido, firme y hasta que Cristo venga... amen amen Esther Diaz Colombia Fui criada en un hogar cristiano, sin embargo al hacerme jovencita tomé mi propio camino conforme al mundo, sin embargo dentro de mi habia un profundo anhelo de Dios, así que cuando tenia 24 años en un viaje que realicé a otra ciudad huyendo de una situación emocional dolorosa llegué donde unos parientes creyentes quienes me llevaron a la iglesia, y allí con profunda convicción tuve un encuentro con mi salvador, y allí le entregué mi vida para siempre hace 38 años.
  • Page 11PAG 10
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  • Guía práctica de IglesiasDías y clases de cultos, direcciones, teléfonos Esta guía fue extraida con datos recogidos de Internet. Si usted nota algún cambio o diferencia con la realidad, le rogamos que se comunique con nosotros para corregir dicha influencia en el dato. Si su Iglesia no aparece en esta guía, comuniquese para agregarla. Dios lo Bendiga!!!!
  • Villa AlbertinaVisión de Fe : Mier 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Iparraguirre 2845 Colectivos 188(1) 117 - 2838(B1-B2) - 532 - 145 Ministerio Usted Decide : Mier 18hs Reu Oración / Sab 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Bidasoa 249 Colectivos 188(1) - 117 - 283(B1-B2) - 532 - 145 Teléfono
  • Page 16Revista Cristiana - Edicion 10- Editada y producida por Canva.- Bajo Licensia Grp CampanaMartinez. Produccion; Flo Campana Direccion y Edicion General; Jorge Campana Correccion y supervicion; Poaol Martinez Miembros de la Iglesia “Manantial de Vida” F.J.Lagos 2244 pastor Eduardo Semeniuk. Contactos; [email protected] - [email protected]
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S2002

El Secreto dd Poder de la Oración den que está sentado a la diestra de Dios, y sepan que "juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestia- les. Yo veo de manera muy clara por qué la rama obtiene todo lo que necesita mientras permanece en el tronco, pues todo lo que necesita se encuentra anticipadamente en el tronco, y está colocado allí para dar- selo a la rama. ¿Qué cosa adicional a lo que el tronco puede suminis- trarle necesita el pámpano? Si necesitara más no podría obtenerlo; pues no tiene otros medios de vida excepto sorber su vida del tronco. Oh, mi precioso Señor, si yo necesito algo que no está en Ti, deseo en- tonces estar siempre sin eso. Yo deseo que se me niegue cualquier de- seo que se desvie de Ti. Pero si el cumplimiento de mi deseo ya está en Ti para mí, ¿por qué habría de ir a otra parte? Tú eres mi todo; ¿dónde más deberia buscar?

Amados hermanos, "Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y el buen agrado del Padre es también nuestro buen agrado: nos alegra obtenerlo todo de Jesús. Estamos seguros que no importa lo que pidamos, lo obtendremos, puesto que El lo tiene listo para nosotros.

La siguiente razón para esto es, la riqueza de la Palabra de Dios. Absorban este pensamiento, "Si mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." El mejor hombre de ora- ción es aquél que más cree y está más familiarizado con las promesas de Dios. Después de todo, la oración no es otra cosa que llevar las promesas de Dios a El mismo, y decirle: "Haz así como has dicho." La oración es la promesa utilizada. Una oración que no esté basada en una promesa no tiene un cimiento verdadero.

Si yo voy al banco y no llevo ningún cheque, no puedo esperar con- seguir algún dinero; es la "orden de pago" fa que constituye mi poder dentro del banco, y mi garantía por la que espero recibirlo. Ustedes que tienen las palabras de Cristo permaneciendo en ustedes, están equipados con aquellas cosas que el Señor considera con atención. Si la Palabra de Dios permanece en ti, entonces tú eres el hombre que puede orar, porque te diriges al grandioso Dios con Sus propias pala- bras, y así vences a la omnipotencia con omnipotencia. Pon tu dedo exactamente sobre las líneas que dicen, "Haz asi como has dicho." Es- ta es la mejor oración de todo el mundo.

Oh, amados hermanos, sean llenos de la Palabra de Dios. Estudien lo que ha dicho Jesús, lo que el Espíritu Santo ha dejado registrado en este Libro inspirado divinamente, y en proporción a la medida en que se alimenten de la Palabra, y sean llenos de la Palabra, y retengan la Palabra en fe, y obedezcan la Palabra en sus vidas, en esa proporción serán diestros en el arte de la oración. Tú habrás adquirido habilidad como luchador con el ángel del pacto en la medida en que puedas ar- gumentar las promesas de tu fiel Dios. Instruyete bien en las doctrinas de la gracia, y deja que la palabra de Cristo permanezca en ti ricamen- te, para que sepas cómo prevalecer ante el trono de la gracia. Perma- necer en Cristo y que Sus palabras permanezcan en ti, puede compa- rarse a la mano derecha y a la mano izquierda de Moisés, que fueron sostenidas en alto en oración, de tal manera que Amalec fue deshecho, Israel fue liberado, y Dios fue glorificado.

Vayamos un poco más adelante: ustedes todavía podrían decir que no ven muy claro por qué a un hombre que permanece en Cristo, y en quien permanecen las palabras de Cristo, se le pueda permitir que pi- da lo que quiera, y le será hecho. Te responde de nuevo: es así, porque en un hombre de ese tipo hay una predominancia de gracia que origina Volume 34 Serm #3002

El Secreto del Poder de la Oraci

Además, un hombre así posee al Espíritu de Dios habitando en él. Si permanecemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, en- tonces el Espíritu Santo ha llegado y ha establecido residencia en no- sotros; y qué mejor ayuda en la oración podríamos tener? ¿No es algo maravilloso que el propio Espiritu Santo interceda por los santos de conformidad a la voluntad de Dios? El "mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espiritu de Dios y El obra en noso- tros el querer lo que Dios quiere, de tal forma que la oración de un creyente es el propósito de Dios reflejado en el alma como en un espe- jo.

Los eternos decretos de Dios proyectan sus sombras sobre los cora- zones de los hombres piadosos en forma de oración. Lo que Dios inten- ta hacer se lo dice a Sus siervos cuando los inclina a pedirles que hagan lo que El mismo ha resuelto hacer. Dios dice, "Yo haré esto"; pero luego añade, "Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto. ¡Cuán claro es que si permanecemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, podemos pedir lo que queramos! Pues sólo pediremos lo que el Espiritu de Dios nos mueva a pedir; y seria imposible que Dios el Espiritu Santo y Dios el Padre tuvieran propósitos contradictorios entre sí. Lo que uno impulsa a pedir, el otro con toda seguridad ha decidido otorgar."

Se me acaba de ocurrir un pensamiento al que debo regresar por un instante. Amados hermanos, ¿no saben ustedes que cuando permane- cemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, el Padre nos mira con la misma mirada con que ve a Su amado Hijo? Cristo es la vid, y la vid incluye las ramas. Los pámpanos son una parte de la vid. Dios, por lo tanto, nos mira como parte de Cristo, miembros de Su cuerpo, de Su carne, y de Sus huesos. El amor del Padre por Jesús es tal que no le niega nada. El fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz; por eso lo ama el Padre, como Dios-hombre Mediador, y El le da- rá todo lo que le pida. ¿Y es verdaderamente así, que cuando tú y yo permanecemos en una unión real con Cristo, el Señor Dios nos mira de la misma manera que ve a Jesús, y nos dice: "No les negaré nada; pedid todo lo que queréis, y os será hecho"? Asi entiendo yo el texto.

Les llamo la atención al hecho que en ese mismo capítulo quince, en versículo nueve, que leímos el día de hoy, dice así: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado." El mismo amor que Dios siente por Su Hijo, el Hijo siente por nosotros; y por lo tanto habita- mos en el amor del Padre y del Hijo. ¿Cómo pueden ser rechazadas nuestras oraciones? ¿Acaso el amor infinito no tendrá respeto por nuestras peticiones?

Oh, amado hermano en Cristo, si tus oraciones no son recibidas en el trono, debes sospechar que hay algún pecado que lo está impidien- do: el amor de tu Padre considera necesario disciplinarte de esta ma- nera. Si no permaneces en Cristo, ¿cómo puedes esperar orar exitosa- mente? Si escoges Sus palabras, y tienes dudas de esto, y de lo otro, ¿cómo puedes esperar tener aceptación ante el trono? Si eres inten- cionalmente desobediente a cualquiera de Sus palabras, ¿no será esto la causa de que fracases en la oración? Pero si permaneces en Cristo, y te aferras con firmeza a Sus palabras, y eres plenamente Su discipu- lo, entonces Él te escuchará

Si estás sentado a los pies de Jesús, escuchando Sus palabras, puedes levantar tus ojos a Su amado rostro, y decir: "Mi Señor, escu- chame ahora"; y El te responderá lleno de gracia: El te dirá: "En tiem- Vol 34

El Secreto del Poder de la Oraci en él una voluntad renovada, que es conforme a la voluntad de Dios. Supongan que un hombre de Dios está en oración, y piensa que tal y tal cosa es deseable, pero sin embargo recuerda que él no es nada sino solamente un bebé en la presencia de su sabio Padre, y asi somete su voluntad y pide como favor ser enseñado en cuanto a qué pedir.

Aunque Dios le ordena que pida lo que quiera, él se encoge y clama, "Mi Señor, aqui tengo una petición de la cual no estoy muy claro. En la medida de mi juicio es una cosa deseable, y la quiero; pero Señor, no estoy capacitado para juzgar por mí mismo, y por tanto fe ruego, no sea conforme mi voluntad, sino la tuya." ¿No ven que, cuando estamos en una condición así como esta, nuestra voluntad real es la voluntad de Dios? En lo profundo de nuestros corazones, queremos únicamente eso que el propio Señor quiere; y ¿qué es esto sino pedir lo que quere- mos, y nos es hecho?

Para Dios es seguro decir al alma santificada, "pide todo lo que quieras, y te será hecho." Los instintos celestiales de ese hombre lo guían correctamente; la gracia que está en su alma derriba todas las sórdidas concupiscencias y los deseos impuros, y su voluntad es la sombra real de la voluntad de Dios. La vida espiritual domina en él, de tal forma que sus aspiraciones son santas, celestiales, a semejanza de Dios. El ha sido hecho participe de la naturaleza divina; y así como un hijo es semejante a su padre, asi ahora en deseo y voluntad él es uno con Dios. Como el eco responde a la voz, así el corazón regenerado hace eco a la mente del Señor. Nuestro deseos son rayos que reflejan la voluntad divina: pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Ustedes pueden ver claramente que el Dios santo no puede tomar a un hombre común de la calle y decirle: "Yo te voy a dar lo que quie- ras. ¿Qué pediría ese hombre? Pediria una buena copa de licor, o permiso para disfrutar sus deseos perversos. Sería muy inseguro con- fiar a la mayoría de los hombres este permiso. Pero cuando el Señor ha tomado a un hombre y lo ha hecho nuevo, y lo ha revivido a una nove- dad de vida, y lo ha formado en la imagen de Su amado Hijo, ¡entonces puede confiar en ese hombre!

Miren, el Padre grandioso nos trata en nuestra medida como trata a Su Unigénito. Jesus pudo decir: "Yo sabía que siempre me oyes"; y el Señor nos está educando para que tengamos esa misma seguridad. Podemos afirmar con alguien que decía hace mucho tiempo, el Dios mio me oirá." ¿Acaso no se les hace agua la boca por este privilegio de una oración que prevalece? ¿Acaso no anhelan sus corazones alcanzar esto? Es mediante la santidad, es mediante la unión con Cristo, es por medio de permanecer de forma continua en El y de aferrarse de mane- ra obediente a Su verdad, que van a alcanzar este privilegio. Miren el único camino seguro y verdadero. Cuando se ha caminado ese camino una vez, es una vía segura y eficaz para ganar un poder sustancial en la oración.

Me falta mucho todavía para terminar. Un hombre tendrá éxito en la oración cuando su fe sea poderosa; y este es el caso de los que per- manecen en Jesús. La fe es la que prevalece en la oración. La elocuen- cia real en la oración es un deseo que cree. "Al que cree todo le es po- sible. Un hombre que permanece en Cristo y las palabras de Cristo permanecen en él, es eminentemente un creyente, y por consiguiente es eminentemente exitoso en la oración. Ciertamente tiene una fe po- derosa, pues su fe lo ha llevado a un contacto vital con Cristo, y por lo tanto está junto a la fuente de toda bendición, y puede beber de ese pozo hasta la saciedad.

El Secreto del Poder de la Oraci po aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. Pideme lo que quieras, y te será hecho." ¡Oh, que recibiéramos poder del pro- piciatorio!

Amados amigos, no lean este sermón para luego olvidarse de él. Traten verdaderamente de alcanzar este lugar de influencia ilimitada. ¡Qué iglesia tendríamos si todos ustedes fueran poderosos en oración! Amados hijos de Dios ¿quieren estar muertos de hambre? Amados hermanos, ¿desean ser hijos pobres, babeantes, débiles, que nunca madurarán para convertirse en hombres? Se los suplico, aspiren a ser fuertes en el Señor, y a gozar de este elevadísimo privilegio. ¡Qué ejér- cito conformarían ustedes, si todos tuvieran este poder con Dios en la oración! ¡Hijos de Dios, este poder está a su alcance! Solamente per- manezcan en Cristo, y dejen que Sus palabras permanezcan en uste- des, y entonces este privilegio especial será de ustedes. Estas no son tareas fastidiosas, sino que en sí mismas son un gozo. Vayan tras ellas con todo su corazón, y luego recibirán esto por añadidura, que pedirán lo que quieran y les será hecho.

Desafortunadamente, para una porción de esta congregación mi texto no les dice nada; pues algunos de ustedes ni siquiera están en Cristo, y por tanto no pueden permanecer en El. Oh, señores, ¿qué podré decirles? Me parece que se están perdiendo del verdadero cielo desde ahora mismo. Si no existiera el infierno después de esta vida, es suficiente infierno no conocer a Cristo ahora, no saber lo que es preva- lecer con Dios en la oración, no conocer el privilegio selecto de perma- necer en El, y que Sus palabras permanezcan en ustedes.

La prioridad para ustedes es que crean en Jesucristo para salvación de sus almas, entregando sus almas para que sean lavadas por El, y sus vidas para que sean gobernadas por El. Dios lo ha enviado a El como un Salvador, acéptenlo. Recibanlo como su Maestro; sométanse a El como su Señor. Que Su Espiritu lleno de gracia venga y haga esta obra en ustedes ahora; después de esto, pero no antes, pueden aspirar a este honor. Antes que nada, "Tienen que nacer de nuevo. Yo no puedo decirles ahora, en la condición en que se encuentran: "Crez- can, pues sólo crecerán para ser mayores pecadores.

No importa cuánto se desarrollen, sólo desarrollarán lo que hay de- ntro de ustedes: y esto quiere decir que el heredero de la ira se conver- tirá más y más en un hijo del mal. Deben ser hechos nuevos en Cristo: debe haber un cambio absoluto, una reversión de todas las corrientes de la naturaleza, tienen que ser hechos nuevas criaturas en Cristo Je- sús; y luego pueden aspirar a permanecer en Cristo, y dejar que Sus palabras permanezcan en ustedes, y la consecuente gracia de prevale- cer con Dios en oración será de ustedes.

Señor misericordioso, ayúdanos esta mañana. Somos unas pobres criaturas, sólo podemos quedarnos a tus pies. ¡Ven Tú, elévanos a Ti, por Tu misericordia! Amén.

http://www.spureon.com.mx

Oren diariamente por los hermanos Allan Roman y Thomas Montgomery, en la Ciudad de México. Oren porque el Espiritu Santo de nuestro Señor los fortifique y anime en su esfuerzo por traducir los sermones del Hermano Spurgeon al español y ponerlos en Internet.

  • Sermon #2002-Volumen 34
  • The Secret of Power in Prayer
  • Serie #2002
  • Volume 34 Ser #2002
  • Volume 34