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Religion & Spirituality

El Crsiano 1°

By jorge campana

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Published
Oct 4, 2026
Pages
16
Language
Spanish

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  • Edicion 1- Noviembre /1- 2024EL CRISTIANO Mientras esperamos que vuelva el Maestro
  • Page 3Ser santo significa ser «puro, consagrado, separado para Dios». Dios llama a sus hijos a vivir una vida de santidad la cual es posible gracias a la obra de Jesucristo. Él entregó su vida por nosotros para purificarnos y hacernos santos (Efesios 5:25-27). Pidamos a Dios que nos ayude a vivir en santidad. Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9) Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2) Escoger vivir en santidad es parte de nuestra adoración a Dios. Agradamos a Dios y alegramos su corazón cuando todo lo que hacemos, decimos o pensamos le glorifica a él. Nos sometemos a Dios y nos apartamos del pecado por amor y porque ese es el deseo de Dios para nosotros. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo». (1 Pedro 1:15-16) Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. (2 Corintios 7:1) PAG 2
  • Page 4Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14) ... así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. (Efesios 5:25b-27) Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. (Juan 17:17) En la Palabra de Dios encontramos guía y dirección para vivir la vida de santidad. Mientras más nos acercamos a Dios, más crecerá nuestro deseo de agradarle y de vivir conforme a su voluntad. Llenándonos de él y de su Palabra, nos será más fácil rechazar las cosas que no le agradan. Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. (1 Tesalonicenses 4:7) La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa. (1 Tesalonicenses 4:3-4) Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. (1 Tesalonicenses 3:12-13) Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. (Efesios 5:3) Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4:22-24) Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él! (1 Samuel 2:2) Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. (Salmo 139:23-24) Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2 Timoteo 1:9) ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? (1 Corintios 3:16) Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. (1 Corintios 3:17) Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la santidad. (Romanos 6:19) Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. (Romanos 6:22) Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto. (Mateo 5:48) PAG 3
  • Page 5Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. (Filipenses 2:14-16) Habrá allí una calzada que será llamada Camino de santidad. No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios; será solo para los que siguen el camino. (Isaías 35:8) «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré». «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso». (2 Corintios 6:17-18) Todo el que tiene esta esperanza en Cristo se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3:3) Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose. (Apocalipsis 22:11) Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. (Lucas 1:73-75) En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. (Hebreos 12:10) Yo soy el Señor su Dios, así que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros por causa de los animales que se arrastran. (Levítico 11:44) Sean ustedes santos, porque yo, el Señor, soy santo, y los he distinguido entre las demás naciones, para que sean míos. (Levítico 20:26) Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Éxodo 19:5-6) El Señor le ordenó a Moisés que hablara con toda la asamblea de los israelitas y les dijera: «Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. (Levítico 19:1-2) ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (Salmo 119:9) Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable. (Génesis 17:1) PAG 4
  • Sermin #2002Volume 34 Ser#2002 Palpito del Tabernieslo Metropolitano
  • Sermin #2002Volume 34 Sermin #2002
  • Page 8S2002 El Secreto dd Poder de la Oración den que está sentado a la diestra de Dios, y sepan que "juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestia- les. Yo veo de manera muy clara por qué la rama obtiene todo lo que necesita mientras permanece en el tronco, pues todo lo que necesita se encuentra anticipadamente en el tronco, y está colocado allí para dar- selo a la rama. ¿Qué cosa adicional a lo que el tronco puede suminis- trarle necesita el pámpano? Si necesitara más no podría obtenerlo; pues no tiene otros medios de vida excepto sorber su vida del tronco. Oh, mi precioso Señor, si yo necesito algo que no está en Ti, deseo en- tonces estar siempre sin eso. Yo deseo que se me niegue cualquier de- seo que se desvie de Ti. Pero si el cumplimiento de mi deseo ya está en Ti para mí, ¿por qué habría de ir a otra parte? Tú eres mi todo; ¿dónde más deberia buscar?
  • Page 9El MANDATO DE JESÚS FUE CLARO... “ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA” POR Jorge L. Campana
  • TestimoniosTestimoniosTestimoniosAna Ysabel Opez Venezuela Les bendigo bajo la bendición del padre hijo y espíritu santo. Aunque conocía a Cristo desde niña, desde los 7 años, fue hasta el año 2007 en que le recibí en mi corazón ya como adulta pues, porque en mi niñez aunque mi padre no nos permitían asistir a la iglesia cristiana una vecina nos llevaba a escondidas cada oportunidad que tenia, pero si mi padre lo descubría la paliza que nos daba hay santo.... A todas estas, desde los 5 años mi padre nos metió en la santería por medio de una doctrina llamada espirita cristiana que hacen creer que sirven a Jesucristo pero en realidad es santería pura... yo viví atada a este mundo hasta el año 2007, en el cual el Señor abrió mis ojos y me mostró que a quien le servía no era a el.. aunque llegué a ese mundo a los 5 años, fue hasta mis 27 años en el cual, en medio del proceso, el Señor me mostró ellos hicieron que yo prestara mi cuerpo para que sus demonios se apoderaran de mi, me decían que si no lo hacia perdería mi hogar, mis hijos mis estudios todo. y yo cedí, en el año 2007 perdí todo eso, el que era mi compañero en ese año me abandonó, me quito mis hijos, mi casa, todo. Yo empecé a clamarle a Dios y le decía :Señor, pero si tu me dijiste que si yo te servía nada de esto pasaría y entonces porqué me fallaste..? . y fue allí donde escuché su voz por primera vez diciéndome, a quien le estas sirviendo no es a mi sino a principados a demonios, y pude ver todo ese ese mundo donde estaba metida, y ver como le daba permiso a esos demonios para que usaran mi cuerpo.. pero aquella tarde, escuche la voz del todopoderoso, y tomé todo ese altar que tenia una cruz que llevaba en el pecho, un cordón que tenia en la cintura contras toda plegaria todo un traje blanco y zapatos blanco que usaba todo lo quemé, recuerdo que aquella tarde mi abuela casi mete las manos en esa candela y me decía: Dios te va a castigar y le dije: no abuela, el me esta libertando, son demonios abuela, demonios, no es Jesús al que le servíamos. y desde aquel día, empecé el camino del señor, han sido muchas cosas las que he pasado a lo largo de estos años, pero lo importante es que a pesar de todo el ataque que he tenido y todo lo que han tratado de hacer para apartarme de DIOS aquí he permanecido, firme y hasta que Cristo venga... amen amen Esther Diaz Colombia Fui criada en un hogar cristiano, sin embargo al hacerme jovencita tomé mi propio camino conforme al mundo, sin embargo dentro de mi habia un profundo anhelo de Dios, así que cuando tenia 24 años en un viaje que realicé a otra ciudad huyendo de una situación emocional dolorosa llegué donde unos parientes creyentes quienes me llevaron a la iglesia, y allí con profunda convicción tuve un encuentro con mi salvador, y allí le entregué mi vida para siempre hace 38 años.
  • Page 11PAG 10
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  • Guía práctica de IglesiasDías y clases de cultos, direcciones, teléfonos Esta guía fue extraida con datos recogidos de Internet. Si usted nota algún cambio o diferencia con la realidad, le rogamos que se comunique con nosotros para corregir dicha influencia en el dato. Si su Iglesia no aparece en esta guía, comuniquese para agregarla. Dios lo Bendiga!!!!
  • Villa AlbertinaVisión de Fe : Mier 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Iparraguirre 2845 Colectivos 188(1) 117 - 2838(B1-B2) - 532 - 145 Ministerio Usted Decide : Mier 18hs Reu Oración / Sab 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Bidasoa 249 Colectivos 188(1) - 117 - 283(B1-B2) - 532 - 145 Teléfono
  • Page 16Revista Cristiana - Edicion 10- Editada y producida por Canva.- Bajo Licensia Grp CampanaMartinez. Produccion; Flo Campana Direccion y Edicion General; Jorge Campana Correccion y supervicion; Poaol Martinez Miembros de la Iglesia “Manantial de Vida” F.J.Lagos 2244 pastor Eduardo Semeniuk. Contactos; [email protected] - [email protected]
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Edicion 1- Noviembre /1- 2024

EL CRISTIANO Mientras esperamos que vuelva el Maestro

EL CRISTIANO

Mientras esperamos que vuelva el Maestro

ES MOMENTO DE VIVIR ENES MOMENTO DE VIVIR ENES MOMENTO DE VIVIR EN SANTIDADSANTIDADSANTIDAD

“El secreto del poder de la Oracion”

  • Sermon de;
  • Charles Spurgeon
  • TESTIMONIOS DETESTIMONIOS DETESTIMONIOS DE SANIDADSANIDADSANIDAD
  • Seminario portatil II
  • Guía con Direcciones de Iglesias
  • EL PULPITO EN LAS CALLES
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Ser santo significa ser «puro, consagrado, separado para Dios». Dios llama a sus hijos a vivir una vida de santidad la cual es posible gracias a la obra de Jesucristo. Él entregó su vida por nosotros para purificarnos y hacernos santos (Efesios 5:25-27). Pidamos a Dios que nos ayude a vivir en santidad. Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9) Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2) Escoger vivir en santidad es parte de nuestra adoración a Dios. Agradamos a Dios y alegramos su corazón cuando todo lo que hacemos, decimos o pensamos le glorifica a él. Nos sometemos a Dios y nos apartamos del pecado por amor y porque ese es el deseo de Dios para nosotros. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo». (1 Pedro 1:15-16) Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. (2 Corintios 7:1) PAG 2

Ser santo significa ser «puro, consagrado, separado para Dios». Dios llama a sus hijos a vivir una vida de santidad la cual es posible gracias a la obra de Jesucristo. Él entregó su vida por nosotros para purificarnos y hacernos santos (Efesios 5:25-27). Pidamos a Dios que nos ayude a vivir en santidad. Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9) Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2) Escoger vivir en santidad es parte de nuestra adoración a Dios. Agradamos a Dios y alegramos su corazón cuando todo lo que hacemos, decimos o pensamos le glorifica a él. Nos sometemos a Dios y nos apartamos del pecado por amor y porque ese es el deseo de Dios para nosotros. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo». (1 Pedro 1:15-16) Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. (2 Corintios 7:1)

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Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14) ... así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. (Efesios 5:25b-27) Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. (Juan 17:17) En la Palabra de Dios encontramos guía y dirección para vivir la vida de santidad. Mientras más nos acercamos a Dios, más crecerá nuestro deseo de agradarle y de vivir conforme a su voluntad. Llenándonos de él y de su Palabra, nos será más fácil rechazar las cosas que no le agradan. Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. (1 Tesalonicenses 4:7) La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa. (1 Tesalonicenses 4:3-4) Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. (1 Tesalonicenses 3:12-13) Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. (Efesios 5:3) Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4:22-24) Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él! (1 Samuel 2:2) Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. (Salmo 139:23-24) Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2 Timoteo 1:9) ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? (1 Corintios 3:16) Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. (1 Corintios 3:17) Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la santidad. (Romanos 6:19) Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. (Romanos 6:22) Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto. (Mateo 5:48) PAG 3

Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14) ... así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. (Efesios 5:25b-27) Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. (Juan 17:17) En la Palabra de Dios encontramos guía y dirección para vivir la vida de santidad. Mientras más nos acercamos a Dios, más crecerá nuestro deseo de agradarle y de vivir conforme a su voluntad. Llenándonos de él y de su Palabra, nos será más fácil rechazar las cosas que no le agradan. Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. (1 Tesalonicenses 4:7) La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa. (1 Tesalonicenses 4:3-4) Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. (1 Tesalonicenses 3:12-13) Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. (Efesios 5:3) Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4:22-24) Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él! (1 Samuel 2:2) Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. (Salmo 139:23-24) Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2 Timoteo 1:9) ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? (1 Corintios 3:16) Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. (1 Corintios 3:17) Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la santidad. (Romanos 6:19) Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. (Romanos 6:22) Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto. (Mateo 5:48)

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Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. (Filipenses 2:14-16) Habrá allí una calzada que será llamada Camino de santidad. No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios; será solo para los que siguen el camino. (Isaías 35:8) «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré». «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso». (2 Corintios 6:17-18) Todo el que tiene esta esperanza en Cristo se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3:3) Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose. (Apocalipsis 22:11) Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. (Lucas 1:73-75) En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. (Hebreos 12:10) Yo soy el Señor su Dios, así que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros por causa de los animales que se arrastran. (Levítico 11:44) Sean ustedes santos, porque yo, el Señor, soy santo, y los he distinguido entre las demás naciones, para que sean míos. (Levítico 20:26) Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Éxodo 19:5-6) El Señor le ordenó a Moisés que hablara con toda la asamblea de los israelitas y les dijera: «Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. (Levítico 19:1-2) ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (Salmo 119:9) Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable. (Génesis 17:1) PAG 4

Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. (Filipenses 2:14-16) Habrá allí una calzada que será llamada Camino de santidad. No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios; será solo para los que siguen el camino. (Isaías 35:8) «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré». «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso». (2 Corintios 6:17-18) Todo el que tiene esta esperanza en Cristo se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3:3) Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose. (Apocalipsis 22:11) Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. (Lucas 1:73-75) En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. (Hebreos 12:10) Yo soy el Señor su Dios, así que santifíquense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros por causa de los animales que se arrastran. (Levítico 11:44) Sean ustedes santos, porque yo, el Señor, soy santo, y los he distinguido entre las demás naciones, para que sean míos. (Levítico 20:26) Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Éxodo 19:5-6) El Señor le ordenó a Moisés que hablara con toda la asamblea de los israelitas y les dijera: «Sean santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. (Levítico 19:1-2) ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. (Salmo 119:9) Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable. (Génesis 17:1)

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Sermin #2002

Volume 34 Ser#2002 Palpito del Tabernieslo Metropolitano

Volume 34 Ser#2002

Palpito del Tabernieslo Metropolitano

EL SECRETO DEL PODER DE LA ORACIÓN

NO. 2002

UN SERMON PREDICADO EL DOMINGO 8 DE ENERO DE 1888, POR CHARLES HADDON SPURGEON EN EL TABERNACULO METROPOLITANO, NEWINGTON, LONDRES. "Si permanecels en mi, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." Juan 15:7.

Los dones de la gracia no son gozados por los creyentes, todos de una vez. Al venir a Cristo, somos salvados mediante una verdadera unión con El; pero es por permanecer en esa unión que recibimos ma- yor pureza, gozo, poder, y bendición, los cuales están depositados en El para Su pueblo.

Miren cómo nuestro Señor expresa esto cuando habla a los creyen- tes judíos en el capitulo octavo de este Evangelio, en los versiculos treinta y uno y treinta y dos: "Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."

Nosotros no conocemos la verdad de una vez: la aprendemos per- maneciendo en Jesús. La perseverancia en la gracia es un proceso educacional por medio del cual aprendemos enteramente la verdad. El poder emancipador de esa verdad es también percibido y gozado gra- dualmente. "La verdad os hará libres." Las cadenas se rompen unas tras otras, y somos verdaderamente libres.

Ustedes jóvenes principiantes en la vida divina pueden animarse al saber que hay algo todavía mejor para ustedes: ustedes no han recibi- do aún la plena recompensa de su fe. El himno lo expresa así: "Lo que viene es mejor que lo anterior." Tendrán perspectivas más felices de las cosas celestiales conforme suban la colina de la experiencia espiri- tual. En la medida en que permanezcan en Cristo tendrán una con- fianza más firme, un gozo más rico, una mayor estabilidad, más co- munión con Jesús, y un deleite mayor en el Señor su Dios. La infancia está asediada por muchos males de los que la edad adulta está exenta: sucede lo mismo en el mundo espiritual que en el mundo natural.

Existen estos grados de logro entre los creyentes, y el Salvador aquí nos alienta a alcanzar una elevada posición mediante la mención de un cierto privilegio que no es para todos los que dicen que están en Cristo, sino únicamente para aquellos que residen en El. Cada creyen- te debe ser un residente, pero muchas personas dificilmente han ga- nado ese nombre todavia. Jesús dice, "Si permanecéis en mi, y mis pa- labras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Deben vivir con Cristo para conocerlo, y entre más vivan con El, más lo admirarán y lo adorarán; sí, y más recibirán de El, gracia por gracia.

Ciertamente El es un Cristo bendito para alguien que tiene un mes de edad en la gracia; ¡pero estos bebés dificilmente pueden discernir cuán precioso es Jesús para aquellos cuyo conocimiento de Él se ex- tiende por unos cincuenta años! Jesús, en la estima de los creyentes que permanecen en El, se vuelve más dulce y más amado, más hermo- so y más atractivo día a día. No que El mejore en Sí mismo, pues Él es

El Secreto del Poder de la Oració nera brotan de las almas que permanecen en Jesús, los capullos de la oración y las flores y los frutos.

Así como brillan las estrellas, así oran los que permanecen en Je- sús. Es su hábito y su segunda naturaleza. Ellos no se dicen a sí mismos, "ahora es el momento de que nos pongamos a trabajar y ore- mos." No, ellos oran de la misma manera que los sabios comen, es de- cir, cuando les viene el deseo de orar. Ellos no claman como si estuvie- ran bajo servidumbre, "en este momento debo orar, pero no me siento con ánimos de hacerlo. ¡Qué aburrido que es orar! Más bien ellos tie- nen una agradable misión en el propiciatorio, y están felices porque se dirigen hacia allá.

Los corazones que permanecen en Cristo exhalan súplicas de la misma manera que el fuego despide llamas y chispas. Las almas que permanecen en Jesús inician el día con oraciones; la oración los rodea como una atmósfera durante todo el día; en la noche se duermen orando. He conocido a algunos que sueñan una oración,, y, que, de cualquier forma, son capaces de decir gozosamente, "Despierto, y aún estoy contigo. La petición habitual brota del permanecer en Cristo. No necesitarán que los inciten a la oración cuando permanecen en Jesús: El dice: "Pedid; y pueden estar seguros que lo harán.

También sentirán de manera muy poderosa la necesidad de orar. La gran necesidad de orar que tienen ustedes se percibirá de manera vi- vida. ¿Acaso escucho que ustedes dicen: "¡Cómo! Cuando permanece mos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, no hemos lle- gado todavía? Más bien, estamos lejos de estar satisfechos con noso- tros mismos; es entonces cuando sentimos más que nunca que debe- mos pedir mayor gracia. El que mejor conoce a Cristo, conoce mejor sus propias necesidades. El que tiene mayor conciencia de la vida en Cristo, está también más convencido de su propia muerte aparte de Cristo.

El que discierne de manera más clara el carácter perfecto de Jesús, pedirá con más urgencia mayor gracia para crecer en semejanza con El. Entre más me preocupo por estar en mi Señor, más deseo obtener de El, pues yo sé que todo lo que está en El está puesto allí a propósito para que yo pueda recibirlo. "Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia." Es en la medida que estamos vinculados a la ple- nitud de Cristo que sentimos la necesidad de extraer más de esa pleni- tud, mediante la oración constante.

Nadie necesita demostrar la doctrina de la oración a quien perma- nece en Cristo, pues nosotros nos gozamos en ella misma. La oración es ahora una necesidad para nuestra vida espiritual, de la misma ma- nera que el respirar lo es para nuestra vida natural: no podemos vivir sin pedirle favores al Señor, "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid": y no podrán cesar de pedir. El ha di- cho, "Buscad mi rostro, y el corazón de ustedes responderá, "Tu ros- tro buscaré, oh Jehová."

Observen a continuación, que el fruto de nuestra permanencia no es solamente la práctica de la oración y un sentido de la necesidad de la oración, sino que incluye libertad en la oración "Pedid todo lo que queréis. No han estado de rodillas algunas veces, sin ningún poder para orar? ¿No han sentido que no podian suplicar como lo hubieran deseado? Querían orar, pero las aguas estaban congeladas, y no flui- an. Ustedes dijeron con mucha tristeza: "estoy encerrado y no puedo salir. La voluntad estaba presente, pero no la libertad de presentar esa voluntad en oración.

tros!

Ser#2002 perfecto; pero en la medida en que crecemos en nuestro conocimiento de El, apreciamos de manera más profunda Sus excelencias incompa- rables. De qué manera tan ardiente exclaman Sus viejas amistades: "Todo él codiciable"! ¡Oh, que podamos crecer a semejanza de El, que es nuestra cabeza, en todas las cosas, para que así podamos valorarlo más y más!

Les pido su sincera atención a nuestro texto, rogándoles que consi- deren conmigo tres preguntas. Primero, ¿cuál es esta bendición espe- cial? "Pedid todo lo que queréis, y os serà hecho." En segundo lugar, ¿cómo se obtiene esta bendición especial? "Si permanecéis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros. Luego en tercer lugar, ¿por qué se obtiene de esta manera? Debe haber una razón para que estas condi- ciones se establezcan como necesarias para poder obtener el poder prometido en la oración. ¡Oh, que la unción del Espíritu Santo que habita en nosotros convierta este tema en algo beneficioso para noso-

El Secreto del Poder de la Oraci

I. ¿CUÁL ES ESTA BENDICIÓN ESPECIAL? Leamos nuevamente el versículo. Jesús dice: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permane- cen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho."

Observen que nuestro Señor nos habia, estado advirtiendo que, aparte de El, no podemos hacer nada, y, por lo tanto, podríamos haber esperado naturalmente que nos enseñaría cómo podemos hacer todos nuestros actos espirituales. Pero el texto no dice lo que nosotros hubiéramos esperado que dijera. Jesús no dice: "Sin mí, ustedes no pueden hacer nada, pero si permanecen en mi, y mis palabras perma- necen en ustedes, podrán hacer todas las cosas espirituales y las co- sas llenas de gracia."

El no habla aquí de lo que ellos estarán capacitados para llevar a cabo, sino más bien de lo que será realizado en ellos: "y os será hecho. El no dice: "Les será dada la suficiente fortaleza para todas aquellas acciones santas que ustedes son incapaces de realizar sin Mi. Eso hubiera sido verdaderamente cierto, y es la verdad que bus cábamos aqui; pero nuestro sapientisimo Señor sobrepasa todos los paralelismos del lenguaje, y sobrepasa todas las esperanzas del cora- zón, y dice algo todavía mejor. El no dice: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, harán cosas espirituales"; sino que dice, "pedid." Mediante la oración ustedes serán capacitados para hacer; pero antes de cualquier intento de hacer, "pedid." El privilegio especial aquí otorgado es una poderosa vida de oración que puede pre- valecer. El poder de la oración es en mucho el indicador de nuestra condición espiritual; y cuando recibimos ese poder en un alto grado, somos favorecidos en relación a todo lo demás.

Entonces, uno de los primeros resultados de nuestra permanente unión con Cristo será la práctica constante de la oración: "Pedid." Si otros no buscan, ni llaman, ni piden, ustedes al menos si deben hacer- lo. Los que permanecen alejados de Jesús no oran. Aquellos en quie- nes la comunión con Cristo está suspendida, sienten como si no pu- dieran orar; pero Jesús dice: "Si permanecéis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid." La oración brota espontánea en aque- flos que permanecen en Jesús, de la misma manera que ciertos árbo- les orientales, sin presión alguna, derraman sus fragarites gomas.

La oración es la emanación natural de un alma en comunión con Jesús. De la misma manera que la hoja y el fruto brotan de la rama de la vid, sin ningún esfuerzo consciente de parte de la rama, sino sim- plemente a consecuencia de su unión viva con el tronco, de igual ma-

El Secreto del Poder de la Oració

Entonces, ¿deseas tú libertad en la oración, de tal forma que pue das hablar con Dios como un hombre habla con su amigo? Este es el camino para llegar a eso: "Si permanecéis en mi, y mis palabras per- manecen en vosotros, pedid todo lo que queréis. No quiero decir que ustedes ganarán la libertad representada en la simple fluidez de ex- presión, pues ese es un don muy inferior. La fluidez es un don cues- tionable, especialmente si no viene acompañada de peso de pensa- miento y profundidad de sentimiento.

Algunos hermanos oran por metro; pero la verdadera oración es medida por peso, y no por longitud. Un simple gemido ante Dios puede contener mayor plenitud de oración que un fino discurso de gran lon- gitud. Quien habita con Dios en Cristo Jesús, ese es el hombre cuyos pasos son ampliados en intercesión. Viene lleno de valor porque él per- manece en el trono. Ve el cetro de oro extendido, y escucha al Rey cuando dice: "pedid todo lo que queréis, y os será hecho."

El hombre que permanece en unión consciente con su Señor tiene libertad de acceso en la oración. Muy bien puede venir a Cristo en cualquier momento, pues él está en Cristo y permanece en El. No in- tenten asir esta santa libertad por excitación o por presunción: no hay sino un camino para ganarla realmente, y es este: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que que- réis. Por este medio únicamente estarán en capacidad de abrir la boca con amplitud para que pueda ser llenada por Dios. Así se convertirán en Israel, y como principes tendrán poder con Dios.

Y esto no es todo: el hombre favorecido tiene el privilegio de una oración exitosa. "Pedid todo lo que queréis, y os será hecho." Ustedes no pueden hacerlo, pero les será hecho. Anhelan dar fruto: pedid, y os será hecho. Miren a la rama de la vid. Simplemente permanece en la vid, y al permanecer en la vid brota el fruto; le es hecho.

Hermano en Cristo, el sentido de tu ser, su único objetivo y desig- nio, es dar fruto para la gloria del Padre: para alcanzar este fin debes permanecer en Cristo, de la misma manera que la rama permanece en fa vid. Este es el método mediante el cual tu oración, para ser fructife ra será exitosa, y os será hecho." Concerniente a este punto, "pedid todo lo que queréis, y os será hecho." Ustedes podrán prevalecer ma- ravillosamente ante Dios en oración, de manera que antes que ustedes llamen El responderá, y mientras ustedes todavia estén hablando El escuchará

"A los justos les será dado lo que desean." Otro texto expresa lo mismo: "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Hay un gran aliento en este texto, "Pedid todo lo que queréis, y os será hecho. El Señor da al que permanece en El carta blanca (carte blanche). El pone en Su mano un cheque firmado, y le permite que lo llene con la cantidad que quiera.

¿Acaso el texto quiere decir lo que dice? Yo nunca he sabido que mi Señor diga algo que no quiso decir. Yo estoy seguro que algunas veces El puede decir más de lo que nosotros entendemos, pero nunca quiere decir menos. Fijense bien, El no dice a todos los hombres: "Yo les daré cualquier cosa que pidan." Oh, no, esa sería una amabilidad poco amable: pero El habla a Sus discípulos, y dice: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." Es a una cierta categoría de hombres que ya han reci bido una gran gracia de Sus manos, es a ellos a quienes entrega este maravilloso poder de la oración.

Oh, mis queridos amigos, si yo puedo ambicionar sinceramente una cosa por sobre todas las demás, es ésta: que yo pudiera pedir al Señor

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Sermin #2002

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El Secreto del Poder de la lo que yo quisiera, y recibirlo. El hombre que prevalece en la oración es quien puede predicar exitosamente, pues puede prevalecer ante los hombres por Dios cuando ya ha prevalecido ante Dios por los hom- bres. Este es el hombre que puede enfrentar las dificultades del cami- no de la vida; pues, ¿qué lo puede desconcertar cuando puede llevarlo todo delante de Dios en oración? Un hombre así o una mujer así en una iglesia, valen más que diez mil de nosotros, que somos gente co- mún. En ellos encontramos la grandeza de los cielos.

En medio de ellos se encuentran los hombres en quienes se cumple el propósito de Dios concerniente al hombre, a quien creó para que dominara sobre todas las obras de Sus manos. El sello de la soberania está estampado en las frentes de estos hombres: ellos dan forma a la historia de las naciones, ellos guían la corriente de eventos a través de su poder en lo alto. Vemos que todas las cosas han sido sujetadas a Jesus por el propósito divino, y conforme nos elevamos a esa imagen, nosotros también somos vestidos con dominio, y somos hechos reyes y sacerdotes para Dios.

Contemplen a Elias, con las llaves de la lluvia balanceándose en su cinturón: el puede cerrar o abrir las ventanas de los cielos! Hay hom- bres como él que viven en nuestra época. Aspiren a ser hombres y mu- jeres así, se los suplico, para que el texto se cumpla para ustedes. "Pe- did todo lo que queréis, y os será hecho."

El texto parece implicar que, si alcanzamos este punto de privilegio, el don será a perpetuidad: "pedid," pedid siempre; nunca dejarán de pedir, pero pedirán exitosamente, pues "pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Aquí encontramos el don de la oración continua. No es pa- ra la semana de oración, ni para la conferencia mensual, ni para uñas pocas ocasiones especiales que ustedes prevalecerán en la oración; pe- ro ustedes poseerán este poder con Dios en tanto que ustedes perma- nezcan en Cristo, y Sus palabras permanezcan en ustedes. Dios pon- drá Su omnipotencia, a la disposición de ustedes: El presentará Su Deidad para cumplir los deseos que Su propio Espiritu ha obrado en ustedes.

Yo quisiera lograr que esta joya brille ante los ojos de todos los san- tos hasta que puedan exclamar: "joh, que pudiéramos tener eso!" Este poder de la oración es como la espada de Goliat: cada David puede de- cir sabiamente: "Ninguna como ella; dámela." El arma de fa oración continua bate al enemigo, y, al mismo tiempo, enriquece a su poseedor con toda la riqueza de Dios. ¿Cómo podría faltarle algo a aquel a quien el Señor le ha dicho: "Pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Oh, vamos, busquemos esta bendición. Escuchen, y aprendan el camino. Siganme, mientras yo les señalo el camino utilizando la luz del texto. ¡Que el Señor nos guíe en él por Su Santo Espiritu!

II. El privilegio de una poderosa vida de oración: ¿CÓMO PUEDE OBTENERSE? La respuesta es, "Si permanecéis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros. Aquí encontramos los dos pies con los cua- fes subimos al poder de Dios en la oración.

Amados hermanos, la primera línea nos dice que debemos permane- cer en Cristo Jesús nuestro Señor. Se da por un hecho que ya estamos en El. Espero que pueda darse por un hecho en tu caso, amado lector. Si es así, debes permanecer allí donde estás. Como creyentes debemos quedarnos tenazmente aferrados a Jesús, Enlazados vivamente a Je- sús. Debemos permanecer en El, confiando siempre en El, y única- mente en El, con la misma fe sencilla que nos unió a El la primera vez.

Nunca debemos darle cabida en la confianza de nuestro corazón a ninguna otra cosa ni a ninguna otra persona como para que sea nues-

El Secreto del Poder de la Orac

No se rebelen por algo que tengan que sufrir por causa de la mano amada de su Padre celestial, quien es el labrador de la viña. No, sino que se deben aferrar a Jesús todavía más.

Digan: "Corta, Señor, corta hasta dejarme en carne viva si quieres; pero yo me voy a aferrar a Ti. ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Si, deben aferrarse a Jesús cuando el cuchillo de podar esté en Su mano, y asi "pedid todo lo que queréis, y os será hecho."

Tienen que esforzarse también para que, cuando la operación de limpieza esté terminada ustedes todavía se aferren a su Señor, Obser- ven el tercer versiculo: "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros." Permanezcan después de la limpieza allí donde estaban antes de la limpieza. Cuando ustedes sean santificados, permanezcan allí donde estaban cuando fueron justificados al principio.

Cuando veas que la obra del Espiritu Santo se incrementa en ti, no permitas que el diablo te tiente para que te jactes de que ahora eres alguien, y que no necesitas venir a Jesús como un pobre pecador, y confiar únicamente en Su preciosa sangre para salvación. Permanece quieto en Jesús. Así como estuviste en El cuando el cuchillo te cortó, mantente en El ahora que las tiernas uvas comienzan a formarse.

No te digas a ti mismo, "iqué rama tan fructifera soy yo! ¡Cuán grandemente adorno la vid! ¡Ahora estoy lleno de vigor!" No eres nada y no eres nadie. Solamente cuando permaneces en Cristo eres una pizca mejor que la madera de desecho que es quemada en el fuego. ¿Pero acaso no progresamos?" Si, crecemos, però es porque permane cemos: nunca nos alejamos ni una pulgada, permanecemos en El; o, si no, somos arrojados y nos marchitamos. Toda nuestra esperanza des- cansa en Jesús, tanto en los mejores tiempos como en los peores. Je- sús dijo: "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros."

Permanezcan en El en relación a toda la fecundidad de ustedes. "Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permane- ce en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mi." "Enton- ces aquí hay algo que yo debo hacer," exclama alguien. Ciertamente tienes que hacer algo, pero no aparte de Jesús. El pámpano tiene que llevar fruto; pero sí el pámpano se imagina que va a producir un raci- mo, o tan siquiera una uva, por sí mismo, está completamente equivo- cado. El fruto del pámpano debe brotar del tronco.

El trabajo de ustedes para Cristo debe ser la obra de Cristo en uste- des, o de lo contrario no será bueno para nada. Les ruego que analicen esto. Su enseñanza en la escuela dominical, su predicación, o cual- quier cosa que hagan, deben hacerla en Cristo Jesús. Ustedes no pue- den ganar almas por medio de su talento natural, ni pueden salvar hombres mediante, planes inventados por ustedes mismos. Tengan mucho cuidado de los esquemas caseros. Hagan por Jesús lo que Je- sús les ordena que hagan. Recuerden que nuestro trabajo para Cristo, como lo llamamos, debe ser primero la obra de Cristo, si va a ser acep- tado por El. Permanezcan en El para ser fructuosos.

Si, permanezcan en Él en cuanto a su propia vida. No digan, "yo he sido ya un cristiano durante veinte o treinta años, y puedo valerme sin necesidad de la continua dependencia de Cristo." No, no podrías valer- te sin El aunque fueras tan viejo como Matulasén. Tu mismo ser como cristiano depende de que te aferres siempre, confies siempre, dependas siempre; y esto El te lo tiene que dar, pues todo nos viene de Él, y úni- camente de El.

El Secreto del Poder de la Oración tra esperanza de salvación, sino descansar únicamente en Jesús, tal como lo recibimos la primera vez. Su Deidad, Su humanidad, Su vida, Su muerte, Su resurrección, Su gloria a la diestra del Padre, en una palabra, El sólo debe ser toda la confianza de nuestro corazón. Esto es absolutamente esencial. Una fe temporal no salva: se requiere una fe que permanece.

Pero permanecer en el Señor Jesús no sólo quiere decir confiar en El; incluye nuestra entrega a El para recibir Su vida, y dejar que esa vida obre sus resultados en nosotros. Vivimos en El, por El, para El, con El, cuando permanecemos en El. Sentimos que nuestra vida de separación ha desaparecido: porque "habéis muerto, y vuestra vida es- tá escondida con Cristo en Dios. Nosotros no somos nada si nos ale- jamos de Jesús; entonces nos volveríamos ramas secas, aptas única- mente para ser arrojadas al fuego.

Nosotros no tenemos ninguna razón para existir excepto la que en- contramos en Cristo; y cuán maravillosa es esa razón! La vid necesita de la rama tan categóricamente como la rama necesita de la vid. Nin- guna vid produjo fruto jamás en ninguna otra parte excepto en su ra- mas. Ciertamente produce todas las ramas, y a través de ellas produce el fruto; sin embargo, es a través de la rama que la vid despliega su fecundidad. De la misma manera los creyentes que permanecen en El son necesarios para el cumplimiento del propósito del Señor. Es algo. maravilloso cuando se expresa; ¡pero los santos son necesarios para su Salvador!

La iglesia es Su cuerpo; la plenitud de El que lo llena todo en todo. Quiero que reconozcan esto, que puedan ver su bendita responsabili- dad, su obligación práctica de dar fruto, para que el Señor Jesús pue- da ser glorificado en ustedes. Permanezcan en El. Nunca se aparten de su consagración a Su honor y gloria. Nunca sueñen con ser sus pro- pios señores. No sean siervos de los hombres, sino que permanezcan en Cristo. Que El sea el fin así como la fuente de su existencia. Oh, si llegan alli, y se detienen alli en comunión perpetua con su Señor, pronto se darán cuenta de un gozo, de un deleite, de un poder en la oración, tal como no los conocieron antes.

Hay momentos en los que estamos conscientes que estamos en Cristo, y sabemos de nuestra comunión con El; Y joh, cuánto gozo y paz bebemos de esta copa! Permanezcamos allí. "Permaneced en Mi, dice Jesús. No simplemente deben venir para luego irse, sino para permanecer. Que ese bendito hundimiento de ustedes en Su vida, el desgaste de todos sus poderes por Jesús, y la fe firme en la unión de ustedes con El, permanezcan en ustedes para siempre. ¡Oh, que po- damos alcanzar esto por el Espiritu Santo!"

Como para ayudarnos a entender esto, nuestro Señor, lleno de gra- cia, nos ha dado una parábola encantadora. Analicemos este mensaje de la vid y sus pámpanos. Jesús dice: "Todo aquel que lleva fruto, lo limpiará Pongan todo su interés en permanecer en Cristo cuando es- tán siendo limpiados. "Oh," dice alguien, "yo pensé que yo era un cris- tiano; pero, jay!, tengo más problemas que nunca: los hombres me ri- diculizan, el diablo me tienta, y mis negocios van mal." Hermano, si vas a tener poder en la oración debes esforzarte por permanecer en Cristo cuando el afilado cuchillo te esté cortando todo.

Soporta la prueba, y nunca sueñes en renunciar a tu fe por causa de ella. Di: "He aquí, aunque él me matare, en él esperaré. El Señor les advirtió cuando vinieron por primera vez a la vid, que debían ser limpiados y podados minuciosamente; y si ahora están sintiendo el proceso de limpieza, no deben pensar que algo extraño les ha ocurrido..

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Resumiendo todo esto, si tú quieres ese espléndido poder de la ora- ción del que acabo de hablar, debes quedarte en una unión de amor, viva, duradera, consciente, práctica, y que permanece con el Señor Je sucristo; y si llegas a eso por la gracia divina, entonces pedirás lo que quieras y te será hecho., Pero hay una segunda condición mencionada en el texto, y no de- ben olvidarla: "Y mis palabras permanecen en vosotros. Entonces, jcuán importantes son las palabras de Cristo! El dijo en el versículo cuatro: "Permaneced en mi, y yo en vosotros," y ahora como algo para- lelo a esto, dice: "Si permaneceis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros. Pero entonces, ¿acaso las palabras de Cristo y la persona de Cristo son idénticas? Si, prácticamente así es. Algunos hablan acerca de Cristo como el Señor, pero en cuanto a la doctrina, a ellos no les importa lo que Su palabra declara. En tanto que sus corazones están bien en cuanto a Sú persona, ellos reclaman libertad de pensamiento. Ay, pero esto es un mero subterfugio. No podemos separar a Cristo de la Palabra; pues, en primer lugar, El es fa Palabra; y, en segundo lugar, ¿cómo nos atrevemos a llamarle Señor y Dios y no hacemos las cosas que El dice, y rechazamos la verdad que El enseña? Debemos obedecer Sus preceptos pues de lo contrario El no nos aceptará como Sus discípulos. Especialmente ese precepto de amor que es la esencia. de todas Sus palabras. Debemos amar a Dios y a nuestros hermanos; si, debemos abrigar amor para todos los hombres, y debemos buscar su bien.

La ira y la malicia deben estar muy lejos de nosotros. Debemos ca- minar de la misma manera que El camino. Si las palabras de Cristo no permanecen en ti, de igual manera en la fe como en la práctica, tú no estás en Cristo. Cristo y Su Evangelio y Sus mandamientos son uno. Si tú no tienes a Cristo ni a Sus palabras, tampoco El te tendrá a ti ni a tus palabras; sino que tú pedirás en vano, y muy pronto dejarás de pedir, y te convertirás en una rama marchita. Amados hermanos, yo estoy persuadido de mejores cosas para ustedes, de cosas que acom- pañan la salvación, aunque tenga que hablar de esta manera

¡Oh, que la gracia fluyera a través de estas puertas dobles, estas puertas de oro! Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros. Empujen ambas hojas de la puerta y entren en este amplio salón: "pedid todo lo que queréis, y os será hecho."

III. Mi último trabajo es tratar de demostrar POR QUÉ ESTE PRIVI- LEGIO SE DEBE OBTENER DE ESTA MANERA. Este extraordinario poder de la oración, ¿por qué es dado a quienes permanecen en Cris- to? ¡Que lo que tengo que decir les anime a realizar el glorioso intento de ganar esta perla de gran precio! ¿Por qué es que, permaneciendo nosotros en Cristo y Sus palabras en nosotros, alcanzamos esta liber- tad y prevalecemos en la oración?

Yo respondo, primero, a causa de la plenitud de Cristo. Pueden muy bien pedir lo que quieran cuando permanecen en Cristo, porque cual- quier cosa que ustedes requieran ya está alojada en El. El buen obispo. Hall desarrolló su pensamiento en un famoso pasaje. Les comentaré lo esencial de ese pasaje.

¿Desean la gracia del Espíritu? Vayan a la unción de su Señor. ¿Buscan la santidad? Sigan Su ejemplo. ¿Desean el perdón del peca- do? Miren Su sangre. ¿Necesitan mortificar al pecado? Miren Su cruci- fixión. ¿Necesitan ser enterrados en relación al mundo? Vayan a Su tumba. ¿Quieren sentir la plenitud de una vida celestial? Contemplen Su resurrección. ¿Quieren elevarse por encima del mundo? Reflexio- nen en Su ascensión. ¿Quieren contemplar cosas celestiales? Recuer-

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S2002 El Secreto dd Poder de la Oración den que está sentado a la diestra de Dios, y sepan que "juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestia- les. Yo veo de manera muy clara por qué la rama obtiene todo lo que necesita mientras permanece en el tronco, pues todo lo que necesita se encuentra anticipadamente en el tronco, y está colocado allí para dar- selo a la rama. ¿Qué cosa adicional a lo que el tronco puede suminis- trarle necesita el pámpano? Si necesitara más no podría obtenerlo; pues no tiene otros medios de vida excepto sorber su vida del tronco. Oh, mi precioso Señor, si yo necesito algo que no está en Ti, deseo en- tonces estar siempre sin eso. Yo deseo que se me niegue cualquier de- seo que se desvie de Ti. Pero si el cumplimiento de mi deseo ya está en Ti para mí, ¿por qué habría de ir a otra parte? Tú eres mi todo; ¿dónde más deberia buscar?

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El Secreto dd Poder de la Oración den que está sentado a la diestra de Dios, y sepan que "juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestia- les. Yo veo de manera muy clara por qué la rama obtiene todo lo que necesita mientras permanece en el tronco, pues todo lo que necesita se encuentra anticipadamente en el tronco, y está colocado allí para dar- selo a la rama. ¿Qué cosa adicional a lo que el tronco puede suminis- trarle necesita el pámpano? Si necesitara más no podría obtenerlo; pues no tiene otros medios de vida excepto sorber su vida del tronco. Oh, mi precioso Señor, si yo necesito algo que no está en Ti, deseo en- tonces estar siempre sin eso. Yo deseo que se me niegue cualquier de- seo que se desvie de Ti. Pero si el cumplimiento de mi deseo ya está en Ti para mí, ¿por qué habría de ir a otra parte? Tú eres mi todo; ¿dónde más deberia buscar?

Amados hermanos, "Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y el buen agrado del Padre es también nuestro buen agrado: nos alegra obtenerlo todo de Jesús. Estamos seguros que no importa lo que pidamos, lo obtendremos, puesto que El lo tiene listo para nosotros.

La siguiente razón para esto es, la riqueza de la Palabra de Dios. Absorban este pensamiento, "Si mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." El mejor hombre de ora- ción es aquél que más cree y está más familiarizado con las promesas de Dios. Después de todo, la oración no es otra cosa que llevar las promesas de Dios a El mismo, y decirle: "Haz así como has dicho." La oración es la promesa utilizada. Una oración que no esté basada en una promesa no tiene un cimiento verdadero.

Si yo voy al banco y no llevo ningún cheque, no puedo esperar con- seguir algún dinero; es la "orden de pago" fa que constituye mi poder dentro del banco, y mi garantía por la que espero recibirlo. Ustedes que tienen las palabras de Cristo permaneciendo en ustedes, están equipados con aquellas cosas que el Señor considera con atención. Si la Palabra de Dios permanece en ti, entonces tú eres el hombre que puede orar, porque te diriges al grandioso Dios con Sus propias pala- bras, y así vences a la omnipotencia con omnipotencia. Pon tu dedo exactamente sobre las líneas que dicen, "Haz asi como has dicho." Es- ta es la mejor oración de todo el mundo.

Oh, amados hermanos, sean llenos de la Palabra de Dios. Estudien lo que ha dicho Jesús, lo que el Espíritu Santo ha dejado registrado en este Libro inspirado divinamente, y en proporción a la medida en que se alimenten de la Palabra, y sean llenos de la Palabra, y retengan la Palabra en fe, y obedezcan la Palabra en sus vidas, en esa proporción serán diestros en el arte de la oración. Tú habrás adquirido habilidad como luchador con el ángel del pacto en la medida en que puedas ar- gumentar las promesas de tu fiel Dios. Instruyete bien en las doctrinas de la gracia, y deja que la palabra de Cristo permanezca en ti ricamen- te, para que sepas cómo prevalecer ante el trono de la gracia. Perma- necer en Cristo y que Sus palabras permanezcan en ti, puede compa- rarse a la mano derecha y a la mano izquierda de Moisés, que fueron sostenidas en alto en oración, de tal manera que Amalec fue deshecho, Israel fue liberado, y Dios fue glorificado.

Vayamos un poco más adelante: ustedes todavía podrían decir que no ven muy claro por qué a un hombre que permanece en Cristo, y en quien permanecen las palabras de Cristo, se le pueda permitir que pi- da lo que quiera, y le será hecho. Te responde de nuevo: es así, porque en un hombre de ese tipo hay una predominancia de gracia que origina Volume 34 Serm #3002

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Además, un hombre así posee al Espíritu de Dios habitando en él. Si permanecemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, en- tonces el Espíritu Santo ha llegado y ha establecido residencia en no- sotros; y qué mejor ayuda en la oración podríamos tener? ¿No es algo maravilloso que el propio Espiritu Santo interceda por los santos de conformidad a la voluntad de Dios? El "mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espiritu de Dios y El obra en noso- tros el querer lo que Dios quiere, de tal forma que la oración de un creyente es el propósito de Dios reflejado en el alma como en un espe- jo.

Los eternos decretos de Dios proyectan sus sombras sobre los cora- zones de los hombres piadosos en forma de oración. Lo que Dios inten- ta hacer se lo dice a Sus siervos cuando los inclina a pedirles que hagan lo que El mismo ha resuelto hacer. Dios dice, "Yo haré esto"; pero luego añade, "Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto. ¡Cuán claro es que si permanecemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, podemos pedir lo que queramos! Pues sólo pediremos lo que el Espiritu de Dios nos mueva a pedir; y seria imposible que Dios el Espiritu Santo y Dios el Padre tuvieran propósitos contradictorios entre sí. Lo que uno impulsa a pedir, el otro con toda seguridad ha decidido otorgar."

Se me acaba de ocurrir un pensamiento al que debo regresar por un instante. Amados hermanos, ¿no saben ustedes que cuando permane- cemos en Cristo, y Sus palabras permanecen en nosotros, el Padre nos mira con la misma mirada con que ve a Su amado Hijo? Cristo es la vid, y la vid incluye las ramas. Los pámpanos son una parte de la vid. Dios, por lo tanto, nos mira como parte de Cristo, miembros de Su cuerpo, de Su carne, y de Sus huesos. El amor del Padre por Jesús es tal que no le niega nada. El fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz; por eso lo ama el Padre, como Dios-hombre Mediador, y El le da- rá todo lo que le pida. ¿Y es verdaderamente así, que cuando tú y yo permanecemos en una unión real con Cristo, el Señor Dios nos mira de la misma manera que ve a Jesús, y nos dice: "No les negaré nada; pedid todo lo que queréis, y os será hecho"? Asi entiendo yo el texto.

Les llamo la atención al hecho que en ese mismo capítulo quince, en versículo nueve, que leímos el día de hoy, dice así: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado." El mismo amor que Dios siente por Su Hijo, el Hijo siente por nosotros; y por lo tanto habita- mos en el amor del Padre y del Hijo. ¿Cómo pueden ser rechazadas nuestras oraciones? ¿Acaso el amor infinito no tendrá respeto por nuestras peticiones?

Oh, amado hermano en Cristo, si tus oraciones no son recibidas en el trono, debes sospechar que hay algún pecado que lo está impidien- do: el amor de tu Padre considera necesario disciplinarte de esta ma- nera. Si no permaneces en Cristo, ¿cómo puedes esperar orar exitosa- mente? Si escoges Sus palabras, y tienes dudas de esto, y de lo otro, ¿cómo puedes esperar tener aceptación ante el trono? Si eres inten- cionalmente desobediente a cualquiera de Sus palabras, ¿no será esto la causa de que fracases en la oración? Pero si permaneces en Cristo, y te aferras con firmeza a Sus palabras, y eres plenamente Su discipu- lo, entonces Él te escuchará

Si estás sentado a los pies de Jesús, escuchando Sus palabras, puedes levantar tus ojos a Su amado rostro, y decir: "Mi Señor, escu- chame ahora"; y El te responderá lleno de gracia: El te dirá: "En tiem- Vol 34

El Secreto del Poder de la Oraci en él una voluntad renovada, que es conforme a la voluntad de Dios. Supongan que un hombre de Dios está en oración, y piensa que tal y tal cosa es deseable, pero sin embargo recuerda que él no es nada sino solamente un bebé en la presencia de su sabio Padre, y asi somete su voluntad y pide como favor ser enseñado en cuanto a qué pedir.

Aunque Dios le ordena que pida lo que quiera, él se encoge y clama, "Mi Señor, aqui tengo una petición de la cual no estoy muy claro. En la medida de mi juicio es una cosa deseable, y la quiero; pero Señor, no estoy capacitado para juzgar por mí mismo, y por tanto fe ruego, no sea conforme mi voluntad, sino la tuya." ¿No ven que, cuando estamos en una condición así como esta, nuestra voluntad real es la voluntad de Dios? En lo profundo de nuestros corazones, queremos únicamente eso que el propio Señor quiere; y ¿qué es esto sino pedir lo que quere- mos, y nos es hecho?

Para Dios es seguro decir al alma santificada, "pide todo lo que quieras, y te será hecho." Los instintos celestiales de ese hombre lo guían correctamente; la gracia que está en su alma derriba todas las sórdidas concupiscencias y los deseos impuros, y su voluntad es la sombra real de la voluntad de Dios. La vida espiritual domina en él, de tal forma que sus aspiraciones son santas, celestiales, a semejanza de Dios. El ha sido hecho participe de la naturaleza divina; y así como un hijo es semejante a su padre, asi ahora en deseo y voluntad él es uno con Dios. Como el eco responde a la voz, así el corazón regenerado hace eco a la mente del Señor. Nuestro deseos son rayos que reflejan la voluntad divina: pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Ustedes pueden ver claramente que el Dios santo no puede tomar a un hombre común de la calle y decirle: "Yo te voy a dar lo que quie- ras. ¿Qué pediría ese hombre? Pediria una buena copa de licor, o permiso para disfrutar sus deseos perversos. Sería muy inseguro con- fiar a la mayoría de los hombres este permiso. Pero cuando el Señor ha tomado a un hombre y lo ha hecho nuevo, y lo ha revivido a una nove- dad de vida, y lo ha formado en la imagen de Su amado Hijo, ¡entonces puede confiar en ese hombre!

Miren, el Padre grandioso nos trata en nuestra medida como trata a Su Unigénito. Jesus pudo decir: "Yo sabía que siempre me oyes"; y el Señor nos está educando para que tengamos esa misma seguridad. Podemos afirmar con alguien que decía hace mucho tiempo, el Dios mio me oirá." ¿Acaso no se les hace agua la boca por este privilegio de una oración que prevalece? ¿Acaso no anhelan sus corazones alcanzar esto? Es mediante la santidad, es mediante la unión con Cristo, es por medio de permanecer de forma continua en El y de aferrarse de mane- ra obediente a Su verdad, que van a alcanzar este privilegio. Miren el único camino seguro y verdadero. Cuando se ha caminado ese camino una vez, es una vía segura y eficaz para ganar un poder sustancial en la oración.

Me falta mucho todavía para terminar. Un hombre tendrá éxito en la oración cuando su fe sea poderosa; y este es el caso de los que per- manecen en Jesús. La fe es la que prevalece en la oración. La elocuen- cia real en la oración es un deseo que cree. "Al que cree todo le es po- sible. Un hombre que permanece en Cristo y las palabras de Cristo permanecen en él, es eminentemente un creyente, y por consiguiente es eminentemente exitoso en la oración. Ciertamente tiene una fe po- derosa, pues su fe lo ha llevado a un contacto vital con Cristo, y por lo tanto está junto a la fuente de toda bendición, y puede beber de ese pozo hasta la saciedad.

El Secreto del Poder de la Oraci po aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. Pideme lo que quieras, y te será hecho." ¡Oh, que recibiéramos poder del pro- piciatorio!

Amados amigos, no lean este sermón para luego olvidarse de él. Traten verdaderamente de alcanzar este lugar de influencia ilimitada. ¡Qué iglesia tendríamos si todos ustedes fueran poderosos en oración! Amados hijos de Dios ¿quieren estar muertos de hambre? Amados hermanos, ¿desean ser hijos pobres, babeantes, débiles, que nunca madurarán para convertirse en hombres? Se los suplico, aspiren a ser fuertes en el Señor, y a gozar de este elevadísimo privilegio. ¡Qué ejér- cito conformarían ustedes, si todos tuvieran este poder con Dios en la oración! ¡Hijos de Dios, este poder está a su alcance! Solamente per- manezcan en Cristo, y dejen que Sus palabras permanezcan en uste- des, y entonces este privilegio especial será de ustedes. Estas no son tareas fastidiosas, sino que en sí mismas son un gozo. Vayan tras ellas con todo su corazón, y luego recibirán esto por añadidura, que pedirán lo que quieran y les será hecho.

Desafortunadamente, para una porción de esta congregación mi texto no les dice nada; pues algunos de ustedes ni siquiera están en Cristo, y por tanto no pueden permanecer en El. Oh, señores, ¿qué podré decirles? Me parece que se están perdiendo del verdadero cielo desde ahora mismo. Si no existiera el infierno después de esta vida, es suficiente infierno no conocer a Cristo ahora, no saber lo que es preva- lecer con Dios en la oración, no conocer el privilegio selecto de perma- necer en El, y que Sus palabras permanezcan en ustedes.

La prioridad para ustedes es que crean en Jesucristo para salvación de sus almas, entregando sus almas para que sean lavadas por El, y sus vidas para que sean gobernadas por El. Dios lo ha enviado a El como un Salvador, acéptenlo. Recibanlo como su Maestro; sométanse a El como su Señor. Que Su Espiritu lleno de gracia venga y haga esta obra en ustedes ahora; después de esto, pero no antes, pueden aspirar a este honor. Antes que nada, "Tienen que nacer de nuevo. Yo no puedo decirles ahora, en la condición en que se encuentran: "Crez- can, pues sólo crecerán para ser mayores pecadores.

No importa cuánto se desarrollen, sólo desarrollarán lo que hay de- ntro de ustedes: y esto quiere decir que el heredero de la ira se conver- tirá más y más en un hijo del mal. Deben ser hechos nuevos en Cristo: debe haber un cambio absoluto, una reversión de todas las corrientes de la naturaleza, tienen que ser hechos nuevas criaturas en Cristo Je- sús; y luego pueden aspirar a permanecer en Cristo, y dejar que Sus palabras permanezcan en ustedes, y la consecuente gracia de prevale- cer con Dios en oración será de ustedes.

Señor misericordioso, ayúdanos esta mañana. Somos unas pobres criaturas, sólo podemos quedarnos a tus pies. ¡Ven Tú, elévanos a Ti, por Tu misericordia! Amén.

http://www.spureon.com.mx

Oren diariamente por los hermanos Allan Roman y Thomas Montgomery, en la Ciudad de México. Oren porque el Espiritu Santo de nuestro Señor los fortifique y anime en su esfuerzo por traducir los sermones del Hermano Spurgeon al español y ponerlos en Internet.

  • Sermon #2002-Volumen 34
  • The Secret of Power in Prayer
  • Serie #2002
  • Volume 34 Ser #2002
  • Volume 34
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El MANDATO DE JESÚS FUE CLARO... “ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA” POR Jorge L. Campana

El MANDATO DE JESÚS FUE CLARO... “ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA”

POR Jorge L. Campana

En la foto vemos predicando al Evangelista

Nicolas Avalos, pero no es el siervo, si no la tarea que realiza. Este acto es el mas necesario para los Cristiano, claro

Plaza Pompeya CABA los cristianos que hemos sido lavados con la sangre pre-

Evangelista “Nicolas Avalos” Ig Santidad a Jehová ciosa del Cordero, digo esto, porque el objetivo de un Cristiano en la tierra, es sin dudas ganar almas para Cristo (1 Cor 9:19). Notamos que este detalle el cual el Apóstol Pablo resalta a los Corintios, esta olvidado en las iglesias. ya que no es necesario ser un gran predicador para hablar de las maravillas de Cristo. En la Iglesia las poersonas agradecen en el pulpito las maravillas que Dios a hecho en sus vidas, las cuales todos los que oimos alabamos a Dios por eso, pero si ese mismo agradecimiento, se hiciera en una esquina o en una plaza, los inconversos escucharian y sabrian que tan poderoso es nuestro Dios. Hay muchos lugares públicos donde los hijos de Dios se reunen para evangelizar, en Plaza Once, Constitución, en los Barrios del conurbano, en la Estación de Lanús, en la plaza de Pompeya etc..., hablarle al mundo de nuestro Dios, es el gozo mas grande que puede experimentar un Cristiano. Todas las iglesias tienen ese llamado, es una deuda bíblica que tenemos los Creyentes, no importa la edad, no importa la hora el día, es necesario que éste trabajo se haga mas y mas, ya que no queda tiempo, y cual mayor galardón será que el Señor nos encuentre predicando su palabra cuando vuelva (que será pronto). Te animo hermano, te animo hermana, ve y busca el púlpito que mas le agrada a Jesús, el de los quebrantados de Corazón (Lc 4:18), PAG 8

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TestimoniosTestimoniosTestimonios

Ana Ysabel Opez Venezuela Les bendigo bajo la bendición del padre hijo y espíritu santo. Aunque conocía a Cristo desde niña, desde los 7 años, fue hasta el año 2007 en que le recibí en mi corazón ya como adulta pues, porque en mi niñez aunque mi padre no nos permitían asistir a la iglesia cristiana una vecina nos llevaba a escondidas cada oportunidad que tenia, pero si mi padre lo descubría la paliza que nos daba hay santo.... A todas estas, desde los 5 años mi padre nos metió en la santería por medio de una doctrina llamada espirita cristiana que hacen creer que sirven a Jesucristo pero en realidad es santería pura... yo viví atada a este mundo hasta el año 2007, en el cual el Señor abrió mis ojos y me mostró que a quien le servía no era a el.. aunque llegué a ese mundo a los 5 años, fue hasta mis 27 años en el cual, en medio del proceso, el Señor me mostró ellos hicieron que yo prestara mi cuerpo para que sus demonios se apoderaran de mi, me decían que si no lo hacia perdería mi hogar, mis hijos mis estudios todo. y yo cedí, en el año 2007 perdí todo eso, el que era mi compañero en ese año me abandonó, me quito mis hijos, mi casa, todo. Yo empecé a clamarle a Dios y le decía :Señor, pero si tu me dijiste que si yo te servía nada de esto pasaría y entonces porqué me fallaste..? . y fue allí donde escuché su voz por primera vez diciéndome, a quien le estas sirviendo no es a mi sino a principados a demonios, y pude ver todo ese ese mundo donde estaba metida, y ver como le daba permiso a esos demonios para que usaran mi cuerpo.. pero aquella tarde, escuche la voz del todopoderoso, y tomé todo ese altar que tenia una cruz que llevaba en el pecho, un cordón que tenia en la cintura contras toda plegaria todo un traje blanco y zapatos blanco que usaba todo lo quemé, recuerdo que aquella tarde mi abuela casi mete las manos en esa candela y me decía: Dios te va a castigar y le dije: no abuela, el me esta libertando, son demonios abuela, demonios, no es Jesús al que le servíamos. y desde aquel día, empecé el camino del señor, han sido muchas cosas las que he pasado a lo largo de estos años, pero lo importante es que a pesar de todo el ataque que he tenido y todo lo que han tratado de hacer para apartarme de DIOS aquí he permanecido, firme y hasta que Cristo venga... amen amen Esther Diaz Colombia Fui criada en un hogar cristiano, sin embargo al hacerme jovencita tomé mi propio camino conforme al mundo, sin embargo dentro de mi habia un profundo anhelo de Dios, así que cuando tenia 24 años en un viaje que realicé a otra ciudad huyendo de una situación emocional dolorosa llegué donde unos parientes creyentes quienes me llevaron a la iglesia, y allí con profunda convicción tuve un encuentro con mi salvador, y allí le entregué mi vida para siempre hace 38 años.

Ana Ysabel Opez Venezuela Les bendigo bajo la bendición del padre hijo y espíritu santo. Aunque conocía a Cristo desde niña, desde los 7 años, fue hasta el año 2007 en que le recibí en mi corazón ya como adulta pues, porque en mi niñez aunque mi padre no nos permitían asistir a la iglesia cristiana una vecina nos llevaba a escondidas cada oportunidad que tenia, pero si mi padre lo descubría la paliza que nos daba hay santo.... A todas estas, desde los 5 años mi padre nos metió en la santería por medio de una doctrina llamada espirita cristiana que hacen creer que sirven a Jesucristo pero en realidad es santería pura... yo viví atada a este mundo hasta el año 2007, en el cual el Señor abrió mis ojos y me mostró que a quien le servía no era a el.. aunque llegué a ese mundo a los 5 años, fue hasta mis 27 años en el cual, en medio del proceso, el Señor me mostró ellos hicieron que yo prestara mi cuerpo para que sus demonios se apoderaran de mi, me decían que si no lo hacia perdería mi hogar, mis hijos mis estudios todo. y yo cedí, en el año 2007 perdí todo eso, el que era mi compañero en ese año me abandonó, me quito mis hijos, mi casa, todo. Yo empecé a clamarle a Dios y le decía :Señor, pero si tu me dijiste que si yo te servía nada de esto pasaría y entonces porqué me fallaste..? . y fue allí donde escuché su voz por primera vez diciéndome, a quien le estas sirviendo no es a mi sino a principados a demonios, y pude ver todo ese ese mundo donde estaba metida, y ver como le daba permiso a esos demonios para que usaran mi cuerpo.. pero aquella tarde, escuche la voz del todopoderoso, y tomé todo ese altar que tenia una cruz que llevaba en el pecho, un cordón que tenia en la cintura contras toda plegaria todo un traje blanco y zapatos blanco que usaba todo lo quemé, recuerdo que aquella tarde mi abuela casi mete las manos en esa candela y me decía: Dios te va a castigar y le dije: no abuela, el me esta libertando, son demonios abuela, demonios, no es Jesús al que le servíamos. y desde aquel día, empecé el camino del señor, han sido muchas cosas las que he pasado a lo largo de estos años, pero lo importante es que a pesar de todo el ataque que he tenido y todo lo que han tratado de hacer para apartarme de DIOS aquí he permanecido, firme y hasta que Cristo venga... amen amen

Esther Diaz Colombia Fui criada en un hogar cristiano, sin embargo al hacerme jovencita tomé mi propio camino conforme al mundo, sin embargo dentro de mi habia un profundo anhelo de Dios, así que cuando tenia 24 años en un viaje que realicé a otra ciudad huyendo de una situación emocional dolorosa llegué donde unos parientes creyentes quienes me llevaron a la iglesia, y allí con profunda convicción tuve un encuentro con mi salvador, y allí le entregué mi vida para siempre hace 38 años.

Envianos tu testimonio escrito por correo [email protected]/54+ 9 1150449329

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Guía práctica de Iglesias

Días y clases de cultos, direcciones, teléfonos Esta guía fue extraida con datos recogidos de Internet. Si usted nota algún cambio o diferencia con la realidad, le rogamos que se comunique con nosotros para corregir dicha influencia en el dato. Si su Iglesia no aparece en esta guía, comuniquese para agregarla. Dios lo Bendiga!!!!

Días y clases de cultos, direcciones, teléfonos

Esta guía fue extraida con datos recogidos de Internet. Si usted nota algún cambio o diferencia con la realidad, le rogamos que se comunique con nosotros para corregir dicha influencia en el dato. Si su Iglesia no aparece en esta guía, comuniquese para agregarla. Dios lo Bendiga!!!!

Iglesias

Pastores: Con el fin de bendecir a las personas que quieren volver al camino del señor realizamos ésta Guia práctica. Le pedimos que si su iglesia no figura tenga a bien pasarnos la iformación para poder agragarla. El Señor los Bendiga!!!

LANÚS O.

Iglesia Manantial de Vida : Mier 19hs Reu Oración / Sab 19hs Reu General 1er Dom/mes 18:30hs Reu Santa Cena / 2do Dom 18:30hs Reu Damas / 3er Dom 18:30hs Reu General / 4to Dom 18:30 hs Reu de Jóvenes / Dom 17hs Esc Dominical . F. J. Lagos 2246 . Colectivos 160 - 247(2-5) - 179(1-2) - 20. Iglesia Asamble de Dios (248) : Mier 19hs Reu General / Sab 19hs Reu General / 1er Dom del mes 08hs Oración y Reu Santa Cena / Dom 08hs - 18hs Reu General / Dom 16hs Esc Dominical. F.J.Lagos 2444 Colectivos 160 - 247(2-5) - 179(1-2) - 20 Iglesia Santidad a Jehová

Lun 19hs Reunión / Mie 19hs Reunión / Sab 19 hs Reunión Jorge Obon y Manuel Maza 3907 Colectivos 158 - 9 - 32(P) Iglesia Evangélica Colonia Alemana : Mar 19:30hs Reunión / Jue 15:30 - 19:30 Reunión / Sab 18hs Reunión / Dom 11hs - 19:30hs Reunión. Av Rivadavia 2157 Colectivos 520(D-B2) - 247(7) - 32 - 75 - 160 Iglesia Jesus Salva Mar 18hs Reu Oración / Jue 19hs Reu General / Dom 10hs Reunión. Crl Sayos 2530 Colectivos 160 - 32 - 520(D-B2) - 75 - 247(7) Iglesia OMBÚ Mar 20hs Reunión / Sab 20hs Reunión / Dom 9:30hs Reunión / Esc Dominical Dom 9:30hs. Dr Crotti 570 Colectivos 178(C-G-B) - 85(I-G-A) - 70 - 188(1-2-3) - 75 - 160 - 164 - 128 - 177 Iglesia El Faro Central Lanús O. Av 25 de Mayo 2144.

LANÚS E.

Iglesia El Faro Lanús E. : Mier 20hs Reu Oración / Sab 19hs Reu Jóvenes / Dom 11hs Reu General Magdalena 1040 Colectivos 524 - 271 - 33(B-C) - 521

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Villa Albertina

Visión de Fe : Mier 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Iparraguirre 2845 Colectivos 188(1) 117 - 2838(B1-B2) - 532 - 145 Ministerio Usted Decide : Mier 18hs Reu Oración / Sab 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Bidasoa 249 Colectivos 188(1) - 117 - 283(B1-B2) - 532 - 145 Teléfono

Visión de Fe : Mier 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Iparraguirre 2845 Colectivos 188(1) 117 - 2838(B1-B2) - 532 - 145 Ministerio Usted Decide : Mier 18hs Reu Oración / Sab 19hs Reu General / Dom 18hs Reu General Bidasoa 249 Colectivos 188(1) - 117 - 283(B1-B2) - 532 - 145

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Revista Cristiana - Edicion 10- Editada y producida por Canva.- Bajo Licensia Grp CampanaMartinez. Produccion; Flo Campana Direccion y Edicion General; Jorge Campana Correccion y supervicion; Poaol Martinez Miembros de la Iglesia “Manantial de Vida” F.J.Lagos 2244 pastor Eduardo Semeniuk. Contactos; [email protected] - [email protected]

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Produccion; Flo Campana Direccion y Edicion General; Jorge Campana Correccion y supervicion; Poaol Martinez Miembros de la Iglesia “Manantial de Vida” F.J.Lagos 2244 pastor Eduardo Semeniuk. Contactos; [email protected] - [email protected]

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