El diseño muestra una arquitectura sobria y compacta que se integra con el contexto de Montüiri mediante una volumetría escalonada, tonos claros y una composición cuidada de vanos, celosías y terrazas. Desde afuera, el edificio se percibe contenido y silencioso.
Los visuales explican no solo cómo se ve el proyecto, sino también cómo funciona y cómo se habita, reforzando la idea de Silence in Duality a través del equilibrio entre convivencia, introspección, luz y ventilación.