"Historias que quedan" - Revista Institucional de la EESO 699 - Octubre, 2026, Villa Ocampo, Santa Fe.
OPINIÓN
Observando el impacto del bullying (Fragmentos de ensayos - Por 5to Año B - EESO 699)
La convivencia en la escuela no es un escenario pasivo: se construye todos los días en los pasillos, en las aulas y en las pantallas que habitamos cotidianamente. Durante este ciclo lectivo, en el espacio curricular de Observatorio de Experiencias Comunicacionales, coordinado por la profesora Cecilia Ayala, nos propusimos mirar de frente una problemática que suele esconderse detrás de la costumbre: el acoso escolar.
A través de proyectos audiovisuales, como la realización de microvideos con Inteligencia Artificial para el certamen HackIA el Bullying; el corto audiovisual "No seas parte del silencio", y el análisis de las redes digitales y el impacto de los testimonios de resi liencia de los jóvenes Gianluca Bertello (autor del libro Reprogramado por el dolor) y Matías Peralta Proske (autor del libro Soy el Matías), comprendimos que los mensajes que emitimos o callamos construyen realidades
En un escenario atravesado por la inmediatez digital, nada de lo que hacemos es neutral. Cada gesto y cada omisión dejan una huella imborrable en el otro. Como señala la estudiante María González: “Vivimos en una época en la que es imposible no comunicar. Todo comunica: una palabra, un gesto, una historia de Instagram, un sticker, y también el silencio. Las palabras pueden construir una realidad donde un chico se sienta un monstruo, o pueden construir una realidad donde ese mismo chico se sienta acompañado”.
Así, entendimos que el hostigamiento muchas veces se disfraza de juego o de complicidad compartida, haciendo invisible el sufrimiento ajeno. Al respecto, Ludmila Vietta profundiza en la responsabilidad ética que implica comunicarnos: “Si solo observamos superficialmente, quizás pensemos que se trata de una broma. Sin embargo, una mirada más atenta permite comprender que detrás de esas acciones puede existir sufrimiento. Por eso, aprender a observar también significa aprender a no naturali zar determinadas formas de relacionarnos (…) Frente al bullying y frente a cualquier otra forma de violencia, nuestro compromiso debería ser utilizar la comunicación no para reproducir el daño, sino para cuestionarlo, acompañar a quienes lo sufren y construir espacios donde el respeto y la empatía tengan un lugar central”.
El punto de partida para transformar el clima escolar radica en el respeto más básico hacia los compañeros. Así lo sintetiza Marcos Vietta: “Lo más lindo fue todo lo que aprendí sobre el respeto hacia mis compañeros, y que ciertas palabras o acciones pueden generar mucho daño a las personas”.