La entrevista y las habilidades del orientador
Herramienta principal:
La entrevista es el procedimiento característico del modelo clínico porque permite una intervención directa e individualizada. Es una conversación planificada que tiene como propósito comprender la situación de la persona y favorecer su crecimiento personal.
Durante la entrevista se exploran dos dimensiones:
Cognitiva: los pensamientos, las interpretaciones y la manera de comprender los acontecimientos.
Emocional: los sentimientos y las reacciones que acompañan las experiencias.
Cuidar la duración y el ambiente de la conversación.
Habilidades necesarias del orientador:
Escucha activa: Prestar atención al mensaje verbal y emocional de la persona.
Empatía: Comprender lo que experimenta la persona y comunicar esa comprensión.
Respeto: Reconocer la dignidad de la persona y su derecho a tomar decisiones.
Autenticidad y claridad: Comunicarse con sinceridad y formular preguntas concretas.