Fases del modelo clínico
La clasificación de Bisquerra (1998), el modelo clínico comprende cuatro fases principales que organizan el proceso de ayuda.
Inicio y estructuración de la relación de ayuda: Se establece el primer contacto y se crea un ambiente de confianza. La persona puede solicitar ayuda por iniciativa propia o ser orientada por familiares, tutores o docentes.
Se analiza la situación para comprender las experiencias, los sentimientos y las percepciones de la persona. Se busca aclarar cuál es la dificultad y cómo la interpreta.
Tratamiento en función del diagnóstico: Se identifican alternativas y se establecen planes de actuación. La persona orientada participa en las decisiones y define la dirección de los cambios que desea realizar.
Seguimiento y evaluación:
Se revisa la aplicación de los planes y se evalúan sus efectos para identificar avances y aspectos que requieren ajustes.
Las fases no se limitan a escuchar un problema: permiten organizar una intervención y valorar sus resultados.