Revista Musical Ruso-Peruana.
DE CAGLIARI PARA EL MUNDO
Por Diana Castillo
Cuando hablamos de Italia no podemos dejar de pensar en hermosas ciudades, vino, pasta y mucha ópera. Es, sin duda, uno de los países más bellos en cuanto a arquitectura, arte y cultura. Para todos los que estudiamos en un Conservatorio de Música y sobretodo, como en mi caso, la especialidad de canto, Italia viene hacer el podio en el cual muchos cantantes de ópera desean, con todas sus ansias, estar. No podemos dejar de lado su enorme influencia en el mundo del Arte, de la cultura y de las Artes escénicas. Si bien Italia es el destino del canto y la ópera. ¿Qué ocurre con la dirección de orquesta? Dentro de este maravilloso mundo, se conoce a grandes exponentes de la batuta, como Arturo Toscacini, Riccardo Muti, Claudio Abbado y porqué no al grandioso compositor de música para cine, el entonces director Enniio Morricone.
Hace unas semanas llegó a nuestras manos la historia de un nuevo director de orquesta. De Italia y de una ciudad cuyo nombre se asemeja a su hermoso diseño arquitectónico fílmico que trajo hacia nosotros, los recuerdos de una Italia musical, amiga y extremamente estilo de Giuseppe Tornatore. Este nuevo director de orquesta proviene de la ciudad de Cagliari, una ciudad capital de la isla de Sardegna. Su historia es, tal vez, parecida a muchos, quienes iniciamos en la música desde temprana edad y que por azares del destino tuvimos que dejarla. Entonces, el antiguo mito de que se debe permanecer en los estudios sino peligra el talento y por ende, la práctica, es con esta historia, un mito. Gianluigi Dettori, un juez, sí un juez de Cagliari cuyo talento nunca se esfumó. Y es que la musa es impredecible, podemos dejarla, pero ella jamás nos deja.
Gianluigi Dettori nació en Cagliari (Italia) en 1970 y mostró un gran entusiasmo por el ritmo y la música. A los 6 años empezó a apasionarse por los teclados, y a los 12 comenzó a tomar clases de órgano y piano. En 1984 fue admitido en el Conservatorio de Cagliari para estudiar composición, pero la asistencia simultánea en el Liceo científico les obligó a abandonar temporalmente sus estudios musicales.Tras licenciarse en Derecho y ser posteriormente seleccionado como ganador del concurso para magistrado ordinario en el Ministerio de Justicia como Fiscal en la Fiscalía de Bérgamo, en 2012 conoció al maestro Bruno Santori quien, al darse cuenta de sus particulares inclinaciones artísticas, le animó a retomar sus estudios musicales.