Revista Musical Ruso-Peruana.
ARTÍCULO
Al director se le plantea en algunos momentos el dilema interno entre el concepto sinfónico y el concepto de acompañamiento; con eso no estoy diciendo que sean incompatibles, si no que dependiendo de dónde se ponga el acento, la ejecución de un pasaje o fragmento se decantará hacia un resultado diferente. No estamos en esta obra ante un mero acompañamiento musical, si no ante una complejidad de elementos que no se pueden obviar y ante los que el director debería tener cierta flexibilidad.
Además de los aspectos relacionados, el público también va a desempeñar su papel para que surja la magia emocional que lo retroalimente a él y a los intérpretes de forma simultánea. Sin duda estamos ante una de las obras que por varios factores, pero principalmente por su belleza melódica, impactan y emocionan al público.
Nadie queda indiferente ante esta grandiosidad orquestal y melódica. Aquí de nuevo si me permiten la apreciación personal, el director ha de saber contener un poco su propia emoción para no caer en la posibilidad de desvirtuar la ejecución musical.
El Lago de los Cisnes de Tchaikowsky es sin duda alguna una obra inolvidable para el gran público, para el conjunto de los artistas que intervienen en su representación y para quién en ese momento tenga el honor y la responsabilidad de estar en el podio.