COSTA RICA: UN PAÍS PEQUEÑO
CON PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Entre dos océanos, una identidad diversa y una economía conectada con el mundo.
Costa Rica, oficialmente denominada República de Costa Rica, se encuentra ubicada en América Central. Limita al norte con Nicaragua y al sureste con Panamá, mientras que sus costas se extienden entre el océano Pacífico y el mar Caribe. Su capital es San José y cuenta con una superficie aproximada de 51.100 km².
A pesar de su extensión territorial, Costa Rica ocupa un lugar destacado en la región por su estabilidad institucional, su riqueza natural y su participación en el comercio internacional. Su ubicación geográfica le proporciona una conexión estratégica con distintos mercados y facilita su relación comercial con países de América, Europa y otras regiones.
Costa Rica es una república democrática y presidencialista, organizada bajo el principio de separación de poderes. Su estructura administrativa está conformada por siete provincias: San José, Alajuela, Cartago, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limón, divididas a su vez en 84 cantones.
Uno de los aspectos más representativos de su organización política es la abolición del ejército como institución permanente, establecida constitucionalmente en el artículo 12. Además, el país cuenta con instituciones encargadas de orientar diferentes áreas del desarrollo nacional, entre ellas el comercio exterior, la promoción de exportaciones y la protección de la biodiversidad.
Costa Rica cuenta con una población aproximada de 5,15 millones de habitantes, según los datos del Banco Mundial correspondientes a 2025. Su sociedad se caracteriza por una diversidad cultural construida a partir de tradiciones indígenas, europeas, afrocaribeñas y asiáticas, junto con diferentes procesos migratorios.
El español es el idioma oficial, aunque también se reconocen las lenguas indígenas nacionales como parte del patrimonio cultural del país. Esta diversidad se refleja en sus expresiones culturales, tradiciones y formas de organización social.
La población costarricense mantiene una relación importante con su entorno natural, aspecto que también forma parte de la imagen internacional del país y de su proyección en actividades relacionadas con el turismo, la conservación y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.