ACOMPAÑAMIENTO ADULTO
Esta sección es importante porque las actividades no producen aprendizajes por sí solas: la manera en que el adulto prepara el ambiente, interactúa y acompaña también influye en las oportunidades de aprendizaje.
Durante las experiencias, el adulto cumple un rol de mediador, observador y facilitador. Su función no consiste en dirigir cada acción del niño, sino en ofrecer oportunidades para que explore, experimente, tome iniciativas y construya aprendizajes.
Acompañar sin apresurar: permitir que cada niño explore a su propio ritmo.
Escuchar y responder: reconocer los gestos, palabras, miradas y expresiones infantiles.
Ofrecer oportunidades: disponer materiales variados y espacios adecuados para la exploración.
Favorecer la autonomía: permitir que los niños intenten realizar acciones por sí mismos, ofreciendo ayuda cuando la necesiten.
Reconocer los intereses: considerar aquello que despierta curiosidad y motivación.
Generar seguridad afectiva: mantener una presencia cercana, respetuosa y disponible.
Algunas consideraciones importantes: