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EXPERIENCIAS PARA FAVORECER EL DESARROLLO INTEGRAL DE NIÑOS Y NIÑAS DE 18 A 31 MESES
Explorar, descubrir, jugar y crecer
Matilde Ibarra - 2026
L a primera infancia constituye una etapa fundamental en la vida de los niños y niñas, ya que durante estos primeros años se producen importantes transformaciones en las distintas dimensiones de su desarrollo. Entre los 18 y 31 meses, los niños y niñas amplían progresivamente sus posibilidades de comunicación, fortalecen sus habilidades motoras, desarrollan mayor autonomía y comienzan a comprender y relacionarse de nuevas maneras con el entorno que los rodea.
En este contexto, el juego, la exploración y las experiencias cotidianas adquieren un papel fundamental, pues permiten que los aprendizajes se construyan de manera activa y significativa.
La presente revista, denominada «Baúl de pequeños aprendizajes», tiene como propósito ofrecer al equipo educativo un conjunto de experiencias pedagógicas orientadas a favorecer el desarrollo del lenguaje, el pensamiento, la autonomía, la motricidad fina y la motricidad gruesa en niños y niñas de 18 a 31 meses.
Las propuestas consideran la importancia de respetar los ritmos individuales, reconocer los intereses infantiles y proporcionar ambientes seguros, afectivos y enriquecedores, donde cada niño y niña tenga oportunidades de explorar, experimentar, participar y aprender.
Este material busca ser un recurso complementario para la labor educativa, ofreciendo ideas que puedan adaptarse a las características, necesidades y posibilidades de cada grupo.
¿Cómo aprenden los niños y niñas de 18 a 31 meses?
Una mirada breve a las características que distinguen esta etapa.
Antes de presentar las experiencias, incluiría una sección que explique qué sucede durante este período.
Entre los 18 y 31 meses, los niños y niñas atraviesan importantes cambios en sus formas de comunicarse, desplazarse, explorar, jugar y relacionarse con otras personas. Progresivamente adquieren nuevas habilidades y muestran mayor iniciativa para participar en las actividades cotidianas.
Para comprender mejor esta etapa, podemos distinguir dos períodos orientativos:
18 a 24 meses
Comienzan a utilizar más palabras y gestos para expresar sus necesidades.
Exploran objetos mediante acciones como introducir, sacar, apilar y trasladar.
Caminan con mayor seguridad y comienzan a correr de manera progresiva.
Muestran interés por realizar algunas acciones por sí mismos.
Imitan acciones de los adultos y comienzan a desarrollar juegos de representación sencillos.
25 a 31 meses
Segundo período
Comienzan a combinar palabras con mayor frecuencia.
Muestran mayor iniciativa para colaborar en actividades cotidianas.
Comienzan a participar en juegos sencillos junto a otros niños y niñas.
Primer período
Segundo período
El Baúl del Lenguaje
Propósito: favorecer la comunicación y la expresión oral mediante experiencias significativas.
Una caja sorpresa contiene animales, frutas y objetos cotidianos. ¡Cada niño saca un tesoro, lo descubre y nos cuenta qué es o qué sonido hace!
Con títeres de animales, inventamos pequeñas conversaciones y sonidos. Los niños pueden imitar, responder y participar en la historia.
¡Hola, hola! ¿Quién me llama?
Utilizamos teléfonos de juguete para jugar a llamar a un amigo, saludar y despedirnos. Invitamos a los niños a responder con palabras, sonidos o gestos.
Creamos una pequeña orquesta con instrumentos infantiles seguros. Cantamos, repetimos palabras y acompañamos las canciones con movimientos.
Creamos un pequeño mercado con frutas y verduras de juguete. Jugamos a comprar y vender, nombrando los alimentos y utilizando expresiones como «quiero», «dame» y «gracias».
Propósito: favorecer la exploración, la curiosidad, la resolución de problemas y el pensamiento lógico inicial.
Buscamos objetos grandes de distintos colores escondidos a la vista por la sala. Luego los agrupamos y descubrimos cuáles se parecen.
¡A descubrir qué pasa!
Usamos rampas y pelotas grandes para experimentar: ¿cuál llega más lejos?, ¿qué pasa si la soltamos desde arriba? ¡Pequeños científicos en acción!
Ayudemos a cada figura a llegar a casa
Presentamos figuras grandes y sus espacios correspondientes. Los niños prueban, comparan y buscan dónde encaja cada una.
¡Rescatemos al juguete!
Un juguete queda escondido bajo pañuelos o telas livianas. Los niños deberán descubrir dónde está y encontrar la manera de rescatarlo.
Con bloques grandes armamos casas, torres y caminos. Los niños prueban distintas formas de construir y descubren qué sucede cuando agregan o quitan piezas.
El Baúl de la Autonomía
Propósito: promover la iniciativa, la independencia progresiva y la confianza en las propias capacidades.
¡Tenemos una misión! Cada juguete debe volver a su casita. Los niños ayudan a guardar y clasificar los materiales en sus canastos.
¡Manos limpias!
Acompañamos el lavado de manos con una canción y espuma de jabón. Los niños participan en cada paso con apoyo del adulto.
Preparamos prendas sencillas, gorros y zapatos para practicar cómo ponérselos y quitárselos. ¡Cada intento cuenta!
Con una jarrita liviana y vasos pequeños, los niños practican servir agua durante una comida, siempre acompañados por un adulto.
Jugamos a preparar una mochila guardando nuestras pertenencias. Los niños reconocen sus objetos y practican organizar sus cosas.
El Baúl de la Motricidad Fina
Propósito: favorecer la coordinación óculo-manual, la precisión progresiva y la manipulación de objetos.
Creamos monstruos divertidos con masa no tóxica y apta para la edad. Amasamos, aplastamos y damos formas usando nuestras manos.
Una caja decorada como monstruo tiene una boca grande. Los niños introducen pelotas grandes y livianas para darle de comer.
¡Decoremos!
Entregamos pegatinas grandes y fáciles de despegar para decorar flores dibujadas en una hoja. Los niños practican tomar, despegar y pegar utilizando sus dedos.
Con crayones gruesos o esponjas grandes y pintura lavable no tóxica, creamos trazos, manchas y formas libremente sobre papel.
Presentamos recipientes seguros con tapas grandes y fáciles de manipular. Los niños abren, cierran y descubren los objetos que guardan.
El Baúl de la Motricidad Gruesa
Propósito: favorecer el equilibrio, la coordinación general, el desplazamiento y el control corporal.
Creamos un pequeño recorrido con túneles, colchonetas y módulos bajos. Los niños gatean, caminan y exploran como pequeños aventureros.
¡A rodar la pelota!
Rodamos una pelota grande entre compañeros y la seguimos por el espacio. Invitamos a empujarla, perseguirla y devolverla.
Preparamos un camino firme y antideslizante con superficies de distintas texturas. Los niños recorren el trayecto explorando con sus pies.
¡Arriba y abajo!
Ubicamos objetos grandes y seguros a distintas alturas, siempre al alcance y sin necesidad de trepar. Los niños se agachan, se estiran y se ponen de pie para alcanzarlos.
Esta sección es importante porque las actividades no producen aprendizajes por sí solas: la manera en que el adulto prepara el ambiente, interactúa y acompaña también influye en las oportunidades de aprendizaje.
Durante las experiencias, el adulto cumple un rol de mediador, observador y facilitador. Su función no consiste en dirigir cada acción del niño, sino en ofrecer oportunidades para que explore, experimente, tome iniciativas y construya aprendizajes.
Acompañar sin apresurar: permitir que cada niño explore a su propio ritmo.
Escuchar y responder: reconocer los gestos, palabras, miradas y expresiones infantiles.
Ofrecer oportunidades: disponer materiales variados y espacios adecuados para la exploración.
Favorecer la autonomía: permitir que los niños intenten realizar acciones por sí mismos, ofreciendo ayuda cuando la necesiten.
Reconocer los intereses: considerar aquello que despierta curiosidad y motivación.
Generar seguridad afectiva: mantener una presencia cercana, respetuosa y disponible.
Algunas consideraciones importantes:
Los Autores
Cinco referentes teóricos que orientan nuestras propuestas educativas.
Plantea que los niños construyen conocimientos mediante la interacción activa con el entorno. Durante el período sensoriomotor y la transición hacia el pensamiento preoperatorio, la exploración y la representación simbólica adquieren especial importancia.
Relacionado con: pensamiento, exploración y juego simbólico.
Destaca la importancia de la interacción social y del acompañamiento de otras personas en la construcción de aprendizajes. El lenguaje y la mediación del adulto cumplen un papel fundamental.
Relacionado con: lenguaje, comunicación y aprendizaje compartido.
Sus aportes destacan la importancia del movimiento libre, el respeto por los ritmos individuales y la autonomía progresiva, dentro de un ambiente seguro y de relaciones afectivas estables.
Relacionado con: motricidad, autonomía y cuidado respetuoso.
Propone favorecer la independencia mediante un ambiente preparado, materiales accesibles y oportunidades para que los niños participen activamente en sus aprendizajes.
Relacionado con: autonomía, exploración y vida cotidiana.
Recomendaciones de Seguridad
Consideraciones fundamentales antes, durante y después de cada experiencia.
Ambiente seguro
Materiales seguros
Preparar un ambiente limpio, organizado y seguro.
Revisar que los materiales sean adecuados para niños y niñas menores de tres años.
Considerar al grupo
Recursos accesibles
Considerar los intereses y características del grupo.
Explicar las propuestas mediante palabras sencillas y demostraciones.
Ofrecer ayuda cuando sea necesaria, sin limitar la iniciativa infantil.