Querido docente:
¿Alguna vez has tenido un estudiante que no se queda quieto, que lee distinto o que ve el mundo de una forma que no coincide con la de la mayoría? Quizá no es un problema de actitud, sino de otra forma de aprender.
En los salones de bachillerato conviven mentes muy diversas. La neurodivergencia, que incluye condiciones como el TDAH, el autismo, la dislexia y las altas capacidades, forma parte de esa diversidad.
Esta revista nació para acercarte a ese tema de forma clara y práctica. Aquí encontrarás qué es la neurodivergencia, cómo se puede manifestar en el aula, qué mitos conviene dejar atrás y algunas estrategias sencillas para que todos tus estudiantes puedan aprender y participar.
Te invito a recorrer estas páginas con curiosidad y a preguntarte cómo puedes abrir tu clase a más formas de aprender. Porque cuando enseñamos de una sola manera, algunos se quedan fuera; cuando ampliamos las posibilidades, todos ganamos.
Docente: Flora Franco