GUÍA DEL CATEQUISTA - PREPARACIÓN A LA PRIMERA COMUNIÓN
Por eso, los católicos podemos acudir a María en oración, pedir su intercesión y aprender de su ejemplo. Ella nos acompaña maternalmente en nuestro camino de fe y siempre nos orienta hacia Jesús.
María y la Primera Comunión María nos ayuda a preparar el corazón para recibir a Jesús en la Eucaristía. Su ejemplo nos invita a:
Escuchar con atención la Palabra de Dios. Participar con amor y respeto en la celebración de la Eucaristía. Recibir a Jesús con fe y alegría. Perdonar, compartir y servir a los demás. Agradecer a Dios por el regalo de Jesús.
Idea clave para el catequista: No presentamos a María como alguien que reemplaza a Jesús, sino como su madre, discípula y modelo de fe, que nos conduce a Él.
4. Actividad: “El jardín de las virtudes de María”
15 minutos Materiales: hojas de colores, lápices, colores, tijeras de punta redonda, pegamento y una cartulina.
Desarrollo: Entrega a cada niño una flor de papel con cinco pétalos. En el centro, escribirá: “María, madre de Jesús”. En cada pétalo escribirá una virtud: fe, humildad, servicio, amor y confianza. Debajo de cada virtud, dibujará o escribirá una acción concreta para vivirla. Cada niño compartirá una de sus acciones con el grupo. Organicen todas las flores en una cartulina con el título: “Queremos aprender de María para seguir a Jesús”.
Ejemplos para orientar a los niños: Virtud de María Mi compromiso Fe Oraré y confiaré en Dios. Servicio Ayudaré en casa sin esperar un premio. Humildad Reconoceré mis errores y pediré perdón. Amor Trataré a mis compañeros con respeto. Confianza Pediré a Dios que me ayude a elegir el bien.