GUÍA DEL CATEQUISTA - PREPARACIÓN A LA PRIMERA COMUNIÓN
Es importante que el catequista enseñe el sentido de cada oración y permita también momentos de silencio y oración espontánea. Los niños necesitan descubrir que pueden hablar con Dios con sus propias palabras, expresar lo que sienten y aprender a escuchar en el silencio.
Desarrollo del encuentro
1. Bienvenida y motivación
Pregunta: ¿Con quién hablamos cuando necesitamos ayuda? ¿Cómo expresamos agradecimiento? ¿Creen que podemos hablar con Dios en cualquier momento? Explica que la oración no necesita un lugar especial para comenzar, aunque existen momentos y lugares que nos ayudan a concentrarnos.
10 minutos Lee Mateo 6,5 13. Destaca que Jesús enseña a orar con sinceridad y confianza, sin convertir la oración en una forma de aparentar ante los demás.
3. Aprendemos: explicación doctrinal
Explica las oraciones principales: Señal de la Santa Cruz. Es un gesto de fe en la Santísima Trinidad y un recuerdo de nuestra pertenencia a Cristo. La hacemos al comenzar y terminar muchas oraciones. Padre Nuestro. Es la oración que Jesús enseñó. Nos recuerda que Dios es Padre, que necesitamos su voluntad, su alimento, su perdón y su ayuda. Ave María. Recoge palabras del Evangelio y pide la intercesión de María, Madre de Jesús. Nos enseña a contemplar la obra de Dios en ella y a confiar en su oración. Gloria. Es una alabanza a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Credo. Es una profesión de fe. Resume las verdades fundamentales que los cristianos creen acerca de Dios Padre, Jesucristo, el Espíritu Santo, la Iglesia y la vida eterna. Ángel de la Guarda. Es una oración tradicional que expresa confianza en la protección de Dios y en la compañía de sus ángeles. Acto de Contrición. Expresa arrepentimiento por los pecados y el propósito de cambiar con la ayuda de la gracia de Dios. Salve. Es una oración mariana que pide la intercesión de María y expresa nuestra esperanza en Cristo. Oración de acción de gracias. Consiste en reconocer los regalos recibidos y agradecer a Dios por la vida, la familia, la fe y las personas que nos acompañan. Aclara que existen distintas versiones aprobadas o tradicionales de algunas oraciones. Conviene enseñar a los niños la formulación que utiliza habitualmente la parroquia.