GUÍA DEL CATEQUISTA - PREPARACIÓN A LA PRIMERA COMUNIÓN
La Eucaristía es el sacramento en el que se hace presente sacramentalmente el sacrificio de Cristo y en el que la Iglesia celebra su muerte y resurrección. Es fuente y culmen de la vida cristiana porque contiene al mismo Cristo y alimenta la comunión con Él y con la Iglesia. La Eucaristía fue instituida por Jesús durante la Última Cena. En los Evangelios sinópticos y en la primera carta a los Corintios encontramos el relato de la institución, en el que Jesús toma el pan, da gracias, lo parte y lo entrega a sus discípulos, y hace lo mismo con el cáliz. La Iglesia católica enseña que Cristo está realmente presente en la Eucaristía: bajo las especies de pan y vino, Cristo entero
Cuerpo, Sangre, alma y divinidad se hace presente sacramentalmente. Por la consagración, la sustancia del pan y del vino se convierte en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, aunque permanecen las apariencias sensibles del pan y del vino. La Iglesia denomina a esta transformación transubstanciación. Esta enseñanza debe transmitirse a los niños con claridad, sin intentar explicar el misterio como si fuera un fenómeno físico ordinario. No se trata simplemente de recordar a Jesús o de representar simbólicamente su presencia. En la Eucaristía, Cristo se nos da verdaderamente como alimento espiritual. La Comunión nos une más profundamente a Cristo, fortalece la vida de gracia, aumenta la caridad, nos separa del pecado y nos une a los demás miembros de la Iglesia. No debe enseñarse como un premio para quienes nunca se equivocan, sino como un encuentro sacramental que requiere preparación y disposición. Quien tiene conciencia de pecado grave debe recibir primero la Reconciliación antes de comulgar. También es importante enseñar que la participación en la Misa no se reduce a recibir la Comunión. Escuchar la Palabra, orar, participar en la plegaria eucarística, dar gracias y vivir la caridad forman parte de nuestra respuesta al don de Cristo.
Desarrollo del encuentro
1. Bienvenida y motivación
Muestra un pan y pregunta: ¿Para qué necesitamos alimento? ¿Qué significa compartir el pan? ¿Qué creen que quiso enseñar Jesús cuando habló del Pan de Vida? Explica que el alimento sostiene nuestra vida corporal y que Jesús utiliza la imagen del pan para ayudarnos a comprender que necesitamos de Él para vivir espiritualmente.
2. Escuchamos la Palabra
10 minutos Lee Juan 6,35 y después un fragmento de Lucas 22,14 20.