GIULIA BE: EL IDIOMA DE SER QUIEN ERES La artista brasileña inicia una nueva etapa con un proyecto trilingüe de 21 canciones, una obra construida desde la emoción, la identidad y la libertad de no encajar en una sola caja.
Esta parada en Toronto forma parte de la nueva fase 2026 del tour aniversario, que arrancó con fuerza en el Palacio de los Deportes el pasado 31 de enero, consolidando que esta celebración está lejos de terminar. La gira incluye dos fechas en Canadá Montreal y Torontomarcando un momento histórico para la banda y para la comunidad latinLa conversación con Max, realizada en el marco de Te lo cuento de ON LATINO, deja ver a un artista que ha crecido sin perder espontaneidad, pero que hoy habla con mayor claridad sobre su visión, su identidad y el lugar que quiere ocupar dentro de la música latina. Desde aquella entrevista en Billboard Miami, su evolución ha sido evidente: más canciones, más experiencia, más conexión con el público y una propuesta que ya no se siente en búsqueda, sino en expansión.
Su nuevo EP llega con cinco canciones que dialogan entre sí como capítulos de una misma historia. No son temas sueltos ni una colección sin hilo conductor. Max lo pensó como un relato emocional que se despliega desde el desencanto hasta la adicción afectiva, pasando por la nostalgia, el deseo y esa dificultad tan humana de soltar lo que ya no hace bien.
"Yo pensé que era una canción muy fuerte, porque es una pregunta que tú quieres hacer, aunque tú no estés listo para escuchar la respuesta”, dijo sobre “Dime", el punto de partida del proyecto. Y ahí está una de las claves de este EP: la honestidad no se esconde, se convierte en estructura. Lo que para otros sería solo una canción, para Max se transformó en universo.
Una historia que va más allá del amor
Cuando se le pidió imaginar el EP como una relación, Max fue directo: no habló de enamoramiento ni de reconciliación. Habló de una etapa más compleja, más incómoda y, en cierto modo, más real: la del vínculo que ya terminó, pero del que todavía queda una especie de dependencia emocional. "Ya terminó, no tiene más amor, no tiene más sentimiento, pero solo queda la adicción", explicó. Esa respuesta define el corazón de Cosas que no olvido: una obra que no romantiza el dolor, sino que lo examina desde sus matices más incómodos. Porque, como él mismo reconoce, a veces lo más difícil no es una ruptura directa, sino la costumbre, eso que se queda cuando el amor ya no está.
La canción que da nombre al EP ocupa un lugar especial dentro de la narrativa. Para Max, no solo habla de una relación, sino también de algo más profundo: la cultura, la familia y Brasil. “Mi cultura, mi familia, mi Brasil, eso es imposible", dijo cuando le preguntaron qué es lo que nunca podría olvidar. Esa frase revela que el EP no solo está anclado en una historia sentimental, sino también en su identidad como artista y como hombre brasileño.
a que esperaba este debut con ansias. Lejos de tratarse de un simple regreso, esta etapa representa la evolución de un tour que ha recorrido múltiples ciudades y continúa sumando escenarios clave en Norteamérica.
La emoción detrás de cada letra
Max insiste en que no hace música desde el ruido exterior, sino desde la observación. No necesita estar viviendo exactamente una historia para escribirla. Prefiere escuchar lo que les pasa a otros, absorber emociones, captar detalles y traducirlos en canciones que se sientan cercanas. "Yo soy un tipo muy tranquilo, siempre en la mía, pero por eso yo tengo que estar siempre escuchando lo que la gente está diciendo", confesó.