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Reflexiones sobre lo cotidiano, las contradicciones sociales y aquello que solemos pasar por alto.
Entre discursos dominantes, desigualdades y realidades que merecen ser escuchadas
Pierrot
Les damos la bienvenida a este espacio de expresión, donde encontrarán los aportes que nos llegaron al correo. Este es un espacio para todxs.
Esperamos que puedan disfrutarlos y se sientan cómodxs para seguir participando en otras ediciones.
Muchas gracias a todxs quienes nos escribieron <3
¿QUE ENCONTRARÁS?
Páginas de los siguientes escritos:
Valparaíso tiene mi final pero mí ciudad tiene mi origen
Hace casi 15 años que vivo en esta ciudad, a veces me siento porteña, otras veces no A veces siento que pertenezco a esta ciudad pero a costa de olvidar lo que se siente comer la comida de allá, respirar el aire de allá, dormir allá, despertar allá
A veces me siento como una traidora
Extraño nadar en esas aguas
Extraño jugar hasta tarde con mis primas y reírnos de la mínima estupidez
Extraño pelear con mi abuela, que descanse en paz
Extraño dormir casi desnuda por el calor de las noches
Extraño tomar el sol incluso en invierno
Extraño esos veranos de 40 grados
Valparaíso tiene mi final pero mi ciudad tiene mi origen
-Eulalio
Octubre, 2026
Bajo la luz de la luna es que veo caer los copos, cubriendo mis orejitas. Mamá dice que ya no podremos volver a nuestra madriguera, pero no entiendo por qué.
Veo como una luz anaranjada y violeta ilumina cada vez más el bosque y, a pesar de no haber nieve, los copos siguen cayendo cubriéndome de pies a cabeza.
Mamá dice que debemos ocultarnos o nos encontrarán, pero yo no entiendo de qué exactamente, solo pienso en los frutos que dejé en casa para comer esta noche.
Derrepente, una llama flameante se acerca cada vez más a nuestro pequeño escondite bajo un viejo roble, y veo como, de cada árbol, arbusto y pequeña flor brotan copos que caen y se convierten en polvillo negro.
A medida que la luz crece y el calor de las llamas me agobia, mi hogar se va poniendo más gris y desolado,y ahora es que comprendo.
Junto a estas llamas, siento pisadas de estos seres, grandes y violentos, que desean apropiarse de estos grandes suelos forestales llenos de vida, para volverlas un objeto más de su ambición.
Miro a mi madre y, con tristeza, noto como su colita esponjosa se chamusca por el calor que irradia la llama que nos rodea, y no me queda más remedio que recostarme en su costado y cerrar mis ojos, esperando que todo sea un mal sueño.
-Petricor
Octubre, 2026
Estoy molesta, compañerxs. Escribo porque estoy molesta. También escribo cuando estoy feliz, pero esta vez estoy molesta. ¿Y cómo no estarlo? Si vivimos en un país donde reina la injusticia y el villano gobierna. A veces siento que tengo tanto por decir pero cuando intento hablar no puedo. La rabia que me produce la injusticia me llega hasta los tuétanos.
La compañera Fabiola Campillai fue agredida por un ex capitán de carabineros (en adelante paco) de nombre Patricio Maturana, el 26 de noviembre de 2019, en el contexto del estallido social. Esa tarde, Campillai se dirigía a su trabajo desde San Bernardo, cuando el paco Maturana le lanzó una bomba lacrimógena directamente al rostro. La compañera perdió la vista, el gusto y el olfato. Al paco se le condenó a 12 años y 183 días, y se abonó a su condena el tiempo que “cumplió” estando en la comodidad de su casa.
El pasado 17 de octubre leí la noticia de que le fue aprobado el beneficio de libertad condicional, que estará vigente el 2 de diciembre, cuando el paco cumpla “el tiempo mínimo exigido”. ¿Acaso 3 años es un tiempo mínimo para dejar en libertad a un sanguinario que ha negado firmemente haber violado los derechos humanos en el estallido? Me revuelve la vida, no el estómago. Qué forma de castigar a quienes han sido víctimas del estado. ¿De qué forma nos sentimos segurxs si las fuerzas armadas y policiales son los yanaconas de la actualidad? Traicionerxs de la patria y del pueblo.
Asqueada me siento, compañerxs, me repugna la poca conciencia, consecuencia y empatía tanto de quienes nos gobiernan y nos reprimen como de nuestro propio pueblo. Me impresiona los disparates que puede llegar a decir una persona con tal de ser despojada del pueblo e “incluirse” a los más acomodados. Aborrezco el odio sin sentido que se le tiene a la izquierda chilena y a quienes empatizamos con ella. Mi corazón está bien a la izquierda, compañerxs, y no hablo solo de la anatomía.
Me queda un atisbo de esperanza. La esperanza siempre está puesta en el pueblo, somos quienes llevamos a cabo los movimientos sociales capaces de cambiar una estructura rígida. Pero esto no se da solo, no es cuestión del azar. Tenemos que ser capaces de salir de lo individual, de lo que nos tiene dormidxs, “paveando”. Es necesario incrementar la reflexión, el compañerismo, el debate y el pensamiento crítico. Unámonos y salgamos a las calles, compañerxs. Debe haber alguna forma de hacerle frente al villano.
Hay algunos que se hinchan con gran esmero
Sirviendo la codicia del extranjero
Y otros que se solazan por mil dinares
-Patas de lana
Octubre, 2026
Cuando salgo a la calle y me pongo a pensar, en todas esas veces que pude hablar, cuando salgo a la plaza y me pongo a pensar, en todo este tiempo que quise gritar.
El tiempo pasa y no hay atrás, sin embargo, los recuerdos me vuelven a llegar, y mi mente se invade de una nostalgia que es capaz, de envolverme como el viento de aquella tempestad.
Y de repente por mis oídos se escucha el mar, y es lo único que logra calmar, todos estos pensamientos y nostalgias, por una vida que no viví pero que siento como mía.
El viento me envuelve una vez más, cierro los ojos y vuelvo a pensar, en los acontecimientos que una vez sucedieron y que hoy se vuelven a hacer realidad.
El agua que corre por mi cara se fusiona con el mar, el cielo también llora por los que ya no están, las flores que una vez crecieron, se volvieron a marchitar.
Y no sé cuándo volverán a brillar.
Terminar con el dolor de no sentirte
Que no me ignores y me consideres
Porque sobre todo ya no estás a mi lado
A mi lado solo está tu recuerdo y los momentos.
Octubre, 2026
-Emba
Octubre, 2026