Benceno (C6H6) y Formaldehído: Clasificados por la OMS como carcinógenos humanos de Clase 1. El benceno es un compuesto mielotóxico severo asociado al riesgo de leucemia, mientras que el formaldehído irrita gravemente las mucosas y vías respiratorias.
Acroleína y Furfural: Agentes alquilantes altamente irritantes procedentes de la combustión de triglicéridos y lípidos en el tejido adiposo o hepático.
Tolueno, Xileno y Estireno: Disolventes orgánicos aromáticos liberados frecuentemente al cauterizar tejido epidérmico o muscular; su inhalación causa depresión del sistema nervioso central, fatiga y cefaleas.
Sevoflurano: Se han detectado trazas de este gas anestésico común dentro del humo quirúrgico, lo que demuestra la capacidad de los tejidos del paciente para retener y re-evaporar fármacos durante la cirugía.
Durante la pirólisis tisular provocada por los equipos de energía, se liberan decenas de compuestos orgánicos volátiles (COVs) tóxicos al aire del quirófano. La composición exacta de estos químicos depende en gran medida del tipo de tejido que se esté cortando o coagulando.