MANIFESTACIONES CLÍNICAS EN EL PERSONAL
Afectaciones agudas y enfermedades crónicas derivadas de la inhalación de humo quirúrgico; La inhalación constante de bioaerosoles y productos de combustión en el quirófano no solo genera molestias momentáneas, sino que desencadena respuestas inflamatorias sistémicas a largo plazo. Cerca del 48% del personal de salud expuesto de manera rutinaria manifiesta sintomatología asociada durante o inmediatamente después de las intervenciones quirúrgicas.
Cefalea Tensional y Mareos: Desencadenados por la inhalación de monóxido de carbono (CO) y disolventes neurotóxicos como el tolueno presentes en el humo quirúrgico. Irritación Ocular Severa (Epífora): Lagrimeo constante, ardor y conjuntivitis química provocada por la exposición directa al formaldehído y la acroleína. Afección de Vías Aéreas Superiores: Congestión nasal, rinitis alérgica, estornudos frecuentes y odinofagia (dolor de garganta) tras las intervenciones. Molestias Gastrointestinales y Absorción de Olores: Náuseas generadas por la penetración de vapores orgánicos de grasa y la impregnación de olores densos en el cabello y la ropa laboral.
Asma Ocupacional y EPOC: Inflamación crónica e hiperreactividad bronquial progresiva derivada de la retención continua de material particulado fino (PM 2.5) en las vías respiratorias. Daño Cardiovascular Isquémico: La exposición prolongada a partículas ultra-finas PM 2.5 está vinculada a un incremento del 16% en la mortalidad por cardiopatía isquémica por cada aumento acumulado. Riesgo Carcinogénico y Mutagénico: Inducción de mutaciones genéticas en el epitelio pulmonar debido a la exposición repetida a compuestos clasificados como carcinógenos (como el benceno). Toxicidad Reproductiva: Posibles efectos adversos sobre la capacidad reproductiva y riesgos fetales en trabajadoras expuestas de manera crónica en los quirófanos.