Los futuros de EE. UU. se desploman mientras las acciones de semiconductores caen tras los resultados de tecnológicas; el petróleo sube
USA
DXY
En gráfico diario (1 año), el DXY mantiene una estructura alcista de mediano plazo tras rebotar desde la zona de 98.87, aunque en las últimas sesiones comienza a mostrar señales de agotamiento cerca de la resistencia clave de 102.59, correspondiente al 100% del retroceso de Fibonacci. Desde una perspectiva técnica, el índice sigue cotizando por encima de las medias móviles de 100 días (100.54) y 200 días (99.55), ambas con pendiente positiva, lo que confirma que la tendencia principal continúa favoreciendo al dólar. Sin embargo, el rechazo reciente en la zona de máximos y la incapacidad para consolidarse sobre 102.00 sugieren que el impulso alcista está perdiendo fuerza en el corto plazo. Los indicadores de momentum respaldan esta lectura. El MACD mantiene una señal bajista reciente, con el histograma en terreno negativo y una desaceleración clara del impulso comprador. Por su parte, el RSI se ubica alrededor de 54, alejándose de niveles de sobrecompra y regresando a una zona neutral, lo que indica que aún existe espacio para movimientos en cualquier dirección. Mientras el DXY se mantenga por encima de 101.14, correspondiente al nivel de Fibonacci del 76.4%, el sesgo técnico sigue siendo constructivo. Una ruptura sostenida por debajo de ese soporte abriría la puerta a correcciones hacia 100.25 y posteriormente la zona de 99.40-99.55, donde convergen referencias técnicas importantes. Por arriba, la resistencia sigue ubicada en 102.59, cuyo rompimiento podría reactivar el avance hacia nuevos máximos. En resumen, la tendencia de fondo sigue siendo alcista, pero los indicadores sugieren una fase de consolidación o corrección moderada antes de definir el próximo movimiento relevante del dólar.