Los futuros del Nasdaq suben mientras las acciones de chips se recuperan; atención centrada en las elecciones intermedias de EE. UU.
USA
DXY
En el gráfico diario de un año del DXY, la estructura técnica continúa siendo constructiva para el dólar, aunque el impulso alcista ha comenzado a moderarse después de acercarse al máximo anual de 102.59.
El índice se mantiene por encima de las medias móviles de 100 días (100.71) y 200 días (99.76), una señal que confirma que la tendencia primaria sigue siendo alcista. Además, el precio continúa operando sobre el retroceso de Fibonacci de 76.4% ubicado en 101.08, nivel que ahora funge como soporte clave de corto plazo.
Desde la perspectiva de ondas, el movimiento reciente parece corresponder a una fase correctiva dentro de una tendencia positiva de mayor plazo. Tras alcanzar la zona de 102.50-102.60, el índice realizó una toma de utilidades que lo llevó hacia 101.60, donde ha encontrado compradores nuevamente.
Los indicadores muestran pérdida de momentum, pero no un cambio de tendencia. El RSI en 53 ha retrocedido desde niveles cercanos a sobrecompra, ubicándose en terreno neutral y dejando espacio para nuevos avances. Por su parte, el MACD permanece en zona positiva, aunque el histograma sigue disminuyendo, reflejando una desaceleración del rally más que una señal bajista definitiva.
Mientras el DXY conserve el soporte de 101.08, el panorama favorece una eventual reanudación del movimiento hacia 102.60. Una ruptura de ese máximo abriría espacio hacia 103.00. Por el contrario, una caída por debajo de 101.08 podría extender la corrección hacia 100.15 e incluso la media móvil de 100 días en 100.71.
En resumen, el sesgo sigue siendo alcista para el dólar, aunque en el corto plazo predomina una fase de consolidación después de las fuertes ganancias observadas durante septiembre y octubre.