María
"LAS AMAZONAS DE ZACATLÁN: EL DÍA QUE 200 MUJERES EXIGIERON FUSILES PARA DEFENDER SU TIERRA"
En pleno 1833, cuando las mujeres estaban legal y socialmente recluidas al ámbito doméstico, María Candia rompió el molde.
No fue una espectadora de la guerra ni la acompañante ("adelita") de un soldado; ella fue la estratega que convocó a la rebelión política desde la comodidad de su hogar. El 29 de julio de ese año, transformó su sala en la sede de un levantamiento civil, sumando a más de 140 firmantes locales en un solo día. Su movimiento nació para avergonzar pacíficamente a los hombres de la región.
El manifiesto redactado en su casa explicaba que, al ver el miedo o la indecisión de los varones ante la llegada centralista, del las ejército mujeres decidieron poner el ejemplo y tomar la iniciativa armada.
A diferencia de otros mitos históricos colectivos y anónimos, el movimiento de Candia dejó un registro impecable.
En los archivos históricos se conserva el acta original con los nombres de pila de aquellas valientes, como Juana Cano, Nicolasa Martínez, Luz Lobato y Antonia Romero
Logró unir bajo una misma causa a mujeres de distintas localidades de la Sierra Norte, logrando que ciudadanas de municipios vecinos como
Chignahuapan viajaran o mandaran su rúbrica para sumarse al Batallón de las Amazonas
"...nació para avergonzar pacíficamente a los hombres de la región."
No pedían paz ni clemencia; redactaron un acta oficial dirigida al gobierno exigiendo exactamente: ¡200 fusiles y municiones!